Mantenerse sano
Pautas para la prevención de caídas
Las caídas pueden ocurrir en cualquier momento y en cualquier lugar, y afectar a personas de cualquier edad. Sin embargo, a medida que las personas envejecen, aumenta tanto el número de caídas como la gravedad de las lesiones que estas provocan.
Entre las lesiones más comunes provocadas por caídas se encuentran los traumatismos craneales, las fracturas de hombro, las fracturas de antebrazo, las fracturas de columna, las fracturas de pelvis y las fracturas de cadera.
Las caídas entre las personas mayores siguen un patrón: primero surge el miedo a caerse, luego se produce la lesión, a lo que le sigue la hospitalización, la pérdida de autonomía y movilidad y, a menudo, el traslado a una residencia o centro asistencial.
Una caída puede suponer un acontecimiento trascendental que prive a una persona mayor de su independencia. Afortunadamente, muchas caídas se pueden prevenir adoptando hábitos de vida saludables y realizando modificaciones de seguridad en el hogar.
Datos sobre las caídas y las personas mayores
- Cada año, más de uno de cada cuatro adultos de 65 años o más (más del 25 %) sufre una caída.*
- Alrededor de tres millones de estadounidenses de edad avanzada que sufren una caída acaban en urgencias, y más de 800 000 tienen que ser hospitalizados.*
- Las caídas son la principal causa de muerte por lesiones entre los adultos de 65 años o más. Las caídas entre los adultos de 65 años o más provocaron más de 36 000 muertes en 2020.*
- Las caídas entre las personas mayores suponen un coste de casi 50 000 millones de dólares para el sistema sanitario estadounidense.*
- Más del 95 % de las fracturas de cadera se deben a una caída. Aproximadamente tres cuartas partes de todas las fracturas de cadera se producen en mujeres.
- La mayoría de los pacientes con fractura de cadera no se recuperarán por completo. Muchos necesitarán ingresar en una residencia de ancianos o en un centro de cuidados especializados, o dependerán de un bastón o un andador.
Causas
Hay muchos factores que pueden aumentar el riesgo de sufrir una caída, entre ellos ciertas afecciones médicas y unos hábitos alimenticios poco saludables.
Factores de riesgo médicos
- Alteraciones de la función musculoesquelética, anomalías en la marcha y osteoporosis
- Arritmias cardíacas (latidos cardíacos irregulares) y problemas de presión arterial
- Depresión, enfermedad de Alzheimer y demencia
- Artritis, debilidad de la cadera y desequilibrio
- Enfermedades neurológicas, ictus, enfermedad de Parkinson y esclerosis múltiple
- Disfunciones urinarias y de la vejiga
- Pérdida de visión o de audición
- Cáncer que afecta a los huesos (cáncer óseo primarioo enfermedad ósea metastásica)
- Efectos secundarios de los medicamentos, como somnolencia y confusión
Factores de riesgo personales
- Edad. El riesgo de sufrir una caída aumenta con la edad. El envejecimiento natural afecta a nuestra vista, nuestro equilibrio, nuestra fuerza y nuestra capacidad para reaccionar rápidamente ante nuestro entorno.
- Actividad física. La falta de ejercicio provoca una disminución del equilibrio, la coordinación y la fuerza ósea y muscular.
- Hábitos. El consumo excesivo de alcohol y el tabaquismo reducen la resistencia ósea. El consumo de alcohol también puede provocar inestabilidad y ralentizar los tiempos de reacción.
- Alimentación. Una alimentación deficiente y la falta de hidratación merman la fuerza y la energía, lo que puede dificultar el movimiento y la realización de las actividades cotidianas.
Factores de riesgo en el hogar
- Muchas caídas se deben a factores de riesgo como superficies resbaladizas o mojadas, mala iluminación, calzado inadecuado, falta de pasamanos y pasillos abarrotados en el hogar.
- La mayoría de las fracturas se producen como consecuencia de una caída en el hogar, normalmente relacionada con actividades cotidianas como subir o bajar escaleras, ir al baño o trabajar en la cocina.
Hábitos de vida para prevenir las caídas
Mantener una buena salud y mantenerse físicamente activo puede ayudar a reducir el riesgo de sufrir caídas.
Conoce tu estado de salud y tus medicamentos
- Hazte un examen ocular anual y un chequeo médico que incluya una evaluación de posibles problemas cardíacos y de presión arterial.
- Sigue una dieta rica en calcio y vitamina D.
- No fume.
- Evita el consumo excesivo de alcohol.
- Mantén una lista actualizada de todos los medicamentos y facilítasela siempre a todos los médicos a los que acudas.
- Consulte con su médico sobre los posibles efectos secundarios de sus medicamentos y de los productos de venta libre, ya que tanto la fatiga como la confusión aumentan el riesgo de sufrir una caída.
- Asegúrate de que todos los medicamentos estén claramente etiquetados y guardados en un lugar bien iluminado.
- Toma los medicamentos a la hora indicada con un vaso lleno de agua, a menos que se te indique lo contrario.
Ejercicio
- Consulte con su médico la posibilidad de empezar un programa de ejercicio.
- Si es posible, participe en un programa de ejercicio que favorezca la agilidad, la fuerza, el equilibrio y la coordinación. Subir escaleras, correr, hacer senderismo, bailar, fortalecer el tronco, hacer entrenamiento con pesas y otras actividades pueden ayudar a fortalecer los huesos y a frenar el avance de la osteoporosis, una enfermedad que provoca que los huesos se vuelvan más delgados y se debiliten.
- Las actividades de ocio activas (por ejemplo, montar en bicicleta y la jardinería) pueden ayudar a mejorar la salud y la calidad de vida.
Más información: El ejercicio y la salud ósea
Calzado
- Lleva calzado que te quede bien y con suela antideslizante.
- Evita los tacones altos.
- Átate los cordones de los zapatos. O bien, opta por zapatos sin cordones o con cierre de velcro.
- Si te cuesta ponerte los zapatos, utiliza un calzador de mango largo.
- Nunca camines en calcetines. Cambia los zapatos o las zapatillas que se hayan deformado y te queden demasiado holgados.
Adaptaciones en el hogar para prevenir las caídas
Las investigaciones demuestran que incluso unas sencillas medidas de seguridad, como las que se aplican en el hogar —donde se producen la mayoría de las caídas de las personas mayores—, pueden reducir considerablemente el riesgo de caídas y las lesiones asociadas.
Dormitorio
- Coloca una lámpara, un teléfono o una linterna cerca de la cama.
- Duerme en una cama en la que sea fácil meterse y salir.
- Sustituye las sábanas y los edredones de satén por productos fabricados con materiales que no resbalen, como la lana o el algodón.
- Organiza la ropa en tu armario para que te resulte fácil cogerla.
- Instala una luz nocturna a lo largo del recorrido entre tu dormitorio y el baño.
- Mantén el suelo del dormitorio libre de objetos que lo estorben, incluidos los cables eléctricos.
Zonas de estar
- Coloca los muebles de manera que haya un paso libre alrededor de cada habitación y entre ellas.
- Mantén las mesitas bajas, los revisteros, los reposapiés y las plantas alejados de las zonas de paso.
- Instala interruptores de luz de fácil acceso a la entrada de las habitaciones, para que no tengas que entrar en una habitación a oscuras para encender la luz. Los interruptores que brillan en la oscuridad también pueden resultar útiles.
- Camina solo por habitaciones, escaleras y pasillos bien iluminados.
- No coloques cajas cerca de las puertas ni en los pasillos.
- Retira los periódicos y cualquier objeto que estorbe de los pasillos.
- Mantenga los cables eléctricos, de los electrodomésticos y de otro tipo alejados de las zonas de paso, pero no los coloque debajo de una alfombra.
- No coloque cables alargadores a lo largo de los caminos.
- Fija las alfombras sueltas con cinta adhesiva de doble cara, tachuelas o un revestimiento antideslizante.
- No te sientes en una silla o en un sofá que sea tan bajo que te resulte difícil levantarte.
- Repara inmediatamente las tablas sueltas del suelo de madera.
- Retira los umbrales de las puertas que midan más de 1,27 cm.
Cocina
- Quita las alfombras.
- Limpia inmediatamente cualquier líquido, grasa o resto de comida que se haya derramado en el suelo.
- Guarda los alimentos, la vajilla y los utensilios de cocina en un lugar de fácil acceso.
- No te subas a sillas ni a cajas para alcanzar los armarios altos.
- Utiliza cera antideslizante para suelos.
Escaleras
- Mantén las escaleras libres de paquetes, cajas u objetos que las obstruyan
- Los interruptores de la luz deben estar situados en la parte superior e inferior de la escalera. También puedes plantearte instalar luces con sensor de movimiento que se enciendan automáticamente cuando pase alguien.
- Asegúrese de que haya suficiente luz para ver claramente cada escalón y los rellanos superior e inferior.
- Ten a mano unas linternas por si se va la luz.
- Retira las alfombras sueltas de la parte inferior o superior de las escaleras.
- Sustituya las moquetas estampadas, oscuras o de pelo largo por otras de color liso, ya que estas permiten ver mejor los bordes de los escalones.
- Coloca peldaños antideslizantes en cada escalón de madera sin tratar.
- Instala pasamanos a ambos lados de la escalera. Cada uno debe estar a 76 cm por encima de los peldaños y abarcar toda la longitud de la escalera.
- Repara inmediatamente las moquetas o los tablones de madera que estén sueltos en las escaleras.
Cuarto de baño
- Coloca una alfombra antideslizante junto a la bañera para entrar y salir con seguridad.
- Instala un dosificador de jabón líquido en la pared de la bañera o la ducha.
- Instala barras de apoyo en las paredes del cuarto de baño.
- Deja una luz de noche encendida en el baño.
- Utiliza una alfombrilla de goma o coloca tiras adhesivas antideslizantes con relieve en el interior de la bañera.
- Sustituya las mamparas de ducha de cristal por material irrompible.
- Mantén el equilibrio en el inodoro utilizando un elevador de inodoro o un asiento especial con reposabrazos.
- Utiliza un asiento de plástico resistente en la bañera si necesitas sentarte mientras te duchas, si tienes que sentarte en el suelo de la bañera para darte un baño o si, en general, te cuesta mantener el equilibrio.
Qué hacer si te caes
- No te asustes. Si estás consciente (despierto), evalúa la situación y comprueba si tienes alguna lesión.
- Deslízate o gatea por el suelo hasta el sofá o la silla más resistente que haya cerca e intenta levantarte.
- Si no puedes levantarte, pide ayuda.
- Si estás solo, arrástrate lentamente hasta el teléfono y llama al 911 o a un amigo o familiar.
- Considera la posibilidad de comprar un dispositivo de alerta de caídas si tú —o una persona mayor a la que cuidas— vives solo o tienes un alto riesgo de sufrir una caída.
Para más información
Prepara tu hogar o ayuda a un ser querido siguiendo estas recomendaciones para prevenir caídas de la Academia Americana de Cirujanos Ortopédicos y la Asociación de Traumatología Ortopédica: Guía de concienciación y prevención de caídas.
*Fuente: Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC)
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