Enfermedades y afecciones
Ossificación heterotópica de la cadera
La osificación heterotópica (OH) es la formación de tejido óseo adicional fuera de las localizaciones normales del esqueleto.
- Este proceso puede deberse a una lesión directa en los tejidos blandos, como tras una intervención quirúrgica o una caída.
- La HO también puede producirse tras una lesión neurológica, como una lesión cerebral o medular.
- Los pacientes con quemaduras o lesiones por explosión también son propensos a padecer esta afección.
La formación de hueso heterotópico puede producirse en cualquier parte del cuerpo, incluidas las articulaciones. Las articulaciones grandes, como la cadera, son las más afectadas, aunque la rodilla, el codo y el hombro también corren riesgo. Este artículo se centrará en la formación de hueso heterotópico en la cadera.
Anatomía
La cadera es una articulación esférica.
- La cavidad está formada por el acetábulo, que forma parte del hueso de la pelvis.
- La cabeza es la cabeza femoral, que es el extremo superior del fémur (hueso del muslo).
La superficie de la articulación esférica está recubierta de cartílago articular, una sustancia lisa y resbaladiza que protege los huesos y les permite deslizarse fácilmente unos sobre otros.
Enfermedades como la osteoartritis afectan al cartílago de la cadera. Se forma un hueso accesorio (HO) alrededor de la cadera, normalmente en la parte posterior. Este hueso anómalo limita el movimiento al bloquear el movimiento natural del fémur y la pelvis al mover la cadera.
Descripción
La osteogénesis heterotópica (HO) es la formación de hueso normal en lugares anormales. Es posible que su médico utilice el sistema de clasificación de Brooker para clasificar la HO de cadera. El sistema de clasificación va del I (uno) al IV (cuatro).
- La osteonecrosis de cadera de clase I se caracteriza por la presencia de pequeños fragmentos óseos alrededor de la cadera.
- La osteoartritis de grado II se caracteriza por la presencia de protuberancias óseas (fragmentos de hueso que sobresalen, también denominados «espolones óseos») en la pelvis o el fémur. Estas protuberancias están separadas por más de 1 centímetro.
- La osteofitosis de clase III presenta protuberancias óseas en la pelvis o el fémur. Estas espolones están separados por menos de 1 centímetro.
- En la anquilosis de grado IV, la articulación de la cadera está envuelta (cubierta) por tejido anquilosado y no puede moverse. Esto también se conoce como anquilosis.
La hipoplasia ósea de clase I y clase II es de grado leve, lo que se considera menos grave. La hipoplasia ósea de clase III y clase IV se considera grave.
Cuanto antes diagnostique su cirujano ortopédico la osificación heterotópica, antes podrá comenzar el tratamiento. No existe cura para la osificación heterotópica; sin embargo, hay tratamientos que pueden mitigar sus efectos sobre su función general y evitar que vuelva a aparecer.
Causa
La HO puede ser adquirida o, en muy raras ocasiones, genética.
- Se desconoce la causa de la osteonecrosis adquirida. Puede producirse a raíz de un traumatismo; tras una intervención quirúrgica o una quemadura; o como consecuencia de una lesión cerebral o de la médula espinal. La osteonecrosis postraumática de la cadera se da con mayor frecuencia tras fracturas del acetábulo (la cavidad de la pelvis).
- La HO genética es consecuencia de enfermedades genéticas poco frecuentes, entre las que se incluyen la fibrodisplasia osificante progresiva (FOP) y la heteroplasia ósea progresiva (POH).
Factores de riesgo
El riesgo de sufrir una luxación de cadera adquirida tras una lesión traumática es mayor si eres hombre y/o presentas:
- Lesiones graves de los tejidos blandos o cirugía mayor
- Lesiones neurológicas, torácicas o abdominales que se producen al mismo tiempo que el traumatismo de cadera
- Fracturas del acetábulo
- Lesión cerebral o medular previa
- Lesión por quemadura o explosión
El riesgo de sufrir una luxación de cadera adquirida tras una lesión neurológica es mayor si eres hombre, eres joven y/o presentas:
- Lesión traumática que se produce al mismo tiempo que la lesión neurológica
- Coma prolongado
- Lesión más grave
- Traumatismo directo en la cadera
Si ya ha padecido una operación de corazón en el pasado, tiene un mayor riesgo de volver a someterse a otra.
Síntomas
Los primeros síntomas de la HO son poco específicos. Los síntomas de la HO pueden parecerse a los de otras afecciones ortopédicas.
- Es posible que sienta dolor, tenga una reducción de la movilidad, enrojecimiento y calor. Estos síntomas pueden parecerse a los de una infección.
- Con el tiempo, es posible que notes una disminución progresiva de la amplitud de movimiento. Caminar y agacharse pueden resultar cada vez más difíciles, lo que puede afectar a las actividades de la vida diaria, como vestirse, bañarse, realizar las tareas domésticas o conducir.
Revisión médica
Historial médico y exploración física
- Tu médico te preguntará por la evolución de tus síntomas y tu historial médico.
- Es útil indicarle al médico dónde se localiza el dolor y qué movimientos le resultan difíciles.
- Mencione cualquier síntoma neurológico que pueda tener, como entumecimiento, sensación de «hormigueo» (también conocida como «que se me duerme» una parte del cuerpo) o debilidad.
- Una exploración física también ayudará a determinar la causa de su dolor de cadera. Además de una exploración completa y estándar de la cadera, es posible que su médico le realice la prueba de «Thomas», que evalúa la capacidad de la articulación de la cadera para enderezarse.
Pruebas diagnósticas
Es posible que tu médico te pida que te realices unas pruebas concretas, entre las que pueden figurar una o varias de las siguientes:
- Análisis de sangre. Los análisis de sangre pueden servir para descartar otras causas de tus síntomas, como una infección. También permiten comprobar si la formación de HO ha empezado a ralentizarse.
- Radiografías. Las radiografías permiten obtener imágenes de objetos densos, como los huesos, y pueden utilizarse para visualizar el hueso formado por la osteogénesis hiperactiva.
- Tomografías computarizadas (TC). Las tomografías computarizadas ofrecen más detalle que una radiografía convencional. Una tomografía computarizada proporciona al médico una imagen tridimensional de la articulación de la cadera. Las tomografías computarizadas también pueden resultar útiles para detectar otras posibles causas del dolor de cadera tras una artroplastia total de cadera.
- Gammagrafías óseas trifásicas. Una gammagrafía ósea trifásica puede utilizarse para el diagnóstico precoz. Puede ayudar a tu médico a determinar si la osteomielitis está activa y en fase de maduración o si se encuentra latente (inactiva). En ocasiones, también se recurren a radiografías repetidas con este fin.
- Ecografía (US) o resonancia magnética (RM). Es posible que su médico le pida una ecografía o una resonancia magnética para comprender mejor sus síntomas, establecer un diagnóstico precoz de la osteogénesis imperfecta (OI) o descartar otras enfermedades. Diversos estudios han demostrado que la resonancia magnética es más eficaz que las radiografías a la hora de detectar la OI en una fase temprana.
Tratamiento
Tratamiento no quirúrgico
En la actualidad, no existen tratamientos no quirúrgicos para la osteogénesis hiperplásica de la cadera que cuenten con un consenso general.
- Dependiendo de la gravedad de tus síntomas, es posible que tu médico te recomiende reducir tu nivel de actividad o evitar aquellas actividades que te provoquen síntomas.
- Los medicamentos antiinflamatorios no esteroideos (AINE) pueden ayudar a reducir el dolor y la inflamación.
- No se ha demostrado que la fisioterapia sea eficaz para tratar la osteogénesis imperfecta. Los ejercicios de amplitud de movimiento pueden resultar útiles en los casos de osteogénesis imperfecta madura de grado 1 o 2 según la clasificación de Brooker, pero los casos de grado 3 y 4 generalmente no responden a la fisioterapia.
- No existen medicamentos aprobados por la FDA para el tratamiento de la osteogénesis imperfecta (HO) adquirida. El palovaroteno ha sido aprobado por la FDA para el tratamiento de la fibrodisplasia osificante progresiva (FOP), una de las enfermedades genéticas raras que pueden causar HO. Más información sobre la FOP.
Tratamiento quirúrgico
Se puede considerar el tratamiento quirúrgico para la HO:
- Si tus síntomas te impiden llevar a cabo tus actividades diarias
- Si padece una discapacidad neurológica progresiva (que va empeorando) como consecuencia de la compresión de los nervios por la hiperostosis
El momento en que se realiza la intervención quirúrgica varía.
- La intervención quirúrgica debe posponerse hasta que la lesión inicial se haya curado y cualquier otro problema médico grave se haya estabilizado.
- Una vez que la lesión se haya curado y tu estado de salud se haya estabilizado, una intervención quirúrgica temprana podría ayudarte a conservar la funcionalidad que tienes ahora y evitar que esta empeore con el tiempo.
- La osteítis de Hock puede permanecer activa durante meses o incluso años tras la lesión inicial. Esperar hasta que la osteítis de Hock ya no esté activa podría ayudar a evitar que vuelva a aparecer.
La cirugía para el tratamiento de la osteonecrosis de la cadera consiste en explorar la zona que rodea la articulación de la cadera, ya sea a través de una incisión previa o de una nueva incisión.
El cirujano extirpará el hueso supernumerario que está limitando la amplitud de movimiento. El objetivo es recuperar la mayor movilidad articular posible.
Los resultados de la extirpación de la hernia de Hiatal dependen de la causa original de la hernia.
- Si la luxación de cadera se debe a una fractura acetabular, alrededor del 67 % de los pacientes refieren resultados de buenos a excelentes y el 33 % sufre una recidiva (la luxación vuelve a producirse).
- Existe una mayor probabilidad de que reaparezca el síndrome de hipersensibilidad a la luz (HO) en pacientes con lesiones neurológicas, como las lesiones medulares.
Prevención
Es importante identificar los factores de riesgo que pueden requerir un tratamiento preventivo de la osteítis hialina (véase «Factores de riesgo» más arriba). Si usted presenta un riesgo elevado de osteítis hialina, el tratamiento preventivo puede ayudar a reducir su aparición tras la cirugía.
Dos de los tratamientos preventivos más habituales para la HO son los antiinflamatorios no esteroideos (AINE) y la radioterapia (XRT).
- Los AINE, normalmente la indometacina en EE. UU., ayudan a reducir el número de células formadoras de hueso que producen la osteogénesis hiperactiva. Estos medicamentos se suelen recetar durante un periodo de entre 3 y 6 semanas tras la intervención quirúrgica.
- La radioterapia de baja dosis se administra en una sola sesión poco antes o después de la intervención quirúrgica.
Se ha demostrado que los AINE y la radioterapia son igualmente eficaces para reducir la osteítis hipertrófica de cadera tras la cirugía.
El etidronato disódico (un fármaco bisfosfonato) también se ha utilizado para la prevención de la osteólisis, pero ha dejado de utilizarse debido a sus efectos secundarios.
Osteogénesis heterotópica tras una artroplastia de cadera
La osteogénesis heterotópica tras una artroplastia de cadera es de naturaleza similar a la osteogénesis heterotópica traumática adquirida.
Hay varios puntos del cuerpo en los que los cirujanos pueden realizar las incisiones para llevar a cabo una artroplastia de cadera. Las dos localizaciones de incisión más habituales presentan tasas de HO de entre el 22 % y el 42 %.
La osteítis hipertrófica que se forma tras una artroplastia total de cadera suele ser de clase I o II según la clasificación de Brooker (de bajo grado, menos grave). Muchos de estos pacientes no presentan síntomas relacionados con su osteítis hipertrófica.Factores de riesgo
Entre los factores de riesgo de osteítis de la cadera tras una artroplastia de cadera se incluyen:
- Historia de HO
- Cirugía de cadera previa
- Antecedentes de traumatismo en la cadera
- Aumento de la duración de la intervención quirúrgica
- Grupo sanguíneo O
- El tipo de abordaje quirúrgico utilizado
- Ser un hombre biológico
- Tener más de 65 años
- Drenaje prolongado de la herida (el drenaje se prolonga más tiempo de lo habitual)
Síntomas
Los pacientes con osteoartritis de cadera tras una artroplastia de cadera suelen presentar dolor en la cadera o en la zona lumbar, además de una disminución de la amplitud de movimiento de la cadera.
Diagnóstico
Es posible que su médico le pida muchas de las pruebas mencionadas anteriormente (véase «Exploración médica»).
Tratamiento quirúrgico
Si padeces osteítis de Haller grave, la exploración quirúrgica y la extirpación pueden ser una opción. Es importante que comentes tus problemas específicos de movilidad con tu cirujano para determinar si la extirpación de la osteítis de Haller es la opción adecuada para ti.
Para esta intervención, se extrae el hueso de su cadera a través de la misma incisión que se utilizó para la prótesis de cadera o mediante una nueva incisión.
El implante de cadera debe retirarse una vez que haya alcanzado su madurez completa, lo que puede tardar hasta tres años desde la operación inicial de prótesis de cadera.
La recuperación tras la cirugía depende de la ubicación y el tamaño del quiste de Hockett. A menudo se aplica un tratamiento preventivo tras la extirpación del quiste para evitar que vuelva a aparecer. Dependiendo de la ubicación del quiste, es posible que sufra debilidad muscular, dolor persistente o cojera después de la cirugía.
Conclusión
La hipermetabolismo óseo sigue siendo un problema frustrante tanto para los pacientes como para los cirujanos ortopédicos.
Aunque existen pocos tratamientos no quirúrgicos eficaces, se ha demostrado que la cirugía ofrece buenos resultados en la mayoría de los pacientes. También existen tratamientos que ayudan a reducir el riesgo de desarrollar HO en pacientes con factores de riesgo conocidos.
Comenta tus síntomas con tu médico para determinar qué tratamiento es el más adecuado para ti.
Contribución y/o actualización a cargo de
La AAOS no respalda ningún tratamiento, procedimiento, producto ni médico mencionado en este documento. Esta información se facilita con fines educativos y no pretende constituir un consejo médico. Cualquier persona que necesite asesoramiento o asistencia ortopédica específica debe consultar a su cirujano ortopédico o buscar uno en su zona a través del programa «Buscar un ortopedista» de la AAOS, disponible en este sitio web.