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Fusión de la muñeca (artrodesis de la muñeca)

La artrodesis de muñeca, también conocida como fusión de muñeca, es una intervención quirúrgica que se utiliza para aliviar el dolor en las articulaciones de la muñeca dañadas por artritis, traumatismos, gota u otras enfermedades degenerativas en las que las articulaciones se desgastan con el paso del tiempo. 

A diferencia de la artroplastia, que conserva la movilidad, la artrodesis elimina la capacidad de movimiento de la articulación. En esencia, la artrodesis consiste en forzar que los huesos a ambos lados de la articulación se fusionen, de modo que se conviertan en un único hueso sólido e indoloro. Se trata de una disyuntiva en la que se renuncia a la movilidad a cambio del alivio del dolor. 

La artrodesis de muñeca se suele realizar en pacientes que no han mejorado con tratamientos no quirúrgicos, como medicamentos antiinflamatorios, fisioterapia, modificación de la actividad e inyecciones. Puede ser una opción eficaz para los pacientes que buscan aliviar el dolor y mejorar su calidad de vida. Sin embargo, los pacientes que se sometan a esta intervención deben estar dispuestos a perder movilidad en la articulación afectada para alcanzar estos objetivos.

Anatomía

La articulación de la muñeca es más compleja que la de la cadera o la rodilla. 

  • En la parte de la mano que da a la muñeca hay dos filas de huesos que unen el extremo del antebrazo con la mano. Estos huesos se denominan huesos del carpo, y hay cuatro en cada fila. Durante el movimiento de la muñeca se produce una articulación entre los huesos del carpo. 
  • Más allá de los huesos del carpo se encuentran los metacarpianos, que se asientan sobre la última fila de huesos del carpo y conectan la muñeca con los dedos.
  • El radio y el cúbito son los dos huesos del antebrazo. Forman una articulación con la primera fila de huesos del carpo, que es importante para la flexión y la extensión de la muñeca. 
    • El radio, situado en el lado del pulgar de la muñeca, es más ancho en la muñeca que el cúbito y constituye la mayor parte de esta articulación. 
    • El cúbito, situado en el lado del meñique de la muñeca, es más estrecho que el radio en la muñeca. 
  • La articulación entre el radio y el cúbito, la articulación radiocubital distal, es importante para la rotación del antebrazo.
Ilustración que muestra los huesos de la muñeca

Los huesos de la muñeca. El cartílago recubre los extremos de los huesos para formar una articulación deslizante.

Tomado de JF Sarwark (ed.): Essentials of Musculoskeletal Care, 4.ª ed. Rosemont, IL: Academia Americana de Cirujanos Ortopédicos, 2010.

Los extremos de los huesos a la altura de las articulaciones están recubiertos por un tejido liso y elástico llamado cartílago.

  • El cartílago forma una superficie lisa que permite que los huesos se deslicen con suavidad unos sobre otros durante el movimiento articular.
  • El cartílago puede desgastarse con el tiempo (como los neumáticos de un coche) o sufrir daños a causa de un traumatismo o una enfermedad.
  • La pérdida de cartílago en una articulación también se conoce como artritis. En muchos casos, la artritis es dolorosa y puede provocar un deterioro de la función articular.

Causa

Si el cartílago se desgasta o se daña debido a la edad, una lesión, una infección o una enfermedad, los propios huesos rozarán entre sí, desgastando los extremos óseos. Esto provoca una afección artrítica que suele ser dolorosa.

La osteoartritis, la forma más común de artritis, se debe al desgaste gradual del cartílago que recubre los huesos. La osteoartritis suele estar causada por la edad avanzada y muchos años de uso. 

La artritis reumatoide es una enfermedad inflamatoria crónica de las articulaciones que provoca dolor, rigidez e hinchazón. La artritis reumatoide suele afectar a varias articulaciones de ambos lados del cuerpo. Está causada por una enfermedad autoinmune que hace que el cuerpo ataque sus propias articulaciones.

La artritis postraumática está provocada por un traumatismo o una lesión en las articulaciones. Este tipo de artritis es muy similar a la osteoartritis. Sin embargo, su aparición es menos gradual que la de la osteoartritis y, a diferencia de esta, se puede atribuir a un episodio traumático (por ejemplo, una fractura ósea tras un accidente de tráfico). 

Cualquier tipo de artritis puede afectar a la fuerza y la movilidad de la muñeca y limitar el uso de la mano.

Radiografía que muestra artritis en la muñeca

Radiografías de un paciente con artritis en la muñeca. En estas imágenes se aprecia claramente un desgaste grave del cartílago que provoca un estrechamiento de las articulaciones de la muñeca. 

Adaptado con permiso de Wei DH, Feldon P. «Artrodesis total de muñeca: indicaciones y resultados clínicos». J Am Acad Orthop Surg. 2017;25(1):3-11. doi:10.5435/JAAOS-D-15-00424

¿Quién necesita una artrodesis de muñeca?

La fusión suele ser una alternativa a la sustitución articular

Los implantes de prótesis de muñeca disponibles actualmente son mucho menos duraderos que los implantes de prótesis de cadera, rodilla y hombro.

  • No están pensadas para pacientes con un estilo de vida muy activo que levantan mucho peso.
  • Funcionan mejor en pacientes con «pocas exigencias» y que no someten a sus muñecas a un gran esfuerzo en su vida cotidiana.

A los pacientes que desean mantenerse activos y levantar mucho peso con la muñeca les puede resultar más conveniente someterse a una artrodesis de muñeca. Esta intervención elimina la movilidad de la muñeca, pero suele dar como resultado una muñeca fuerte e indolora, capaz de soportar un gran esfuerzo. La contrapartida es que la articulación de la muñeca deja de tener movilidad.

Revisión médica

Historial médico y exploración física

Durante la consulta, el médico: 

  • Preguntarle cómo y cuándo comenzaron sus síntomas 
  • Te pido que describas tus síntomas
  • Intenta determinar cuáles son tus necesidades teniendo en cuenta tu edad, tu nivel de actividad, tu profesión y tu estilo de vida
  • Pregunte por los tratamientos no quirúrgicos que ya haya probado y si le han ayudado a aliviar los síntomas

A continuación, el médico le realizará un examen minucioso de la mano, la muñeca y el antebrazo.

Es útil saber cuál es tu amplitud de movimiento en la muñeca:

  • Los pacientes con una amplitud de movimiento muy reducida debido a una artritis grave suelen obtener buenos resultados con una artrodesis, ya que no tienen mucho que perder. 
  • Los pacientes que sufren dolor pero tienen una buena amplitud de movimiento deben comprender que la pérdida de movilidad que conlleva la cirugía de fusión puede suponer una limitación para ellos.

Pruebas de diagnóstico por imagen

Radiografías. Las radiografías proporcionan imágenes nítidas de los huesos. Es casi seguro que tu médico te pedirá unas radiografías de la muñeca para evaluar tu estado y planificar la intervención quirúrgica. 

Otras pruebas de imagen. Si se necesita más información, es posible que tu médico te pida una tomografía computarizada (TC) o una resonancia magnética (RM). Estas pruebas pueden ayudar a tu médico a conocer mejor la gravedad de tu afección y a tomar decisiones sobre tu tratamiento.

Qué puedes esperar si te sometes a una artrodesis de muñeca

Duración de la hospitalización para una artrodesis de muñeca

La artrodesis de muñeca suele ser una intervención ambulatoria. Esto significa que podrá volver a casa el mismo día de la operación, en lugar de pasar la noche en el hospital. 

Acerca de la artrodesis de muñeca

  • El cirujano realiza una incisión en la parte posterior de la muñeca y lleva a cabo una disección minuciosa para preservar los nervios, los tendones y los vasos sanguíneos que se dirigen hacia la mano. 
  • El cirujano prepara cuidadosamente la articulación, extirpando los osteofitos, los cuerpos sueltos y cualquier resto de cartílago.
  • En ocasiones, en esta fase, el cirujano extirpa los huesos del carpo de la muñeca que están muy dañados por la artritis o que ya no son necesarios. 
  • A continuación, el cirujano alinea los huesos a ambos lados de la articulación para que la muñeca quede en una posición cómoda y los huesos sanos y sangrantes de ambos lados estén en estrecho contacto. Esta alineación se puede mantener temporalmente con alambres.
  • En algunos casos, el cirujano puede utilizar un injerto para facilitar la consolidación de la fusión. Puede tratarse de un autoinjerto (tejido extraído de su propio cuerpo), que se obtiene de la cadera, el codo, la muñeca, la rodilla, etc., o de un aloinjerto (tejido procedente de un cadáver).
  • A continuación, el cirujano lleva a cabo la fijación definitiva de la zona de fusión. Esto puede realizarse con alambres, tornillos, grapas, placas, etc. Para lograr una fusión completa de toda la muñeca, suele utilizarse una placa resistente con tornillos. El cirujano suele recurrir a radiografías durante la intervención para garantizar la correcta alineación de la articulación y la colocación adecuada de los implantes. 
  • Al finalizar la intervención, el cirujano suele colocar una férula en la muñeca.
Radiografías de la muñeca tras la fusión

Radiografías del paciente de la figura 1 tras la intervención de artrodesis de muñeca. Se le ha colocado una placa con tornillos a lo largo de la articulación de la muñeca para mantenerla en la alineación deseada mientras se consolida la zona de la artrodesis. 

Adaptado con permiso de Wei DH, Feldon P. «Artrodesis total de muñeca: indicaciones y resultados clínicos». J Am Acad Orthop Surg. 2017;25(1):3-11. doi:10.5435/JAAOS-D-15-00424

Fotografía en la que se muestran implantes para la fusión de la muñeca (placas)

Ejemplos de implantes que se utilizan para realizar una artrodesis de muñeca. Estas placas se fijan con tornillos para mantener la articulación alineada mientras se cura. 

Adaptado con permiso de Wei DH, Feldon P. «Artrodesis total de muñeca: indicaciones y resultados clínicos». J Am Acad Orthop Surg. 2017;25(1):3-11. doi:10.5435/JAAOS-D-15-00424

Recuperación

Entre unos días y unas semanas después de la operación, es posible que tu médico te derive a un terapeuta especializado en la mano para que te ayude a recuperar la movilidad de los dedos y el antebrazo. Cabe destacar que, en el caso de una artrodesis completa de la muñeca, esta dejará de moverse. 

La terapia de la mano consiste en ejercicios que se realizan por cuenta propia. A veces resulta útil que un terapeuta especializado en la mano te enseñe los ejercicios o las técnicas adecuadas. La terapia de la mano se centra en:

  • Ejercicios para mejorar la amplitud de movimiento en las articulaciones que no están fusionadas
  • Por último, ejercicios de fortalecimiento

Es posible que te coloquen una férula removible o un yeso fijo para proteger la articulación mientras esperas a que se cure. 

Por lo general, su médico le hará revisiones periódicas durante varias semanas o meses para asegurarse de que se está recuperando bien. Normalmente, el médico le pedirá radiografías en las visitas posoperatorias para comprobar que la zona de la fusión se está curando. En ocasiones, es posible que necesite una tomografía computarizada para confirmar la consolidación de la fusión.

Resultados

Es muy probable que la artrodesis de muñeca alivie el dolor de muñeca causado por la artritis. Además, los resultados son duraderos. Una vez curada, la artrodesis debería mantenerse firme de por vida. Sin embargo, puede llevar tiempo acostumbrarse a la pérdida de movilidad en la muñeca.

Una vez que la fusión se haya consolidado, lo que suele tardar entre 8 y 12 semanas, podrás levantar, empujar y tirar con toda la fuerza que quieras. Las actividades que requieran mucho movimiento de la muñeca te resultarán difíciles. Sin embargo, es probable que las actividades que antes te provocaban dolor en la muñeca ya no te causen molestias. 

Los riesgos de la cirugía pueden incluir, entre otros, infección, fracaso de la intervención, lesiones nerviosas o tendinosas y la necesidad de una cirugía de revisión (repetición). Por este motivo, es importante seleccionar la cirugía adecuada para cada paciente.

Contribución y/o actualización a cargo de

Dr. Tyler Steven Pidgeon, miembro de la FAAOS

Revisado por pares por

Dra. Julie E. Adams, miembro de la FAAOS

La AAOS no respalda ningún tratamiento, procedimiento, producto ni médico mencionado en este documento. Esta información se facilita con fines educativos y no pretende constituir un consejo médico. Cualquier persona que necesite asesoramiento o asistencia ortopédica específica debe consultar a su cirujano ortopédico o buscar uno en su zona a través del programa «Buscar un ortopedista» de la AAOS, disponible en este sitio web.