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Prótesis femororrotuliana

Durante la cirugía de prótesis total de rodilla, los tres compartimentos de la rodilla que presentan daños en el hueso y el cartílago se recubren con componentes metálicos y plásticos.

La artroplastia femororrotuliana es un tipo de artroplastia parcial de rodilla en la que solo se renueva la superficie de una parte de la rodilla. La intervención constituye una alternativa a la artroplastia total de rodilla para aquellos pacientes cuyo daño óseo y cartilaginoso se limita a la cara inferior de la rótula y al surco en forma de canal del fémur en el que se aloja la rótula. Esta afección se denomina artritis femororrotuliana

Dado que la artroplastia femororrotuliana se realiza mediante una incisión más pequeña, el daño a los tejidos blandos de la rodilla es menor. En muchos casos, esto permite que los pacientes sometidos a una artroplastia femororrotuliana se recuperen y vuelvan a sus actividades normales más rápidamente que los pacientes a los que se les practica una artroplastia total de rodilla.

Existen varios tratamientos para la artrosis de rodilla. Su médico le explicará cuáles son las opciones más adecuadas para aliviar sus síntomas específicos de artrosis.

Anatomía

La rodilla se divide en tres compartimentos principales:

  • Compartimento medial: la parte interna de la rodilla
  • Compartimento lateral: la parte exterior de la rodilla
  • Compartimento femororrotuliano: la parte delantera de la rodilla, entre la rótula y el fémur
Anatomía normal de la rodilla, incluidos los compartimentos medial, lateral y rotulofemoral

(Izquierda) Una articulación de la rodilla normal. Se muestran los compartimentos medial, lateral y rotulofemoral.
(Derecha) Una radiografía de una rodilla normal en la que se aprecia un espacio sano entre los huesos.

Radiografía cedida por el Dr. Stuart J. Fischer, miembro de la FAAOS

Dentro del compartimento femororrotuliano, la rótula se encuentra en un surco situado en la parte superior del fémur denominadotroclea. Al doblar o estirar la rodilla, la rótula se desplaza hacia adelante y hacia atrás dentro de este surco troclear.

Ilustración del movimiento de la rótula en el surco troclear
(Izquierda) La rótula descansa en un pequeño surco situado en el extremo del fémur, denominado surco troclear.
(Derecha) Al doblar y estirar la rodilla, la rótula se desliza hacia arriba y hacia abajo dentro del surco.
Reproducido y adaptado de *The Body Almanac*. Academia Americana de Cirujanos Ortopédicos, 2003.

Una sustancia lisa llamadacartílago articularrecubre los extremos del fémur, el surco troclear y la cara inferior de la rótula. El cartílago articular ayuda a que los huesos se deslicen suavemente unos sobre otros al mover la pierna.

Descripción

En la artrosis de rodilla, el cartílago que protege los huesos de la rodilla se desgasta poco a poco. A medida que el cartílago se desgasta, se deshilacha y el hueso subyacente puede quedar al descubierto. El movimiento de los huesos sobre esta superficie rugosa resulta doloroso. Esto puede ocurrir en toda la articulación de la rodilla o solo en una zona concreta de la misma.

Artrosis en el compartimento femororrotuliano de la rodilla

La ilustración muestra una osteoartritis que se limita al compartimento femororrotuliano de la rodilla. Se ha extirpado la rótula para mostrar el daño en el cartílago de su cara inferior.

La artrosis avanzada que se limita al compartimento femororrotuliano puede tratarse mediante una artroplastia femororrotuliana. Durante esta intervención, la cara inferior de la rótula y el surco troclear se recubren con implantes de plástico y metal, respectivamente. Se conservan el cartílago y el hueso sanos, así como todos los ligamentos del resto de la rodilla.

Radiografías de una rodilla sana y una rodilla con artritis

(Izquierda) Esta radiografía muestra una rodilla normal vista de perfil. Las flechas señalan el espacio normal entre los huesos.
(Derecha) Esta radiografía muestra un espacio articular reducido y el roce entre los huesos debido a la artritis.

Imágenes cortesía del Dr. Stuart J. Fischer, miembro de la FAAOS

Ventajas del reemplazo femororrotuliano

Entre las posibles ventajas del reemplazo rotulofemoral frente al reemplazo total de rodilla se incluyen:

  • Menor pérdida de sangre
  • Incisión quirúrgica más pequeña/menor trauma quirúrgico
  • Menos dolor e hinchazón
  • Recuperación más rápida
  • Menor número de complicaciones
  • Mejora de la función y la actividad de la rodilla

Además, dado que se conservan el hueso, el cartílago y los ligamentos de las partes sanas de la rodilla, muchos pacientes afirman que una artroplastia femororrotuliana resulta más natural que una artroplastia total de rodilla.

Ilustración de una artroplastia total de rodilla y una artroplastia femororrotuliana
Una de las ventajas de la artroplastia femororrotuliana frente a la artroplastia total de rodilla es que se conservan las partes sanas de la rodilla, lo que ayuda a mantener una función de la rodilla más natural.

Desventajas del reemplazo femororrotuliano

La principal desventaja de la artroplastia femororrotuliana en comparación con la artroplastia total de rodilla es la posible necesidad de someterse a más intervenciones quirúrgicas. Por ejemplo, podría ser necesaria una artroplastia total de rodilla en el futuro si se desarrolla artritis en las partes de la rodilla que no se han sustituido.

Candidatos para la cirugía

Si su artrosis está en una fase avanzada y los tratamientos no quirúrgicos ya no le alivian los síntomas, es posible que su médico le recomiende una operación de prótesis de rodilla.

La selección cuidadosa de los pacientes es fundamental a la hora de plantearse una artroplastia femororrotuliana. Para ser candidato a esta intervención, es necesario que la artritis afecte únicamente al compartimento femororrotuliano de la rodilla.


Además, si presenta alguna de las siguientes situaciones, es posible que no sea un buen candidato para la intervención:

  • Rigidez en la rodilla
  • Lesión de ligamentos
  • Desviación de la rótula (esto significa que la rótula se desplaza de su sitio al doblar o estirar la pierna)
  • Deformidad grave de la pierna
  • Artritis inflamatoria (como la artritis reumatoide)
  • Artritis cristalina (como la gota)
  • Obesidad mórbida

Evaluación ortopédica

Una evaluación exhaustiva realizada por un cirujano ortopédico determinará si usted es un buen candidato para una artroplastia femororrotuliana.

Historial médico

Tu médico te hará varias preguntas sobre tu estado de salud general, el dolor de rodilla y tu capacidad para realizar tus actividades cotidianas.

Localización del dolor.Es importante que su médico determine la localización exacta del dolor. Los candidatos a someterse a esta intervención suelen presentar dolor únicamente detrás de la rótula, o dolor en la parte anterior de la rodilla. Este dolor suele aparecer durante actividades que ejercen presión sobre la rótula, tales como:

  • Subir y bajar escaleras
  • Sentado con la rodilla doblada
  • Levantarse de una silla
  • De rodillas o en cuclillas

Examen físico

Tu médico te realizará un examen físico completo para determinar el origen de tu dolor. Durante el examen, hará lo siguiente:

  • Examine la rodilla para determinar la alineación general de la articulación
  • Palpa (toca) la zona alrededor de la rodilla para ver si el dolor se reproduce
  • Comprueba la amplitud de movimiento para determinar si tienes rigidez en la rodilla o un mal alineamiento de la rótula (la rótula se desplaza de su sitio al doblar o estirar la pierna).
  • Evalúa la calidad de los ligamentos que rodean la articulación y la estabilidad general de la rodilla

Pruebas de diagnóstico por imagen

  • Radiografía.Las radiografías permiten obtener imágenes de estructuras densas, como los huesos. Tu médico te pedirá que te hagas radiografías desde varios ángulos diferentes para asegurarse de que la artritis se limita al espacio entre la rótula y el fémur, y para evaluar la alineación general de la rodilla.
  • Resonancia magnética (RM). Una resonancia magnéticaproporciona imágenes de los tejidos blandos de la rodilla. Es posible que su médico le pida una resonancia magnética para evaluar mejor el cartílago de la rodilla.

Tu intervención quirúrgica

Dado que los pacientes sometidos a una artroplastia parcial de rodilla suelen recuperarse más rápido que los que se someten a una artroplastia total de rodilla, lo más probable es que la intervención se realice de forma ambulatoria.

Durante la consulta inicial, su médico determinará si es candidato para una intervención quirúrgica ambulatoria o si necesitará una breve estancia en el hospital.

Antes de la cirugía

Cuando llegues para la intervención, tu cirujano te atenderá y confirmará la zona de la intervención marcando con un rotulador la rodilla correcta.

Además, un médico del servicio de anestesia (anestesista) le explicará las opciones de anestesia disponibles. También debería haber hablado de las opciones de anestesia con su cirujano durante las visitas preoperatorias. Las opciones de anestesia incluyen:

  • Anestesia general (te duermen)
  • Anestesia espinal (estás despierto, pero tienes el cuerpo entumecido de la cintura para abajo)

Procedimiento quirúrgico

Exploración de la articulación.El cirujano realizará una incisión en la parte delantera de la rodilla. Examinará los tres compartimentos de la rodilla para comprobar que el cartílago dañado se encuentra, efectivamente, solo entre la rótula y el fémur, y que los ligamentos están intactos.

Si el cirujano detecta cartílago dañado fuera del compartimento femororrotuliano, es posible que opte por realizar una artroplastia total de rodilla. El cirujano comentará este plan alternativo contigo antes de la operación para asegurarse de que estás de acuerdo con esta estrategia.


Prótesis femororrotuliana.La intervención consta de dos partes:

  • Prepare el hueso.Su cirujano utilizará instrumentos especiales para extirpar el cartílago dañado y una pequeña cantidad de hueso del compartimento femororrotuliano de la rodilla.
  • Colocación de los implantes.Se utiliza un botón de plástico, o cubierta, para recubrir la cara posterior de la rótula. Este botón se alinea con un componente metálico delgado que se utiliza para recubrir el surco troclear situado en el extremo del fémur. Estas piezas suelen fijarse al hueso con cemento.
Fotografía de implantes de sustitución femororrotuliana

Implantes de sustitución femororrotuliana. (Izquierda) El implante femoral metálico recubre el surco troclear del fémur. (Derecha) El implante rotuliano redondeado de plástico se fija a la cara inferior de la rótula.

Foto cortesía del Dr. Stuart J. Fischer, miembro de la FAAOS

Radiografías de la rodilla antes y después de la artroplastia femororrotuliana

(Izquierda) Esta radiografía se ha tomado por encima de la rodilla. La rótula y el surco troclear del fémur se han deformado debido a la artrosis. Ahora se produce un roce entre los huesos. (Derecha) La misma rodilla tras una artroplastia femororrotuliana. El implante rotuliano situado en la parte inferior de la rótula no se aprecia en la radiografía.

Después de la cirugía

Después de la intervención, se le trasladará a la sala de recuperación, donde se le mantendrá bajo estrecha vigilancia mientras se recupera de la anestesia. A continuación, se le trasladará a su habitación del hospital o se le dará el alta (si la intervención se realiza de forma ambulatoria).

Vista frontal de una rodilla tras una artroplastia femororrotuliana

Vista frontal de una rodilla tras una artroplastia femororrotuliana.

Complicaciones

Al igual que con cualquier intervención quirúrgica, la artroplastia femororrotuliana conlleva ciertos riesgos. Estos riesgos son similares a los de la artroplastia total de rodilla. Su cirujano le explicará cada uno de ellos y tomará medidas específicas para ayudar a evitar posibles complicaciones.

Entre los posibles riesgos de la artroplastia femororrotuliana se incluyen:

  • Infecciones y/o problemas de cicatrización de heridas
  • Coágulos sanguíneos
  • Dolor persistente
  • Inestabilidad rotuliana (luxación de la rótula)
  • Lesiones en las estructuras circundantes, incluidos los vasos sanguíneos o los nervios
  • Reacción a la anestesia
  • La necesidad de una nueva intervención quirúrgica

Recuperación

Tratamiento del dolor.Después de la cirugía, sentirá algo de dolor. Existen muchos tipos de medicamentos para ayudar a controlar el dolor, entre ellos los opioides, los antiinflamatorios no esteroideos (AINE) y los anestésicos locales. Tratar el dolor con medicamentos puede ayudarle a sentirse más cómodo, lo que favorecerá que su cuerpo se recupere más rápidamente de la cirugía.

Los opioides pueden proporcionar un excelente alivio del dolor; sin embargo, su uso conlleva riesgos y complicaciones. Estos medicamentos pueden crear adicción y ser potencialmente peligrosos. Por lo tanto, es importante tomarlos únicamente según las indicaciones de su médico, utilizar la menor dosis posible durante el menor tiempo posible y dejar de tomarlos tan pronto como el dolor comience a mejorar. Informe a su médico si el dolor no ha empezado a mejorar a los pocos días de la intervención quirúrgica.


Carga de peso.Empezará a apoyar el peso sobre la rodilla inmediatamente después de la intervención. Es posible que necesite utilizar un andador, un bastón o muletas durante varios días tras la operación.

Ejercicios de rehabilitación.Un fisioterapeuta te indicará ejercicios específicos para ayudarte a recuperar la fuerza de los cuádriceps y mantener la movilidad de la rodilla. Es fundamental realizar estos ejercicios con la frecuencia indicada para lograr un buen resultado.


Visitas al médico.Seguirá acudiendo a su cirujano ortopédico para las visitas de seguimiento, con el fin de evaluar su evolución tras la operación.

Con el fin de ayudar a los médicos en el tratamiento quirúrgico de la osteoartritis de rodilla, la Academia Americana de Cirujanos Ortopédicos ha llevado a cabo una investigación para ofrecer algunas pautas útiles. Se trata únicamente de recomendaciones y es posible que no sean aplicables a todos los casos. Para más información:Tratamiento quirúrgico de la osteoartritis de rodilla - Guía de práctica clínica (CPG) | Academia Americana de Cirujanos Ortopédicos (aaos.org)

Contribución y/o actualización a cargo de

Dr. Neil P. Sheth, miembro de la FAAOS

Revisado por pares por

Dra. Mary K. Mulcahey, miembro de la FAAOS

La AAOS no respalda ningún tratamiento, procedimiento, producto ni médico mencionado en este documento. Esta información se facilita con fines educativos y no pretende constituir un consejo médico. Cualquier persona que necesite asesoramiento o asistencia ortopédica específica debe consultar a su cirujano ortopédico o buscar uno en su zona a través del programa «Buscar un ortopedista» de la AAOS, disponible en este sitio web.