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Artrosis

La osteoartritis, también conocida como artritis degenerativa, se produce cuando el cartílago que amortigua y protege los extremos de los huesos se desgasta gradualmente. Esto provoca dolor y rigidez que empeoran con el tiempo, lo que dificulta la realización de las actividades cotidianas.

La osteoartritis es la forma más común de artritis. Se desarrolla lentamente y suele aparecer en la mediana edad y la tercera edad.

Aunque no existe cura para la osteoartritis, hay muchas opciones de tratamiento disponibles que ayudan a controlar el dolor y a mantener a las personas activas.

Anatomía

Una articulación es el punto en el que se unen los extremos de dos o más huesos. Por ejemplo:

  • La articulación de la cadera es el punto en el que la parte superior del fémur (cabeza femoral) encaja en una cavidad de la pelvis (acetábulo).
  • La articulación de la rodilla está formada por el fémur y los huesos de la pierna (tibia y peroné). 
Anatomía normal de la cadera

Una articulación de la cadera sana.

Una articulación sana se desliza con facilidad y sin dolor, ya que un tejido liso y elástico llamado cartílago articular recubre los extremos de los huesos que forman la articulación.

Causa

En la osteoartritis, el cartílago articular que recubre los extremos de los huesos en las articulaciones se desgasta progresivamente. Donde antes había un cartílago articular liso que permitía que los huesos se deslizaran con facilidad entre sí al flexionar y extender la articulación, ahora hay una superficie desgastada y rugosa. El movimiento articular a lo largo de esta superficie expuesta resulta doloroso.

La osteoartritis suele provocar que los huesos rocen entre sí. Esta ilustración muestra una rodilla sana y una rodilla con osteoartritis. Los espolones óseos son una característica habitual de este tipo de artritis.

La osteoartritis suele aparecer tras muchos años de uso. Afecta a personas de mediana edad o mayores. Otros factores de riesgo de la osteoartritis son la obesidad, las lesiones previas en la articulación afectada y los antecedentes familiares de osteoartritis.

Síntomas

La osteoartritis puede afectar a cualquier articulación del cuerpo, incluidas las de la columna vertebral. Los síntomas pueden variar desde leves hasta incapacitantes.

Sin cartílago, los huesos rozan directamente entre sí cuando la articulación se mueve. Una articulación afectada por la osteoartritis puede presentar rigidez, dolor e inflamación,

  • El dolor o una molestia sorda irá apareciendo poco a poco con el tiempo.
  • El dolor puede ser más intenso por la mañana y aliviarse con la actividad física.
  • La actividad física intensa puede provocar un recrudecimiento del dolor.
  • La articulación puede endurecerse y parecer hinchada, agrandada o «dislocada».
  • Puede aparecer un bulto sobre la articulación.
Dedos artríticos

Manos de un paciente con osteoartritis. Los crecimientos óseos en el meñique son típicos de la osteoartritis.

Los movimientos articulares, como flexionar, extender y girar, pueden resultar más difíciles. Esto puede provocar una pérdida de movilidad.

Los fragmentos sueltos de cartílago pueden interferir en el movimiento fluido de una articulación. La articulación puede bloquearse o atascarse. Puede crujir, hacer clic, chasquear o producir un ruido de roce (crepitación). Una articulación artrítica puede debilitarse y las articulaciones que soportan peso, como la rodilla o el tobillo, pueden ceder y fallar.


Aunque la osteoartritis no tiene cura, un diagnóstico y un tratamiento tempranos pueden ayudar a mantener la movilidad articular, aliviar el dolor y mejorar la función.

Revisión médica

Cuando vayas al médico, este: 

  • Realice un historial médico completo
  • Realizar un examen físico
  • Solicitar radiografías y, si es necesario, análisis de laboratorio 

Historial médico

Tu médico querrá saber:

  • Si la articulación ha sufrido alguna lesión
  • Cuándo empezaron los dolores articulares
  • La naturaleza del dolor
    • ¿Es algo constante o va y viene?
    • ¿Aparece en otras partes del cuerpo?
    • ¿Provoca síntomas nocturnos?
    • ¿Se produce solo al hacer ejercicio o también en reposo?
  • ¿Hay algo que alivie el dolor?

Exploración física

A continuación, el médico examinará la articulación afectada en distintas posiciones para comprobar si hay dolor o si el movimiento está limitado. Buscará:

  • Ruidos de crujido o chirrido (crepitación) que indican fricción entre los huesos
  • Pérdida de masa muscular (atrofia)
  • Signos de que hay otras articulaciones afectadas
  • Síntomas de lesiones en músculos, tendones y ligamentos

Radiografías

Las radiografías se realizan en diferentes posiciones para mostrar el grado de deterioro articular, entre ellas:

  • Estrechamiento del espacio articular
  • Diminución de la densidad ósea o erosión ósea
  • Espolones óseos u otras anomalías

Las radiografías también pueden ayudar a tu médico a distinguir entre los distintos tipos de artritis.

Pruebas de laboratorio

A veces, los análisis de laboratorio, como los análisis de sangre, pueden ayudar a descartar otras enfermedades que provocan síntomas similares a los de la osteoartritis.

Tratamiento

Tratamiento no quirúrgico

Un tratamiento precoz y no quirúrgico puede ayudar a mantener la movilidad articular, mejorar la fuerza y aliviar el dolor. La mayoría de los programas de tratamiento combinan cambios en el estilo de vida, medicación y fisioterapia.

Cambios en el estilo de vida
Es posible que su médico le recomiende reposo o un cambio en sus actividades para evitar provocar el dolor de la osteoartritis. Esto puede incluir:

  • Modificaciones en las actividades laborales
  • Pasar de actividades de alto impacto (como el aerobic, correr, saltar o los deportes de competición) a ejercicios de bajo impacto (como los estiramientos, caminar, nadar o montar en bicicleta)
  • Un programa de adelgazamiento, si fuera necesario, sobre todo si la osteoartritis afecta a las articulaciones que soportan peso (como la columna vertebral, la cadera, la rodilla o el tobillo)

Medicamentos

  • Los antiinflamatorios no esteroideos (AINE), como el ibuprofeno o el naproxeno, pueden ayudar a reducir la inflamación.
  • En ocasiones, el médico puede recomendarle medicamentos antiinflamatorios potentes llamados corticosteroides, que se inyectan directamente en la articulación. Los corticosteroides proporcionan un alivio a corto plazo del dolor y la inflamación.

Antes de empezar a tomar cualquier medicamento nuevo, debes consultar con tu médico de cabecera para evitar posibles interacciones con los demás medicamentos que estés tomando.


Los suplementos alimenticios conocidos como glucosamina y sulfato de condroitina pueden ayudar a aliviar el dolor causado por la osteoartritis. (Precaución: la Administración de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos no somete a pruebas ni analiza los suplementos alimenticios. Consulte siempre a su médico de cabecera antes de tomar suplementos alimenticios.)

Fisioterapia
Un programa de entrenamiento físico equilibrado, la fisioterapia y/o la terapia ocupacional pueden mejorar la flexibilidad, aumentar la amplitud de movimiento, reducir el dolor y fortalecer la articulación.

Otros tratamientos no quirúrgicos
Es posible que se necesiten dispositivos de apoyo o de asistencia (como una faja, una férula, un vendaje elástico, un bastón, muletas o un andador).

Es posible que tengas que aplicar hielo o calor en la articulación afectada durante breves periodos de tiempo, varias veces al día.

Tratamiento quirúrgico

Si los tratamientos no quirúrgicos no alivian el dolor o dejan de ser eficaces, se puede considerar la cirugía. La decisión de recurrir a la cirugía depende de:

  • Tu edad y tu nivel de actividad
  • El estado de la articulación afectada
  • El grado de avance de la osteoartritis

Las opciones quirúrgicas para la osteoartritis incluyen:


Artroscopia
El cirujano utiliza un instrumento de fibra óptica flexible, del tamaño de un lápiz (artroscopio), para realizar dos o tres pequeñas incisiones con el fin de extirpar espolones óseos, quistes, tejido sinovial dañado o fragmentos sueltos de la articulación.

Más información: Artroscopia de rodilla

Más información: Artroscopia de cadera

Osteotomí
: Se realinean los huesos largos del brazo o la pierna para aliviar la presión sobre la parte afectada de la articulación.

Más información: Osteotomía de rodilla

Fusión articular
El cirujano elimina la articulación uniendo los extremos de los huesos (fusión). Se pueden utilizar clavos, placas, tornillos o varillas para mantener los huesos en su sitio mientras se consolidan. Este procedimiento elimina la flexibilidad de la articulación.

La fusión se realiza con mayor frecuencia en la columna vertebral, la mano y el pie. 

Más información: Fusión vertebral

Reemplazo articular
Un cirujano extirpa partes de los huesos y crea una articulación artificial con componentes metálicos o plásticos (reemplazo total de la articulación o artroplastia).

Más información: Prótesis total de articulación

Contribución y/o actualización a cargo de

Dr. Neil P. Sheth, miembro de la FAAOS

Revisado por pares por

Dr. Thomas Ward Throckmorton, miembro de la FAAOS

La AAOS no respalda ningún tratamiento, procedimiento, producto ni médico mencionado en este documento. Esta información se facilita con fines educativos y no pretende constituir un consejo médico. Cualquier persona que necesite asesoramiento o asistencia ortopédica específica debe consultar a su cirujano ortopédico o buscar uno en su zona a través del programa «Buscar un ortopedista» de la AAOS, disponible en este sitio web.