Tratamiento
Prótesis articular asistida por robot
Este artículo se centra en la artroplastia robótica de cadera y rodilla. La artroplastia tradicional de cadera y rodilla se trata en artículos independientes: Artroplastia total de cadera, Prótesis total de rodilla, Prótesis unicompartimental (parcial) de rodilla
En la última década, los avances en el campo de la imagenología y la instrumentación han dado lugar al desarrollo de la cirugía asistida por robot, un método que ayuda a los cirujanos a planificar y llevar a cabo diversos procedimientos con un alto grado de precisión. Entre ellos se incluyen las artroplastias totales de cadera y rodilla, así como las artroplastias parciales de rodilla.
En las intervenciones tradicionales de prótesis de cadera y rodilla, el cirujano utiliza plantillas de corte (o guías) e instrumentos convencionales para preparar las superficies óseas y alinear la articulación.
Las artroplastías asistidas por robot combinan, en cambio, la planificación tridimensional previa a la intervención con la navegación asistida por ordenador en tiempo real durante la misma. Mediante el uso de instrumentos robóticos dotados de retroalimentación sensorial, el cirujano puede extirpar el hueso y el cartílago dañados e implantar articulaciones artificiales con mayor precisión, además de ayudar a preservar el tejido sano.
Tu cirujano ortopédico te explicará las diferentes opciones quirúrgicas y determinará cuál es la que te ofrecerá los mejores resultados.
Anatomía
Articulación de la cadera
La cadera es una articulación esférica. La esfera es la cabeza femoral, que es el extremo superior del fémur (hueso del muslo). La cavidad es el acetábulo, que forma parte del hueso de la pelvis.
Las superficies óseas de la cabeza y la cavidad articular están recubiertas de cartílago articular. Se trata de un tejido liso que amortigua los extremos de los huesos y les permite moverse con facilidad.
Una fina membrana llamada membrana sinovial rodea la articulación de la cadera. En una cadera sana, esta membrana produce una pequeña cantidad de líquido que lubrica el cartílago. Esto elimina casi por completo la fricción durante el movimiento de la cadera.
Unas bandas de tejido llamadas ligamentos (la cápsula articular de la cadera) unen la cabeza femoral a la cavidad acetabular. Esto proporciona estabilidad a la articulación.
Articulación de la rodilla
La rodilla es una articulación en bisagra formada por la parte inferior del fémur, la parte superior de la tibia y la rótula. Los extremos de estos huesos están recubiertos de cartílago articular, un tejido liso que amortigua los extremos de los huesos. Esto permite que la articulación se mueva con facilidad.
Los meniscos son estructuras con forma de C situadas entre el fémur y la tibia. Actúan como amortiguadores para proteger la articulación.
Los ligamentos grandes (los cruzados y los colaterales) mantienen unidos el fémur y la tibia y aportan estabilidad. Los músculos largos del muslo (los cuádriceps y los isquiotibiales) proporcionan fuerza a la rodilla.
Una fina membrana llamada membrana sinovial rodea la articulación de la rodilla. En una rodilla sana, esta membrana produce una pequeña cantidad de líquido que lubrica el cartílago y elimina casi por completo la fricción durante el movimiento de la rodilla.
Causas del dolor de cadera y rodilla
En la artritis de cadera y rodilla, el cartílago que protege los huesos de la rodilla se desgasta. Esto puede ocurrir en toda la articulación o solo en una zona concreta. La artroplastia es el tratamiento quirúrgico para la artritis avanzada.
Existen varios tipos de artritis de cadera y rodilla:
- Artrosis. Se trata de un tipo de artritis relacionada con la edad y causada por el desgaste. Suele aparecer en personas de 50 años o más, aunque también puede afectar a personas más jóvenes. El cartílago que amortigua los huesos de la cadera o la rodilla se ablanda y se desgasta. A raíz de ello, los huesos rozan entre sí, lo que provoca dolor y rigidez en la articulación.
- Artritis reumatoide. En esta enfermedad, la membrana sinovial que recubre la articulación se inflama y se engrosa. Esta inflamación crónica puede dañar el cartílago y, con el tiempo, provocar su pérdida, dolor y rigidez. La artritis reumatoide es la forma más común de un grupo de trastornos denominados artritis inflamatoria.
- Artritis postraumática. Puede aparecer tras una lesión grave de cadera o rodilla. Las fracturas de los huesos que rodean la articulación o los desgarros de ligamentos pueden dañar el cartílago articular con el tiempo, provocando dolor y limitando la función de la articulación.
- Osteonecrosis. Una lesión en la cadera o la rodilla, como una luxación o una fractura, puede limitar el riego sanguíneo al hueso. A esto se le denomina osteonecrosis (también conocida a veces como necrosis avascular). La falta de riego sanguíneo puede provocar el colapso de la superficie del hueso, lo que dará lugar a artritis. Algunas enfermedades también pueden causar osteonecrosis.
- Enfermedad de la cadera en la infancia que provoca artritis. Algunos bebés y niños padecen problemas de cadera, como un desarrollo anómalo (displasia) de la cadera. Aunque estos problemas se traten con éxito durante la infancia, pueden provocar artritis en etapas posteriores de la vida. Esto ocurre porque es posible que la cadera no crezca con normalidad y que las superficies articulares se vean afectadas.
Ventajas y desventajas de la artroplastia asistida por robot
Tanto en la cirugía tradicional de sustitución articular como en la asistida por robot, se extirpan el hueso y el cartílago dañados y se sustituyen por componentes protésicos.
- En la artroplastia total de rodilla, se coloca una pieza equivalente a una prótesis en los extremos del hueso.
- En una artroplastia de cadera, se sustituye toda la articulación por implantes de metal, cerámica y plástico.
- En una artroplastia parcial (unicompartimental) de rodilla, solo se sustituye la parte dañada, mientras que se conservan el cartílago y el hueso sanos, así como todos los ligamentos.
En el caso de una intervención robótica, a menudo se realizan pruebas de imagen especiales antes de la cirugía para crear un plan tridimensional personalizado para la artroplastia, dependiendo de la plataforma robótica que utilice el cirujano.
La cirugía de artroplastia total asistida por robot dura lo mismo que una artroplastia tradicional. Y, al igual que la artroplastia tradicional, la intervención puede realizarse en el quirófano de un hospital o en un centro de cirugía ambulatoria.
Entre las posibles ventajas de la cirugía de sustitución articular asistida por robot se incluyen:
- Una prótesis articular bien alineada y estable que minimiza específicamente los errores que pueden producirse en pacientes con variaciones anatómicas específicas en sus articulaciones
- Una sustitución articular más precisa en casos de anatomía compleja (como una columna rígida por encima de una cadera con artritis o displasia de cadera)
- La posibilidad de elaborar un plan quirúrgico personalizado y seleccionar los tamaños de implante más adecuados antes de la intervención
Entre las desventajas de la cirugía de sustitución articular asistida por robot se incluyen:
- Es posible que sea necesario realizar pruebas de imagen adicionales (tomografía computarizada) antes de la intervención quirúrgica
- Posible riesgo de fracturas óseas en los puntos donde se colocan los marcadores de navegación
Tu intervención quirúrgica
Durante la intervención, el cirujano colocará unos marcadores de navegación en el hueso para guiar los instrumentos asistidos por robot en el espacio. Los instrumentos robóticos proporcionan información sensorial que ayuda al cirujano a extirpar con precisión el hueso y el cartílago dañados y a sustituirlos por componentes protésicos (artificiales).
Los componentes protésicos imitan la forma y el movimiento de la articulación. Están fabricados con una combinación de metal, plástico y cerámica.
Tras la intervención, se le trasladará a la sala de recuperación, donde el personal de enfermería le vigilará de cerca mientras se recupera de la anestesia. A continuación, se le trasladará a su habitación del hospital o se le dará el alta para que regrese a casa si la intervención se realiza de forma ambulatoria.
Complicaciones
Su médico le explicará los posibles riesgos y complicaciones de la artroplastia asistida por robot, tanto los relacionados con la intervención quirúrgica en sí como los que pueden surgir con el tiempo tras la operación.
La mayoría de las complicaciones pueden tratarse con éxito. Entre las complicaciones más frecuentes de la cirugía de prótesis articular se encuentran:
- Infección
- Coágulos sanguíneos
- Lesión nerviosa
- Problemas con los implantes, como el aflojamiento o la luxación
Al igual que la cirugía tradicional de sustitución articular, la cirugía asistida por robot debe ser realizada por un cirujano ortopédico con una sólida formación y amplia experiencia. Su cirujano ortopédico puede explicarle su experiencia con la cirugía de sustitución articular asistida por robot, así como los posibles riesgos y beneficios de estas técnicas para su tratamiento concreto.
Recuperación
La mayoría de los pacientes vuelven a casa entre 1 y 3 días después de la intervención. Muchos pueden incluso volver a casa el mismo día de la intervención.
Con carga
Podrá apoyar el peso sobre la pierna inmediatamente después de la operación, dependiendo de las indicaciones de su médico y de la resistencia de su hueso. Es posible que necesite un andador, un bastón o muletas durante los primeros días o semanas , hasta que se sienta cómodo caminando sin ayuda.
Tratamiento del dolor
Es normal que sienta algo de dolor y molestias durante varias semanas después de la operación. Si es necesario, su médico le recetará analgésicos. Tratar el dolor con medicamentos puede ayudarle a sentirse más cómodo, lo que a su vez facilitará que su cuerpo se recupere más rápidamente de la operación.
Existen muchos tipos de analgésicos para ayudar a controlar el dolor, entre ellos los opioides, los antiinflamatorios no esteroideos (AINE) y los anestésicos locales. Los opioides pueden proporcionar un excelente alivio del dolor, pero son narcóticos y pueden crear adicción. Es importante tomar los opioides únicamente según las indicaciones de su médico y dejar de tomarlos tan pronto como el dolor comience a mejorar.
Fisioterapia
Es posible que tu médico te recomiende fisioterapia después de la operación. El fisioterapeuta te indicará unos ejercicios para ayudarte a mantener la movilidad y recuperar la fuerza.
Seguirá acudiendo a las visitas de seguimiento con su cirujano ortopédico en su consulta a intervalos regulares.
Lo más probable es que pueda retomar sus actividades cotidianas entre 6 y 12 semanas después de la operación.
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La AAOS no respalda ningún tratamiento, procedimiento, producto ni médico mencionado en este documento. Esta información se facilita con fines educativos y no pretende constituir un consejo médico. Cualquier persona que necesite asesoramiento o asistencia ortopédica específica debe consultar a su cirujano ortopédico o buscar uno en su zona a través del programa «Buscar un ortopedista» de la AAOS, disponible en este sitio web.