Enfermedades y afecciones
Desgarros del manguito rotador
Este artículo ha sido redactado o revisado por un miembro de la Asociación Americana de Cirujanos de Hombro y Codo (ASES).
Una rotura del manguito rotador es una causa frecuente de dolor de hombro y discapacidad entre los adultos. Cada año, casi dos millones de personas en Estados Unidos acuden al médico debido a una rotura del manguito rotador.
Una rotura del manguito rotador puede debilitar el hombro. Esto significa que muchas actividades cotidianas, como peinarse o vestirse, pueden resultar dolorosas y difíciles de realizar.
Anatomía
El hombro es una articulación esférica formada por tres huesos:
- El húmero (hueso del brazo)
- La escápula
- La clavícula
La cabeza del húmero encaja en una cavidad poco profunda del omóplato.
El brazo se mantiene en la cavidad del hombro gracias a varias estructuras, entre ellas el manguito rotador.
El manguito rotador es un conjunto de cuatro músculos que, al unirse en forma de tendones, forman una cubierta alrededor de la cabeza del húmero. El manguito rotador une el húmero con el omóplato y ayuda a levantar y girar el brazo.
Entre el manguito rotador y el hueso situado en la parte superior del hombro (acromion) hay una bolsa lubricante denominada «bursa». La bursa permite que los tendones del manguito rotador se deslicen libremente al mover el brazo. Cuando los tendones del manguito rotador sufren una lesión o se dañan, esta bursa también puede inflamarse y causar dolor.
Descripción
Cuando uno o varios de los tendones del manguito rotador se rompen, el tendón se desprende parcial o totalmente de la cabeza del húmero.
La mayoría de los desgarros se producen en el tendón del supraespinoso, aunque también pueden verse afectados los tendones del manguito rotador.
En muchos casos, los desgarros de tendones comienzan con un desgarro parcial. A medida que el daño avanza, el tendón puede romperse por completo, a veces al levantar un objeto pesado.
Hay diferentes tipos de desgarros.
- Desgarro parcial.En este tipo de desgarro, el tendón no se separa por completo del hueso. Se denomina «parcial» porque el desgarro solo atraviesa parcialmente el grosor del tendón. El tendón sigue unido al hueso, pero es más delgado de lo normal.
- Desgarro en todo el grosor. En este tipo de rotura, se produce un desprendimiento de parte del tendón del hueso.
- Cuando solo una pequeña parte del tendón se desprende del hueso, se habla de una rotura incompleta de todo el grosor.
- Cuando un tendón se desprende por completo del hueso, se habla de una rotura completa de todo el grosor. En una rotura completa de todo el grosor, se produce, en esencia, un agujero en el tendón.
Causa
Hay dos causas principales de desgarro del manguito rotador: la lesión (aguda) y el desgaste (degeneración).
Desgarro (agudo) por lesión
Si te caes sobre el brazo extendido o levantas algo demasiado pesado con un movimiento brusco, puedes sufrir un desgarro del manguito rotador. Este tipo de desgarro puede producirse junto con otras lesiones, como una fractura de clavícula, una luxación de hombro o una fractura de muñeca.
Lesión por desgaste (degenerativa)
La mayoría de los desgarros se deben a un desgaste del tendón que se produce lentamente con el paso del tiempo. Esta degeneración es un proceso natural que se produce a medida que envejecemos y, en la mayoría de los casos, es relativamente indolora.
Las roturas del manguito rotador son más frecuentes en el brazo dominante, es decir, el brazo que se suele utilizar para la mayoría de las tareas (por ejemplo, el brazo derecho si se es diestro). Si se sufre una rotura degenerativa en un hombro, existe una mayor probabilidad de que se produzca una rotura del manguito rotador en el hombro contrario, incluso aunque no se sienta dolor en ese hombro.
Hay varios factores que contribuyen a las roturas degenerativas del manguito rotador, es decir, las relacionadas con el desgaste.
- Estrés repetitivo.Realizar los mismos movimientos con el hombro una y otra vez puede provocar tensión en los músculos y tendones del manguito rotador. El béisbol, el tenis, el remo y el levantamiento de pesas son ejemplos de actividades que pueden aumentar el riesgo de sufrir desgarros por sobrecarga. Muchos trabajos y tareas cotidianas también pueden provocar desgarros por sobrecarga.
- Falta de riego sanguíneo.A medida que envejecemos, el riego sanguíneo de los tendones del manguito rotador disminuye. Sin un buen riego sanguíneo, la capacidad natural del cuerpo para reparar el daño en los tendones se ve mermada. Esto puede acabar provocando una rotura del tendón.
Factores de riesgo
Dado que la mayoría de las roturas del manguito rotador se deben en gran medida al desgaste natural asociado al envejecimiento, las personas mayores de 40 años corren un mayor riesgo.
Las personas que realizan levantamientos repetitivos o actividades con los brazos por encima de la cabeza también corren el riesgo de sufrir desgarros del manguito rotador. Los deportistas son especialmente propensos a sufrir desgarros por sobrecarga, sobre todo los tenistas y los lanzadores de béisbol. Los pintores, los carpinteros y otras personas que realizan trabajos con los brazos por encima de la cabeza también tienen un mayor riesgo de sufrir desgarros.
Aunque las roturas por sobrecarga provocadas por la práctica deportiva o por trabajos que requieren levantar los brazos por encima de la cabeza también se dan en personas más jóvenes, la mayoría de las roturas en adultos jóvenes se deben a una lesión traumática, como una caída.
Síntomas
Los síntomas más comunes de una rotura del manguito rotador son:
- Dolor en reposo y por la noche, sobre todo si se está tumbado sobre el hombro afectado
- Dolor al levantar y bajar el brazo o al realizar determinados movimientos
- Debilidad al levantar o girar el brazo
- Crepitación, o sensación de crujido, al mover el hombro en determinadas posiciones
Los desgarros que se producen de forma repentina, como los causados por una caída, suelen provocar un dolor intenso. Es posible que se sienta un chasquido y una debilidad inmediata en la parte superior del brazo.
Los desgarros que se desarrollan lentamente debido a un uso excesivo también pueden provocar dolor y debilidad en el brazo. Es posible que sienta dolor en el hombro al levantar el brazo, o un dolor que se extiende hacia abajo por el brazo. También es posible que no presente ningún síntoma.
- Al principio, el dolor puede ser leve y es posible que solo lo notes al levantar el brazo por encima de la cabeza, por ejemplo, al alcanzar algo en un armario alto. Los medicamentos de venta libre, como el ibuprofeno o el naproxeno, pueden aliviar el dolor.
- Con el tiempo, el dolor puede hacerse más intenso en reposo y dejar de aliviarse con los medicamentos. Es posible que sienta dolor al acostarse por la noche sobre el lado afectado. El dolor y la debilidad en el hombro pueden dificultar las actividades cotidianas, como peinarse o llevarse la mano a la espalda.
Cabe señalar que algunas roturas del manguito rotador no son dolorosas. No obstante, estas roturas pueden provocar debilidad en el brazo y otros síntomas.
Revisión médica
Historial médico y exploración física
Después de hablar sobre tus síntomas y tu historial médico, el médico te examinará el hombro.
- Comprobarán si hay alguna zona sensible.
- Te pedirán que muevas el brazo en varias direcciones para medir la amplitud de movimiento del hombro.
- Te harán pruebas para evaluar la fuerza de tus brazos en diferentes posiciones y con diferentes movimientos.
- Comprobarán si hay otros problemas en la articulación del hombro.
- También es posible que le examinen el cuello para asegurarse de que el dolor no se debe a un nervio pinzado y para descartar otras afecciones, como la artritis.
Pruebas de diagnóstico por imagen
Otras pruebas que pueden ayudar a tu médico a confirmar el diagnóstico son, entre otras:
- Radiografías.Las primeras pruebas de imagen que se realizan suelen ser radiografías, que permiten al médico evaluar los huesos que forman la articulación del hombro. Dado que las radiografías no muestran los tejidos blandos del hombro, como el manguito rotador, las radiografías simples de un hombro con dolor en el manguito rotador suelen ser normales. La razón por la que se realizan radiografías es para asegurarse de que no hay otras causas para el dolor de hombro, como la artritis. También pueden revelar un desgarro degenerativo que lleva presente mucho tiempo, pero que no causa síntomas y, por lo tanto, no se ha diagnosticado antes.
- Resonancia magnética (RM) o ecografía. Una resonancia magnética o una ecografía pueden mostrar los tejidos blandos, como los tendones del manguito rotador.
- Estas pruebas de imagen mostrarán la ubicación y el tamaño de la rotura del manguito rotador.
- Una resonancia magnética también puede dar a tu médico una idea más clara de si el desgarro es antiguo o reciente, ya que permite evaluar el estado de los músculos del manguito rotador.
- Ambas pruebas también pueden revelar la presencia de otros tejidos blandos en el hombro que podrían estar causando dolor.
- En algunos casos, puede resultar más rápido y sencillo concertar una ecografía que una resonancia magnética, pero la capacidad de diagnosticar con precisión una rotura del manguito rotador mediante ecografía depende de la calidad del técnico que realice la prueba.
Tratamiento
Si tienes una rotura del manguito rotador y sigues utilizando el hombro a pesar del aumento del dolor, podrías agravar la lesión. Una rotura del manguito rotador puede agrandarse con el tiempo.
El dolor crónico en el hombro y el brazo son motivos de peso para acudir al médico. Un tratamiento precoz puede evitar que los síntomas empeoren. Además, te permitirá retomar tu rutina habitual antes.
El objetivo de cualquier tratamiento es aliviar el dolor y recuperar la funcionalidad. Existen varias opciones de tratamiento para una rotura del manguito rotador, y la mejor opción varía según cada persona. A la hora de planificar su tratamiento, su médico tendrá en cuenta:
- Tu edad
- Tu nivel de actividad
- Tu estado de salud general
- El tipo de desgarro que tienes
Tratamiento no quirúrgico
En aproximadamente el 80-85 % de los pacientes, el tratamiento no quirúrgico alivia el dolor y mejora la función del hombro.
Las opciones de tratamiento no quirúrgico pueden incluir:
- Descanso.Es posible que tu médico te recomiende descansar y limitar las actividades en las que tengas que levantar los brazos por encima de la cabeza.
- Modificación de la actividad.Evite cualquier actividad que le provoque dolor en el hombro.
- Medicamentos antiinflamatorios no esteroideos (AINE).Los medicamentos antiinflamatorios como el ibuprofeno y el naproxeno pueden reducir el dolor y la inflamación.
- Ejercicios de fortalecimiento y fisioterapia.Los ejercicios específicos le permitirán recuperar la movilidad y fortalecer el hombro. Su programa de ejercicios también incluirá estiramientos para mejorar la flexibilidad y la amplitud de movimiento. Fortalecer los músculos que sostienen el hombro puede aliviar el dolor y prevenir nuevas lesiones. Consulte nuestro Programa de acondicionamiento del manguito rotador y el hombropara ver ejemplos de ejercicios de flexibilidad y fortalecimiento, y hable con su médico o fisioterapeuta sobre qué ejercicios serán seguros y eficaces para usted (NO intente realizar ningún ejercicio de hombro sin consultar primero a su médico y/o fisioterapeuta).
- Inyección de esteroides.Si el reposo, los medicamentos y la fisioterapia no alivian el dolor, puede resultar útil una inyección de anestésico local combinado con cortisona. La cortisona es un medicamento antiinflamatorio muy eficaz; sin embargo, no resulta eficaz en todos los pacientes. Además, no hay forma de saber cuánto durarán los efectos; pueden ser semanas, meses, años o, posiblemente, el resto de su vida. En promedio, cabe esperar que las inyecciones proporcionen alivio del dolor en aproximadamente dos tercios (alrededor del 67 %) de los pacientes durante un período de al menos 3 meses. Existen riesgos potenciales derivados de las inyecciones repetidas y a largo plazo, por lo que debe hablar con su médico sobre las ventajas y los inconvenientes.
La principal ventaja del tratamiento no quirúrgico es que evita los principales riesgos de la cirugía, tales como:
- Infección
- Rigidez permanente
- Complicaciones de la anestesia
- A veces, el tiempo de recuperación es largo
- Riesgo de nueva rotura del tendón
Las desventajas del tratamiento no quirúrgico son:
- El tamaño del desgarro puede aumentar con el tiempo.
- Es posible que tengas que limitar tus actividades.
Tratamiento quirúrgico
Es posible que su médico le recomiende una intervención quirúrgica si el dolor no mejora con los tratamientos no quirúrgicos. La persistencia del dolor es el motivo principal para someterse a una intervención quirúrgica. No obstante, su médico también podría sugerirle una intervención quirúrgica si lleva una vida muy activa o si utiliza los brazos para realizar trabajos por encima de la cabeza o practicar deporte.
Otros indicios de que la cirugía podría ser una buena opción para usted son:
- Sus síntomas llevan entre 6 y 12 meses
- Tienes un desgarro grande (de más de 3 cm) y el tejido circundante está en buen estado
- Tienes una debilidad considerable y una pérdida de movilidad en el hombro
- Tu desgarro se debió a una lesión aguda reciente
La cirugía para reparar una rotura del manguito rotador suele consistir en volver a fijar el tendón a la cabeza del húmero (el hueso del brazo). Existen varias opciones para reparar las roturas del manguito rotador. Su cirujano ortopédico le explicará cuál es la mejor intervención para satisfacer sus necesidades de salud particulares.
Continuar a la página siguiente: Roturas del manguito rotador: opciones de tratamiento quirúrgico
Con el fin de ayudar a los médicos en el tratamiento de las roturas del manguito rotador, la Academia Americana de Cirujanos Ortopédicos ha llevado a cabo una investigación para ofrecer algunas pautas útiles. Se trata únicamente de recomendaciones y es posible que no sean aplicables a todos los casos. Para más información: Resumen en lenguaje sencillo - Guía de práctica clínica - Tratamiento de las lesiones del manguito rotador - AAOSy Guía de práctica clínica - Tratamiento de las lesiones del manguito rotador
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La AAOS no respalda ningún tratamiento, procedimiento, producto ni médico mencionado en este documento. Esta información se facilita con fines educativos y no pretende constituir un consejo médico. Cualquier persona que necesite asesoramiento o asistencia ortopédica específica debe consultar a su cirujano ortopédico o buscar uno en su zona a través del programa «Buscar un ortopedista» de la AAOS, disponible en este sitio web.