Tratamiento
Radiografías, tomografías computarizadas y resonancias magnéticas
Las técnicas de diagnóstico por imagen ayudan a delimitar las causas de una lesión o enfermedad y garantizan la precisión del diagnóstico. Entre estas técnicas se incluyen las radiografías, las tomografías computarizadas (TC) y las resonancias magnéticas (RM).
Estas técnicas de diagnóstico por imagen permiten al médico ver el interior de tu cuerpo para obtener imágenes de tus huesos, órganos, músculos, tendones, nervios y cartílagos. De esta forma, el médico puede determinar si hay algún problema.
Radiografía
Las radiografías son la técnica de diagnóstico por imagen más habitual y más accesible. Aunque necesites pruebas más sofisticadas, lo más probable es que te hagan primero una radiografía, ya que estas permiten detectar algunas anomalías mejor que las pruebas más sofisticadas.
¿Qué ocurre durante una radiografía?
La parte del cuerpo que se va a radiografiar se coloca entre el aparato de rayos X y la película fotográfica o el sensor digital de rayos X. Debe permanecer inmóvil mientras el aparato emite brevemente ondas electromagnéticas (radiación) a través de su cuerpo, exponiendo la película para reflejar su estructura interna.
Los huesos, las calcificaciones, algunos tumores y otras estructuras densas aparecen blancas o claras porque absorben la radiación. Los tejidos blandos, menos densos, y las fracturas óseas dejan pasar la radiación, por lo que estas partes se ven más oscuras en la película radiográfica.
Probablemente le harán radiografías desde varios ángulos. Si tiene una fractura en una extremidad, es posible que el médico quiera una radiografía comparativa de la extremidad sana. La sesión de radiografías durará unos 10 minutos. Las imágenes estarán listas rápidamente. Se revelan a partir de la película radiográfica o se envían como archivos digitales para verlas en la pantalla de un ordenador.
En algunas ocasiones, es posible que se inyecte un medio de contraste o un colorante en una articulación mientras se realizan radiografías. Este procedimiento, denominado artrograma, ayuda a visualizar las estructuras de los tejidos blandos de la articulación. También puede servir para confirmar la correcta colocación de la aguja en la articulación cuando se extrae líquido o se inyecta medicación en ella.
Es posible que las radiografías no muestren tantos detalles como una imagen obtenida con técnicas más sofisticadas. Sin embargo, son la herramienta de diagnóstico por imagen más habitual para evaluar un problema ortopédico y están fácilmente disponibles en la mayoría de las consultas médicas y centros de urgencias.
El nivel de exposición a la radiación de los rayos X no es perjudicial, pero tu médico tomará precauciones especiales si estás embarazada. Más información: El embarazo y los rayos X
Tomografía computarizada (TC)
La tomografía computarizada (TC) es una técnica de diagnóstico por imagen que combina los rayos X con la tecnología informática para generar una imagen transversal más detallada del cuerpo. Una tomografía computarizada permite al médico ver el tamaño, la forma y la posición de estructuras situadas en el interior del cuerpo, como órganos, tejidos, estructuras óseas o tumores.
Es posible que necesite una tomografía computarizada si:
- Tienes un problema con una estructura pequeña y ósea
- Sufres un traumatismo grave en el cerebro, la médula espinal, el tórax, el abdomen o la pelvis
Informe a su médico si está embarazada antes de someterse a una tomografía computarizada.
Una tomografía computarizada cuesta más y lleva más tiempo que una radiografía convencional. Se puede realizar tanto en un hospital como en un centro de diagnóstico por imagen ambulatorio.
¿Qué ocurre durante una tomografía computarizada?
Durante la exploración, deberá permanecer lo más inmóvil posible sobre una camilla que se desliza hasta el centro del escáner de TC, que tiene forma de cilindro. El proceso es indoloro. Un tubo de rayos X gira lentamente a su alrededor, tomando numerosas imágenes desde todas las direcciones. Un ordenador combina las imágenes para generar una vista clara y bidimensional en una pantalla de televisión.
En ocasiones, es posible que le administren un tinte o un medio de contraste para que se vean mejor ciertas partes del cuerpo.
Resonancia magnética (RM)
La resonancia magnética (RM) es otra técnica de diagnóstico por imagen que genera imágenes transversales del cuerpo. A diferencia de las radiografías y las tomografías computarizadas, las resonancias magnéticas no utilizan radiación. El equipo de resonancia magnética utiliza campos magnéticos y un sofisticado ordenador para obtener imágenes de alta resolución de los huesos y los tejidos blandos.
Una resonancia magnética puede utilizarse para ayudar a diagnosticar una amplia variedad de problemas, entre los que se incluyen, entre otros:
- Rotura de ligamentos de la rodilla
- Roturas de menisco
- Roturas del manguito rotador
- Hernias discales
- Osteonecrosis
- Tumores óseos
Informa a tu médico si tienes un marcapasos, implantes, grapas metálicas u otros objetos metálicos en el cuerpo antes de someterte a una resonancia magnética. El técnico de resonancia magnética y el radiólogo podrán determinar si la resonancia magnética se puede realizar con seguridad en función del tipo de objeto metálico presente.
Otra novedad relativamente reciente es la mejora en la capacidad de realizar exploraciones de una articulación que ha sido sustituida. Las articulaciones artificiales contienen una gran cantidad de metal, lo que puede hacer que las imágenes de resonancia magnética (RM) salgan borrosas, lo que dificulta la visualización de daños en la zona que rodea al implante. Algunas máquinas de RM más modernas cuentan con un software, denominado secuencias de reducción de artefactos metálicos (MARS), que reduce el desenfoque de las imágenes. El sistema MARS puede utilizarse en determinados pacientes para ayudar a diagnosticar ciertas afecciones. La realización de esta exploración no lleva más tiempo y no supone ningún riesgo adicional para el paciente.
¿Qué ocurre durante una resonancia magnética?
Durante la exploración, deberá permanecer lo más inmóvil posible sobre una camilla que se desliza hacia el interior del escáner de resonancia magnética, que tiene forma de tubo. El escáner de resonancia magnética genera un campo magnético a su alrededor y, a continuación, emite pulsos de ondas de radio hacia la zona del cuerpo que se va a explorar. Estas ondas de radio hacen que sus tejidos entren en resonancia.
Un ordenador registra la frecuencia con la que las distintas partes del cuerpo (tendones, ligamentos, nervios, etc.) emiten estas vibraciones y convierte los datos en una imagen bidimensional detallada. No sentirás ningún dolor durante la resonancia magnética, pero la máquina puede resultar ruidosa. Es posible que el técnico de resonancia magnética te ofrezca algún tipo de protección auditiva (tapones para los oídos o auriculares) para que el ruido te resulte más llevadero.
Otro inconveniente de la resonancia magnética es que el túnel puede resultar muy agobiante, y los pacientes claustrofóbicos suelen tener dificultades para permanecer quietos. Algunos pacientes necesitan una dosis única de medicación que les ayude a relajarse lo suficiente como para completar la exploración.
La prueba puede durar entre 30 y 60 minutos. Al igual que una tomografía computarizada, una resonancia magnética puede realizarse en un hospital o en un centro de diagnóstico por imagen ambulatorio.
Otras pruebas de diagnóstico por imagen
Otras pruebas de diagnóstico por imagen ortopédicas son la ecografía y la gammagrafía ósea (imagenología nuclear).
Ecografía. La ecografía utiliza ondas sonoras de alta frecuencia que rebotan en el cuerpo. Es indolora, no invasiva y no requiere radiación. La ecografía se utiliza con mayor frecuencia para detectar coágulos sanguíneos, pero también puede revelar otros problemas, como un quiste de Baker detrás de la rodilla o una rotura del manguito rotador en el hombro.
Gammagrafía ósea. Una gammagrafía ósea utiliza una pequeña cantidad de material radiactivo para identificar zonas de mayor actividad ósea. El material se inyecta en una vena y es absorbido por las zonas en las que se está formando hueso nuevo, como una fractura en proceso de curación, un tumor óseo o una infección ósea.
La exploración se realiza varias horas después de la inyección. El material radiactivo se elimina rápidamente del organismo.
Una gammagrafía ósea tiene la ventaja de mostrar la actividad ósea en todo el cuerpo.
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La AAOS no respalda ningún tratamiento, procedimiento, producto ni médico mencionado en este documento. Esta información se facilita con fines educativos y no pretende constituir un consejo médico. Cualquier persona que necesite asesoramiento o asistencia ortopédica específica debe consultar a su cirujano ortopédico o buscar uno en su zona a través del programa «Buscar un ortopedista» de la AAOS, disponible en este sitio web.