Tratamiento
Artroscopia de cadera
La artroscopia de cadera es una intervención quirúrgica que permite a los médicos examinar la articulación de la cadera sin necesidad de realizar una incisión (corte) grande a través de la piel y otros tejidos blandos. La artroscopia se utiliza para diagnosticar y tratar una amplia variedad de problemas de cadera.
Durante la artroscopia de cadera, el cirujano introduce una pequeña cámara, denominada artroscopio, en la articulación de la cadera. La cámara muestra imágenes en un monitor de vídeo, y el cirujano utiliza estas imágenes para guiar los instrumentos quirúrgicos de tamaño reducido.
Dado que el artroscopio y los instrumentos quirúrgicos son delgados, el cirujano puede realizar incisiones muy pequeñas, en lugar de la incisión más grande que se requiere en la cirugía abierta. Esto se traduce en menos dolor y rigidez articular para los pacientes, y a menudo acorta el tiempo necesario para recuperarse y volver a las actividades habituales.
La artroscopia de cadera se lleva practicando desde hace muchos años, pero no es tan habitual como la artroscopia de rodilla o de hombro.
Anatomía
La cadera es una articulación esférica. La cavidad articular está formada por el acetábulo, que forma parte del hueso de la pelvis. La cabeza es la cabeza femoral, que es el extremo superior del fémur (hueso del muslo).
Un tejido resbaladizo y resistente llamado cartílago articular recubre las superficies de la cabeza y la cavidad. Crea una superficie lisa y sin fricción que ayuda a que los huesos se deslicen fácilmente entre sí.
El acetábulo está rodeado por un fibrocartílago resistente denominado «labrum». El labrum forma una junta (que rellena el espacio) alrededor de la cavidad, lo que aumenta la profundidad de esta y mejora la estabilidad de la articulación.
La articulación está rodeada por bandas de tejido llamadas ligamentos. Estas forman una cápsula que mantiene unida la articulación. La superficie interna de la cápsula está recubierta por una fina membrana llamada sinovial. Esta produce líquido sinovial, que lubrica la articulación de la cadera.
Cuándo se recomienda la artroscopia de cadera
Es posible que su médico le recomiende una artroscopia de cadera si padece una afección dolorosa que no responde al tratamiento no quirúrgico. El tratamiento no quirúrgico incluye reposo, fisioterapia y medicamentos o inyecciones que pueden reducir la inflamación.
La artroscopia de cadera puede aliviar los síntomas dolorosos de muchas afecciones que dañan el labrum, el cartílago articular u otros tejidos blandos que rodean la articulación. Aunque este daño puede ser consecuencia de una lesión, también hay otras afecciones ortopédicas que pueden provocar estos problemas, entre ellas:
- Pinzamiento femoroacetabular (FAI), un trastorno en el que se desarrolla un exceso de hueso a lo largo del acetábulo (pinzamiento en pinza) o en la cabeza femoral (pinzamiento en leva). Este crecimiento óseo excesivo puede dañar los tejidos blandos de la cadera durante el movimiento, especialmente el cartílago articular. A veces se forman espolones óseos tanto en el acetábulo como en la cabeza femoral, y puede desarrollarse osteoartritis.
- Desgarros del labrum de la cadera.
- La displasia es una afección en la que la cavidad de la cadera es anormalmente poco profunda. Esto ejerce una mayor presión sobre el labrum para mantener la cabeza femoral dentro de la cavidad y hace que el labrum sea más propenso a sufrir desgarros. El cirujano actúa con gran cuidado durante la artroscopia de una articulación displásica, ya que puede desarrollarse inestabilidad articular tras la intervención.
- Síndromesde chasquido de cadera, que provocan que un tendón roce la parte exterior de la articulación. Este tipo de chasquido suele ser inofensivo y no requiere tratamiento. Sin embargo, en algunos casos, el tendón se daña debido al roce repetido y la cirugía resulta beneficiosa.
- Sinovitis, que provoca la inflamación de los tejidos que rodean la articulación.
- Cuerpos sueltos: fragmentos de hueso o cartílago que se desprenden y se desplazan dentro de la articulación.
- Infección de la articulación de la cadera.
- Roturas de tendones o trastornos que afectan a los isquiotibiales o a los músculos glúteo medio y glúteo menor.
- Otras causas de pinzamiento de cadera que no se localizan en la propia articulación de la cadera (pinzamiento isquiofemoral)
- Compresión del nerviociático por parte de la cadera o los isquiotibiales.
Preparación para la cirugía
Evaluaciones y exámenes
Es posible que su cirujano ortopédico le recomiende acudir a su médico de cabecera para que evalúe su estado de salud general antes de la intervención. Su médico de cabecera detectará cualquier problema que pueda interferir en la intervención. Si presenta determinados factores de riesgo para la salud, es posible que sea necesaria una evaluación más exhaustiva antes de la intervención.
Instrucciones para la admisión
Si goza de buena salud en general, lo más probable es que la artroscopia de cadera se realice de forma ambulatoria. Esto significa que no tendrá que pasar la noche en el hospital.
Asegúrese de informar a su cirujano ortopédico de cualquier medicamento o suplemento que esté tomando. Es posible que tenga que dejar de tomar algunos o todos ellos antes de la operación.
El hospital o el centro quirúrgico se pondrá en contacto contigo con antelación para darte los detalles concretos de tu intervención. Asegúrate de seguir las instrucciones sobre la hora a la que debes acudir y, sobre todo, sobre cuándo debes dejar de comer y beber antes de la intervención.
Anestesia
Antes de la operación, un miembro del equipo de anestesia le realizará una evaluación.
- La artroscopia de cadera se suele realizar bajo anestesia general, lo que significa que te dormirán para la operación.
- También se puede recurrir a la anestesia regional, como la espinal o la epidural. Con la anestesia regional, el paciente permanece despierto, pero tiene el cuerpo insensibilizado de la cintura para abajo.
Tu cirujano ortopédico y tu anestesista te explicarán cuál es el método más adecuado para ti.
Procedimiento quirúrgico
Posicionamiento
Al comienzo de la intervención, se le colocará la pierna en tracción. Esto significa que se separará la cadera de la cavidad lo suficiente como para que el cirujano pueda introducir los instrumentos, ver toda la articulación y realizar los tratamientos necesarios.
Los cirujanos suelen trazar líneas en la cadera para indicar estructuras anatómicas específicas (como huesos, nervios y vasos sanguíneos), así como la ubicación de las incisiones y los puntos de acceso para el artroscopio.
Procedimiento
Una vez aplicada la tracción, el cirujano realizará una pequeña incisión en la cadera (del tamaño aproximado de un ojal) para introducir el artroscopio. A través del artroscopio, el cirujano podrá ver el interior de la cadera e identificar las lesiones.
El líquido fluye a través del artroscopio para mantener una visión clara y controlar cualquier sangrado. Las imágenes del artroscopio se proyectan en la pantalla de vídeo, lo que permite al cirujano ver el interior de la cadera y detectar cualquier problema. El cirujano evaluará la articulación antes de iniciar cualquier tratamiento específico.
Una vez identificado claramente el problema, el cirujano introducirá otros instrumentos pequeños a través de incisiones separadas. Se pueden realizar diversos procedimientos, en función de sus necesidades. Por ejemplo, el cirujano puede:
- Alisar el cartílago desgarrado
- Reparar o reconstruir el labrum
- Extirpar los espolones óseos causados por el síndrome de pinzamiento femoroacetabular (FAI)
- Extirpar el tejido sinovial inflamado
Se utilizan instrumentos especializados para tareas como raspar, cortar, sujetar, pasar suturas (puntos) y hacer nudos. En muchos casos, se emplean dispositivos especiales para fijar los puntos al hueso.
La duración de la intervención dependerá de lo que observe el cirujano y del volumen de trabajo que haya que realizar. Al finalizar la intervención, las incisiones de la artroscopia suelen suturarse o cubrirse con tiritas adhesivas. Se coloca un apósito absorbente en la cadera.
Complicaciones
Las complicaciones derivadas de la artroscopia de cadera son poco frecuentes.
- Cualquier intervención quirúrgica en la articulación de la cadera conlleva un pequeño riesgo de lesión en los nervios o vasos sanguíneos circundantes, o en la propia articulación.
- La tracción necesaria para la intervención puede estirar los nervios y provocar entumecimiento en la zona de la ingle (normalmente, debido a que se utiliza un soporte entre las piernas para ejercer una fuerza contraria), pero suele ser algo temporal. El reciente desarrollo de mesas sin soporte puede reducir este riesgo.
- Existen pequeños riesgos de infección y de que se formen coágulos de sangre en las piernas (trombosis venosa profunda).
Recuperación
- Después de la intervención, permanecerá en la sala de recuperación entre 1 y 2 horas antes de que le den el alta y pueda volver a casa.
- Necesitarás que alguien te lleve a casa y se quede contigo al menos la primera noche.
- También es probable que tengas que usar muletas o un andador durante un tiempo.
Tratamiento del dolor
Después de la operación, sentirá algo de dolor. Es algo normal en el proceso de recuperación. Su médico y el personal de enfermería se encargarán de aliviarle el dolor.
A menudo se recetan medicamentos para aliviar el dolor a corto plazo tras una intervención quirúrgica. Existen muchos tipos de medicamentos disponibles para ayudar a controlar el dolor, entre ellos los opioides, los antiinflamatorios no esteroideos (AINE) y los anestésicos locales. Es posible que su médico utilice una combinación de estos medicamentos para mejorar el alivio del dolor y reducir al mínimo la necesidad de recurrir a los opioides.
Tenga en cuenta que, aunque los opioides ayudan a aliviar el dolor después de una intervención quirúrgica, son narcóticos y pueden crear adicción. La dependencia de los opioides y las sobredosis se han convertido en problemas graves de salud pública en los Estados Unidos. Es importante que utilice los opioides únicamente según las indicaciones de su médico y que deje de tomarlos tan pronto como el dolor comience a mejorar. Consulte a su médico si el dolor no ha empezado a mejorar a los pocos días de la intervención.
En ocasiones, algunos AINE también pueden utilizarse para prevenir la formación de hueso adicional (osificación heterotópica) tras estas intervenciones.
Medicamentos
Además de los analgésicos, es posible que su cirujano le recete medicamentos durante un breve periodo de tiempo tras la intervención para prevenir la formación de coágulos sanguíneos (trombosis venosa profunda).
Con carga
Es posible que necesite muletas después de la intervención. En algunos casos, solo son necesarias hasta que desaparezca la cojera. Sin embargo, si se le ha practicado una intervención más compleja, es posible que necesite muletas durante uno o dos meses. Si tiene alguna duda sobre cuándo puede volver a apoyar el pie, llame a su cirujano.
Su cirujano elaborará un plan de rehabilitación basado en las intervenciones quirúrgicas a las que se haya sometido. En la mayoría de los casos, es necesario realizar fisioterapia para lograr una recuperación óptima. Es importante realizar ejercicios específicos para recuperar la fuerza y la movilidad. Su fisioterapeuta también podrá orientarle sobre otras recomendaciones y contraindicaciones durante su rehabilitación.
Resultados a largo plazo
Muchas personas vuelven a realizar todas sus actividades sin limitaciones tras una artroscopia. Su recuperación dependerá del tipo de lesión que presentara la cadera. En ocasiones, la lesión puede ser tan grave que no se pueda revertir por completo, y es posible que la intervención no tenga éxito.
Para algunas personas, es necesario realizar cambios en el estilo de vida para proteger la articulación. Un ejemplo podría ser pasar de practicar ejercicio de alto impacto (como correr) a actividades de menor impacto (como nadar o montar en bicicleta). Estas son decisiones que tomarás con el asesoramiento de tu cirujano.
Perspectivas de futuro
La artroscopia ha ayudado a médicos e investigadores a comprender mejor muchos problemas de la articulación de la cadera. A medida que evolucionan las técnicas quirúrgicas, se prevé que la artroscopia de cadera desempeñe un papel cada vez más importante en el diagnóstico y el tratamiento de las enfermedades de la cadera.
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La AAOS no respalda ningún tratamiento, procedimiento, producto ni médico mencionado en este documento. Esta información se facilita con fines educativos y no pretende constituir un consejo médico. Cualquier persona que necesite asesoramiento o asistencia ortopédica específica debe consultar a su cirujano ortopédico o buscar uno en su zona a través del programa «Buscar un ortopedista» de la AAOS, disponible en este sitio web.