Nuestros conocimientos en ortopedia. Tu mejor salud.

de la Academia Americana de Cirujanos Ortopédicos

Enfermedades y afecciones

Tratamiento

Recuperación

Mantenerse sano

Imprimir

Correo electrónico

Prótesis de hombro

Este artículo ha sido redactado o revisado por un miembro de la Asociación Americana de Cirujanos de Hombro y Codo (ASES).

La cirugía de prótesis de hombro es una intervención cada vez más habitual. Resulta muy eficaz para aliviar el dolor de hombro y está alcanzando el mismo éxito que la cirugía de prótesis de cadera y rodilla a la hora de reducir el dolor y permitir a los pacientes retomar sus actividades cotidianas.

La cirugía de prótesis de hombro se realizó por primera vez en Estados Unidos en la década de 1950 para tratar fracturas graves de hombro. Con el paso de los años, la prótesis de articulación del hombro ha pasado a utilizarse para tratar muchas otras afecciones dolorosas del hombro, como diferentes tipos de artritis.

Según un artículo publicado en la revista *Journal of Shoulder and Elbow Surgery* (JSES), para 2025, el número anual de intervenciones de prótesis de hombro en Estados Unidos podría situarse entre 174 000 y 350 000. Esta cifra incluye la artroplastia total de hombro, la hemiartroplastia y la artroplastia total inversa de hombro.

Si los tratamientos no quirúrgicos, como los medicamentos y los cambios en la actividad física, ya no le ayudan a aliviar el dolor de hombro, tal vez le convenga plantearse someterse a una operación de prótesis de hombro. 

Tanto si acaba de empezar a informarse sobre las opciones de tratamiento como si ya ha decidido someterse a una operación de prótesis de hombro, este artículo le ayudará a comprender mejor este importante procedimiento.

Anatomía

El hombro está formado por tres huesos:

  • El húmero (hueso del brazo)
  • La escápula
  • La clavícula

El hombro es una articulación esférica: la cabeza del húmero encaja en una cavidad poco profunda del omóplato. Esta cavidad se denomina glenoides.

Anatomía normal del hombro

Los huesos de una articulación del hombro sana.

Las superficies de los huesos que están en contacto están recubiertas de cartílago articular, una sustancia lisa que protege los huesos y les permite moverse con facilidad. Un tejido fino y liso llamado membrana sinovial recubre todas las demás superficies del interior de la articulación del hombro. En un hombro sano, esta membrana produce una pequeña cantidad de líquido que lubrica el cartílago y elimina prácticamente toda fricción en el hombro.

Los músculos y tendones que rodean el hombro proporcionan estabilidad y soporte.


Todas estas estructuras permiten que el hombro gire con una amplitud de movimiento mayor que cualquier otra articulación del cuerpo.

Descripción

En la cirugía de sustitución de hombro, se extirpan las partes dañadas del hombro y se sustituyen por componentes artificiales (piezas), denominados prótesis.

Las opciones de tratamiento son las siguientes:

  • Sustitución únicamente de la cabeza del húmero (la «bola»)
  • Sustitución tanto de la cabeza femoral como de la cavidad glenoidea

Causa

Hay varias afecciones que pueden provocar dolor y discapacidad en el hombro, y que llevan a los pacientes a plantearse una operación de prótesis de hombro.

Artrosis (enfermedad articular degenerativa)

La osteoartritis es un tipo de artritis relacionada con el desgaste propio de la edad. Suele aparecer en personas de 50 años o más, aunque también puede afectar a personas más jóvenes. El cartílago que amortigua los huesos del hombro se desgasta. A raíz de ello, los huesos rozan entre sí. Con el tiempo, la articulación del hombro se va volviendo rígida y dolorosa.

Por desgracia, no hay forma de prevenir la aparición de la osteoartritis. Es una de las causas más frecuentes por las que las personas se someten a una operación de prótesis de hombro.

Artrosis del hombro

Artrosis del hombro. A medida que el cartílago que recubre los extremos de los huesos se desgasta, los huesos pueden rozarse entre sí y producir espolones óseos dolorosos.

Artritis reumatoide

Se trata de una enfermedad en la que la membrana sinovial que rodea la articulación se inflama y se engrosa. Esta inflamación crónica puede dañar el cartílago y, con el tiempo, provocar su pérdida, dolor y rigidez. La artritis reumatoide es la forma más común de un grupo de trastornos denominados artritis inflamatoria.

Artritis postraumática

Esto puede producirse tras una lesión grave en el hombro. Las fracturas de los huesos que forman el hombro o los desgarros de los tendones o ligamentos del hombro pueden dañar el cartílago articular con el paso del tiempo. Esto puede ocurrir tras una fractura ósea, una luxación o ambas cosas.

Al igual que otras formas de artritis, la artritis postraumática provoca dolor en el hombro y limita su movilidad.

Artropatía por rotura del manguito rotador

Un paciente con una rotura del manguito rotador muy extensa y de larga duración puede desarrollar una afección denominada artropatía por rotura del manguito rotador. En esta afección, los cambios que se producen en la articulación del hombro a causa de la rotura del manguito rotador pueden provocar artritis y la destrucción del cartílago articular.

Necrosis avascular (osteonecrosis)

La necrosis avascular (AVN), u osteonecrosis, es una afección dolorosa que se produce cuando se interrumpe el riego sanguíneo al hueso. Dado que las células óseas mueren sin riego sanguíneo, la osteonecrosis puede acabar provocando la destrucción de la articulación del hombro y derivar en artritis.

Entre los factores de riesgo de la necrosis avascular se incluyen:

  • Uso crónico de esteroides
  • Complicaciones derivadas del buceo en aguas profundas
  • Consumo excesivo de alcohol
  • Fractura grave de hombro
  • Anemia falciforme

Fracturas graves

Una fractura grave de hombro es otro motivo habitual por el que las personas se someten a una artroplastia de hombro. Cuando la cabeza del húmero se fractura en múltiples fragmentos, puede resultar muy difícil para el médico recolocar los fragmentos óseos en su sitio. Además, el riego sanguíneo de los fragmentos óseos puede verse interrumpido. En este caso, el cirujano puede recomendar una artroplastia de hombro.

Los pacientes de edad avanzada con osteoporosis son los que corren mayor riesgo de sufrir fracturas graves de hombro. De hecho, incluso una caída desde la altura de pie puede provocar una fractura grave de hombro en una persona mayor cuyos huesos estén debilitados por la osteoporosis.

Fracaso de una operación previa de prótesis de hombro

Aunque es poco frecuente, algunas prótesis de hombro fallan, sobre todo debido a:

  • Aflojamiento del implante
  • Desgaste de las piezas del implante
  • Infección
  • Luxación

Cuando esto ocurre, puede ser necesaria una segunda intervención de sustitución articular, lo que se conoce como «cirugía de revisión».

¿Es la artroplastia de hombro una opción adecuada para usted?

La decisión de someterse a una operación de prótesis de hombro debe tomarse de forma conjunta entre usted, su familia, su médico de cabecera y su cirujano ortopédico.

Hay varias razones por las que su médico podría recomendarle una operación de prótesis de hombro. Las personas que se benefician de esta intervención suelen presentar:

  • Dolor intenso en el hombro que dificulta las actividades cotidianas, como alcanzar objetos en un armario, vestirse, ir al baño y asearse.
  • Dolor de moderado a intenso en reposo. Este dolor puede ser tan intenso que impida dormir.
  • Pérdida de movilidad y/o debilidad en el hombro.
  • La falta de una mejora significativa con otros tratamientos, como los medicamentos antiinflamatorios, las inyecciones de cortisona o la fisioterapia.

Evaluación ortopédica

Es posible que le deriven a un cirujano ortopédico para que le realice una evaluación exhaustiva y determine si esta intervención quirúrgica le resultaría beneficiosa.

Una consulta con un cirujano ortopédico consta de varios elementos:

  • Historial médico. Su cirujano ortopédico recopilará información sobre su estado de salud general y le preguntará sobre la intensidad del dolor de hombro y su capacidad funcional.
  • Una exploración física. En ella se evaluarán la movilidad, la estabilidad y la fuerza del hombro.
  • Radiografías. Las radiografías ayudan a determinar la gravedad de la lesión en el hombro. Pueden mostrar la pérdida del espacio articular normal entre los huesos, el aplanamiento o la irregularidad en la forma del hueso, la aparición de osteofitos y la presencia de fragmentos sueltos de cartílago o hueso que pueden estar flotando dentro de la articulación.
  • Otras pruebas. En ocasiones, el médico puede solicitar análisis de sangre, una tomografía computarizada (TC) o una resonancia magnética (RM) para determinar el estado de los huesos y los tejidos blandos del hombro.

Su cirujano ortopédico revisará con usted los resultados de su evaluación y le explicará si la artroplastia de hombro es la mejor opción para aliviar su dolor y mejorar su movilidad. El cirujano también le informará sobre otras posibles opciones de tratamiento, tales como:

  • Medicamentos
  • Inyecciones
  • Fisioterapia
  • Otros tipos de cirugía 
Radiografía de la artrosis del hombro

(Izquierda) Radiografía de una articulación del hombro sana. (Derecha) Artrosis del hombro. Obsérvese la reducción del espacio articular (flecha).

Opciones de prótesis de hombro

La cirugía de prótesis de hombro es una intervención muy técnica. Debe ser realizada por un equipo quirúrgico con amplia experiencia en este procedimiento.

Existen varios tipos de prótesis de hombro. Su cirujano evaluará su situación detenidamente antes de tomar cualquier decisión. Le explicará qué tipo de prótesis se adapta mejor a sus necesidades de salud. No dude en preguntar qué tipo de implante le van a colocar y por qué esa opción es la más adecuada para usted.

Prótesis total de hombro

La artroplastia total de hombro estándar consiste en sustituir las superficies articulares afectadas por la artritis por una bola metálica muy pulida y una cavidad de plástico.

Prótesis total de hombro

Una artroplastia total de hombro.

Estos componentes están disponibles en varios tamaños. Pueden fijarse al hueso mediante cemento o por ajuste a presión.

  • Si el hueso es de buena calidad, es posible que el cirujano opte por utilizar un componente humeral no cementado (de ajuste a presión).
  • Si el hueso es blando, el componente humeral puede implantarse con cemento óseo.
  • En la mayoría de los casos, el componente glenoideo (cavidad) de plástico (polietileno) se implanta con cemento óseo.

No se recomienda la implantación de un componente glenoideo si:

  • La cavidad glenoidea presenta un buen estado del cartílago
  • El hueso glenoideo presenta una grave deficiencia
  • Los tendones del manguito rotador están rotos y no se pueden reparar

Los pacientes con artrosis «hueso contra hueso» y tendones del manguito rotador intactos suelen ser buenos candidatos para la artroplastia total de hombro convencional.

Antes y después de una artroplastia total de hombro

Estas radiografías se tomaron antes y después de una operación de prótesis total de hombro por osteoartritis.

Hemiartroplastia

Dependiendo del estado de su hombro, es posible que el cirujano solo sustituya la cabeza femoral. Esta intervención se denomina hemiartroplastia.

En una hemiartroplastia tradicional, el cirujano sustituye la cabeza del húmero por una bola metálica, similar al componente que se utiliza en una artroplastia total de hombro.


Algunos cirujanos recomiendan la hemiartroplastia cuando la cabeza del húmero presenta una fractura grave, pero la cavidad articular está intacta. La hemiartroplastia también puede ser la mejor opción para pacientes con:

  • Artritis que afecta únicamente a la cabeza del húmero, con una cavidad glenoidea que presenta una superficie cartilaginosa sana e intacta
  • Hueso de la cavidad glenoidea muy debilitado o insuficiente (insuficiente)
  • Roturas graves de los tendones del manguito rotador y artritis

A veces, los cirujanos deciden entre una artroplastia total de hombro y una hemiartroplastia en el quirófano, en el momento de la intervención.


Los estudios demuestran que los pacientes con osteoartritis obtienen un mayor alivio del dolor con la artroplastia total de hombro que con la hemiartroplastia.

Hemiartroplastia de recubrimiento

La hemiartroplastia de recubrimiento consiste en sustituir únicamente la superficie articular de la cabeza del húmero por una prótesis en forma de capuchón sin vástago. Gracias a su ventaja de preservar el hueso, ofrece a las personas con artritis de hombro una alternativa a la artroplastia de hombro estándar con vástago.

La hemiartroplastia de recubrimiento puede ser una opción para usted si:

  • La superficie cartilaginosa de la cavidad glenoidea sigue intacta
  • No se ha producido ninguna nueva fractura del cuello o la cabeza del húmero
  • Existe el deseo de conservar el hueso humeral

Para pacientes jóvenes o muy activos:

  • La hemiartroplastia de recubrimiento evita los riesgos de desgaste y aflojamiento de los componentes (partes del implante) que pueden producirse con las artroplastias totales de hombro convencionales en esta población de pacientes.
  • Debido a su carácter más conservador, la hemiartroplastia de recubrimiento puede resultar más fácil de convertir en una artroplastia total de hombro, si fuera necesario, en una fase posterior.
Hemiartroplastia de recubrimiento

En esta radiografía se aprecia la prótesis en forma de gorro que se utiliza en la hemiartroplastia de recubrimiento.

Prótesis total inversa de hombro

Otro tipo de prótesis de hombro es la denominada «prótesis total inversa de hombro». La prótesis total inversa de hombro se utiliza en personas que:

  • Roturas completas del manguito rotador con debilidad grave en el brazo
  • Los efectos de la artritis grave y la rotura del manguito rotador (artropatía por rotura del manguito rotador)
  • Una artroplastia de hombro previa que fracasó
  • Fracturas graves de la cabeza del húmero, con o sin artritis subyacente

En el caso de estos pacientes, una artroplastia total de hombro convencional puede seguir provocándoles dolor. Además, es posible que no puedan levantar el brazo más allá de un ángulo de 90°. No poder levantar el brazo por encima del costado puede resultar muy limitante.


En la artroplastia total inversa de hombro, se invierten la cavidad y la cabeza articular metálica:

  • Se fija una bola metálica al hueso del hombro.
  • Se fija un encaje de plástico al hueso del brazo.
Prótesis total de hombro inversa

Radiografía de una artroplastia total inversa de hombro.

Esto permite al paciente utilizar el músculo deltoides en lugar del manguito rotador lesionado para levantar el brazo.

Artropatía del manguito rotador y artroplastia total inversa de hombro

(Izquierda)Artropatía del manguito rotador.(Derecha)La artroplastia total inversa de hombro permite que otros músculos —como el deltoides— asuman la función de los tendones dañados del manguito rotador.

Más información: Prótesis total inversa de hombro

Complicaciones

Su cirujano ortopédico le explicará los posibles riesgos y complicaciones de la artroplastia de hombro, tanto los relacionados con la intervención quirúrgica en sí como los que pueden surgir con el paso del tiempo tras la operación.

Cuando surgen complicaciones, la mayoría se pueden tratar con éxito. Entre las posibles complicaciones se incluyen las siguientes.

Infección

La infección es una complicación de cualquier intervención quirúrgica. En el caso de la artroplastia de hombro, la infección puede producirse en la herida o en las capas profundas alrededor de la prótesis. Puede aparecer durante la estancia en el hospital o después de volver a casa. Incluso puede aparecer años más tarde.

  • Las infecciones leves en la zona de la herida suelen tratarse con antibióticos.
  • Las infecciones graves o profundas pueden requerir una nueva intervención quirúrgica y la extracción de la prótesis.

Cualquier infección que tengas en el cuerpo puede extenderse a la prótesis articular.

Problemas con las prótesis

Aunque los diseños y materiales de las prótesis, así como las técnicas quirúrgicas, siguen avanzando:

  • La prótesis puede desgastarse y sus componentes (piezas) pueden aflojarse y separarse del hueso.
  • Los componentes (piezas) de una prótesis de hombro también pueden dislocarse.

Un desgaste excesivo, un aflojamiento o una luxación pueden requerir una nueva intervención quirúrgica (intervención de revisión).

Daño nervioso

Los nervios de la zona de la prótesis articular pueden sufrir daños durante la intervención quirúrgica, aunque este tipo de lesión es poco frecuente. Con el tiempo, estas lesiones nerviosas suelen mejorar y pueden recuperarse por completo.

Fracturas

Cuando se tiene un implante en el hueso, los huesos que lo rodean pueden debilitarse, lo que puede provocar una fractura por estrés en los huesos adyacentes al implante. Estas fracturas por estrés pueden constituir complicaciones graves.

Preparación para la cirugía

Evaluación médica

Si decide someterse a una operación de prótesis de hombro, es posible que su cirujano ortopédico le pida que concierte una cita con su médico de cabecera para someterse a un reconocimiento médico completo varias semanas antes de la intervención. Esto es necesario para asegurarse de que goza de la salud suficiente para someterse a la operación y completar el proceso de recuperación.

Muchos pacientes con enfermedades crónicas, como cardiopatías o nefropatías, también deben ser evaluados por un especialista, como un cardiólogo o un nefrólogo, antes de la intervención quirúrgica.

 

Medicamentos

Asegúrate de hablar con tu cirujano ortopédico sobre los medicamentos que tomas. Es posible que debas dejar de tomar algunos medicamentos antes de la intervención. Por ejemplo, los siguientes medicamentos de venta libre pueden provocar un sangrado excesivo y deben suspenderse dos semanas antes de la intervención:

Si toma anticoagulantes, su médico de cabecera o su cardiólogo le indicarán si debe dejar de tomarlos antes de la intervención quirúrgica.


Más información: Preparación para la cirugía: lista de comprobación sobre la seguridad de los medicamentos

Planificación del hogar

Hacer algunos cambios en tu casa antes de la operación puede facilitarte el periodo de recuperación.

Durante las primeras semanas tras la operación, te resultará difícil alcanzar los estantes y armarios altos. Antes de la operación, asegúrate de revisar tu casa y colocar en los estantes bajos todos los objetos que puedas necesitar después.


Cuando vuelva a casa del hospital, necesitará ayuda durante unas semanas para realizar algunas tareas cotidianas, como vestirse, bañarse, cocinar y lavar la ropa. Si no cuenta con ayuda en casa inmediatamente después de la operación, o si sus limitaciones económicas le dificultan la recuperación en su domicilio, es posible que necesite una estancia breve en un centro de rehabilitación hasta que recupere su independencia.

Más información: Prótesis articulares para pacientes con recursos sociales o económicos limitados

Más información: Cómo prepararse para una operación de prótesis articular

Tu intervención quirúrgica

Antes de la operación

Cuando vayas al hospital para la operación, ponte ropa holgada y una camisa abotonada por delante. Después de la operación, llevarás un cabestrillo y tendrás movilidad limitada en el brazo.

Usted, su anestesista y su cirujano decidirán qué tipo de anestesia se utilizará. Es posible que le administren:

  • Anestesia general (estará dormido durante toda la operación)
  • Anestesia regional (puede que esté despierto, pero no sentirá nada en la zona de la intervención)
  • Una combinación de ambos tipos de anestesia

Procedimiento quirúrgico

La intervención para sustituir la articulación del hombro por una prótesis suele durar unas dos horas.

Después de la intervención, le trasladarán a la sala de recuperación, donde se supervisará su recuperación de la anestesia.


Una vez que se despierte, se le dará el alta para que vuelva a casa (cirugía ambulatoria o en el mismo día) o se le ingresará en el hospital para pasar la noche en observación. Algunos pacientes con otras afecciones médicas (por ejemplo, enfermedades cardíacas o diabetes) o con poca ayuda en casa pueden necesitar una estancia hospitalaria más prolongada o una rehabilitación hospitalaria.

Recuperación

  • Tu equipo médico te recetará antibióticos para prevenir infecciones.
  • La mayoría de los pacientes pueden comer alimentos sólidos y levantarse de la cama al día siguiente de la operación.
  • Si te ingresan en el hospital, lo más probable es que puedas volver a casa al día siguiente de la operación (por ejemplo, si te operan el lunes, podrás volver a casa el martes).

Tratamiento del dolor

Después de la operación, sentirá algo de dolor. Es algo normal en el proceso de recuperación. Su médico y el personal de enfermería se encargarán de aliviarle el dolor, lo que le ayudará a recuperarse más rápido de la operación.

A menudo se recetan medicamentos para aliviar el dolor a corto plazo tras una intervención quirúrgica. Existen muchos tipos de medicamentos disponibles para ayudar a controlar el dolor, entre ellos:

  • Opiáceos
  • Medicamentos antiinflamatorios no esteroideos (AINE)
  • Anestésicos locales.

Es posible que su médico utilice una combinación de estos medicamentos para aliviar mejor el dolor y reducir al mínimo la necesidad de recurrir a los opioides.

Tenga en cuenta que, aunque los opioides ayudan a aliviar el dolor después de una intervención quirúrgica, su uso conlleva riesgos y complicaciones. Estos medicamentos pueden crear adicción y ser potencialmente peligrosos. Por lo tanto, es importante que los utilice únicamente según las indicaciones de su médico, que tome la menor dosis posible durante el menor tiempo posible y que deje de tomarlos tan pronto como el dolor comience a mejorar. Informe a su médico si el dolor no ha empezado a mejorar a los pocos días de la intervención.


El control del dolor es una parte importante de su recuperación. Comenzará la fisioterapia poco después de la operación y, cuando sienta menos dolor, podrá empezar a moverse antes y recuperar fuerzas más rápidamente. Consulte con su médico si el dolor postoperatorio se convierte en un problema.

Rehabilitación

Un programa de rehabilitación cuidadoso y bien planificado es fundamental para el éxito de una artroplastia de hombro. Por lo general, se empieza con una fisioterapia suave poco después de la operación. Su cirujano o fisioterapeuta le proporcionará un programa de ejercicios para realizar en casa con el fin de fortalecer el hombro y mejorar la flexibilidad.

Tu recuperación en casa

Cuando salga del hospital, llevará el brazo en cabestrillo. Necesitará el cabestrillo para sostener y proteger el hombro durante las primeras 2 a 6 semanas tras la intervención, dependiendo de la complejidad de la misma y de las indicaciones de su cirujano.

Banda para el brazo

Llevar un cabestrillo te ayudará a proteger el hombro después de la operación.

Cuidados de la herida. Tendrá grapas a lo largo de la herida o una sutura reabsorbible debajo de la piel. Las grapas se retirarán varias semanas después de la intervención. La sutura reabsorbible que se encuentra debajo de la piel no es necesario retirarla.


Evite mojar la herida con agua hasta que haya cicatrizado y secado por completo. Puede seguir vendando la herida para evitar que la ropa la irrite. Su cirujano o un miembro de su equipo le dará instrucciones específicas.

Actividad

  • El ejercicio es un elemento fundamental de los cuidados en el hogar, sobre todo durante las primeras semanas tras la operación. Siga el plan de ejercicios para realizar en casa que le haya indicado su cirujano para ayudarle a recuperar fuerzas.
  • La mayoría de los pacientes son capaces de realizar actividades sencillas, como comer, vestirse y asearse, en las dos semanas posteriores a la intervención quirúrgica.
  • Es habitual sentir algo de dolor al realizar actividades y por la noche durante varias semanas después de la operación.
  • No debe conducir durante un periodo de entre 2 y 6 semanas después de la operación.

Lo que se debe y no se debe hacer

El éxito de la intervención dependerá en gran medida de que siga al pie de la letra las instrucciones de su cirujano ortopédico en casa durante las primeras semanas tras la operación. A continuación le indicamos algunas recomendaciones generales sobre lo que debe y no debe hacer cuando regrese a casa:

Lo que hay que hacer

  • Siga el programa de ejercicios para hacer en casa que le han prescrito. Es posible que tenga que hacer los ejercicios entre 2 y 3 veces al día durante un mes o más.
  • No dude en pedir ayuda. Si no dispone de asistencia a domicilio, es posible que su médico pueda recomendarle una agencia o un centro que le ayude. Más información: Prótesis articulares para pacientes con recursos sociales o económicos limitados

Lo que no se debe hacer

  • No utilices el brazo para levantarte de la cama o de una silla, ya que esto requiere una contracción intensa de los músculos.
  • No coloque el brazo en ninguna posición extrema, como estirarlo completamente hacia un lado o hacia atrás, durante las primeras seis semanas tras la operación.
  • ¡No te excedas! Si el dolor de hombro era intenso antes de la operación, la sensación de poder moverlo sin dolor puede llevarte a pensar que puedes hacer más de lo que te han indicado. Un uso excesivo del hombro en las primeras etapas puede provocar limitaciones graves en el movimiento.
  • No levante nada más pesado que un vaso de agua durante las primeras 2 a 6 semanas tras la operación.
  • No practiques deportes de contacto ni realices esfuerzos físicos repetitivos tras la artroplastia de hombro.

Cientos de miles de pacientes han experimentado una mejora en su calidad de vida tras someterse a una artroplastia de hombro. Sienten menos dolor, han mejorado su movilidad y su fuerza, y disfrutan de una mejor funcionalidad.

Investigación

Se están realizando esfuerzos para diseñar y desarrollar prótesis de hombro más modernas y eficaces que puedan implantarse mediante técnicas quirúrgicas menos invasivas.

Los investigadores también están recopilando datos para determinar qué pacientes son los mejores candidatos para cada tipo de cirugía de prótesis de hombro. Esta información permitirá a su cirujano ofrecerle la mejor recomendación para el tratamiento de su artritis de hombro.


Con el fin de ayudar a los médicos en el tratamiento de la artritis de la articulación glenohumeral, la Academia Americana de Cirujanos Ortopédicos ha llevado a cabo una investigación para ofrecer algunas pautas útiles. Se trata únicamente de recomendaciones y es posible que no sean aplicables a todos los casos. Para más información:Artrosis de la articulación glenohumeral - Guía de práctica clínica (CPG) | Academia Americana de Cirujanos Ortopédicos (aaos.org)

Contribución y/o actualización a cargo de

Dr. Jonathan D. Hughes, miembro de la FAAOSDr. William R. Aibinder

Revisado por pares por

Dr. Thomas Ward Throckmorton, miembro de la FAAOS

La AAOS no respalda ningún tratamiento, procedimiento, producto ni médico mencionado en este documento. Esta información se facilita con fines educativos y no pretende constituir un consejo médico. Cualquier persona que necesite asesoramiento o asistencia ortopédica específica debe consultar a su cirujano ortopédico o buscar uno en su zona a través del programa «Buscar un ortopedista» de la AAOS, disponible en este sitio web.