Enfermedades y afecciones
Fracturas de la columna torácica y lumbar
Este artículo se centra principalmente en las fracturas vertebrales de origen traumático. Para obtener información más detallada sobre las fracturas vertebrales osteoporóticas, consulte el artículo «Osteoporosis y fracturas vertebrales».
Las fracturas vertebrales pueden variar mucho en cuanto a gravedad y tratamiento. Pueden estar causadas por:
- Un traumatismo de alta energía, como un accidente de tráfico
- Un episodio de baja intensidad, como una caída leve, en una persona mayor cuyos huesos están debilitados por la osteoporosis
Hay muchos factores que influyen en el tratamiento de las fracturas vertebrales, entre ellos la gravedad de la fractura y si el paciente presenta lesiones asociadas.
Anatomía
La columna vertebral está formada por 33 huesos. Los huesos que la componen se denominan vértebras. La columna vertebral se divide en tres secciones:
- Cervical (superior)
- Torácica (zona media de la espalda)
- Lumbar (zona lumbar)
La mayoría de las fracturas vertebrales se producen en la columna torácica y lumbar, o en la unión entre ambas (lo que se conoce como unión toracolumbar).
Conocer el funcionamiento de la columna vertebral te ayudará a comprender las fracturas vertebrales. Para obtener una visión general de la columna vertebral: Conceptos básicos sobre la columna vertebral
Causa
Las fracturas de la columna torácica y lumbar pueden ser consecuencia de traumatismos de alta energía, tales como:
- Accidente de coche o moto
- Caída desde una altura considerable
- Accidente deportivo
- Acto violento, como una herida de bala
Las personas que sufren accidentes de alta energía suelen presentar lesiones múltiples, algunas de las cuales pueden ser graves o poner en peligro la vida y requieren una evaluación y un tratamiento rápidos. No es raro que, en este tipo de accidentes, se produzcan lesiones en la columna vertebral y en los nervios circundantes.
Las fracturas vertebrales también pueden deberse a huesos débiles o frágiles. Por ejemplo, las personas con osteoporosis, tumores u otras afecciones subyacentes que debilitan los huesos pueden sufrir una fractura vertebral incluso en situaciones de bajo impacto, como al estirarse, girar el tronco o caerse desde la altura de una persona de pie. Las fracturas en pacientes con huesos débiles también pueden desarrollarse con el tiempo y pasar desapercibidas hasta que un incidente o accidente provoque un aumento significativo del dolor.
Descripción
Existen diferentes tipos de fracturas vertebrales. Los médicos clasifican las fracturas de la columna torácica y lumbar en función del patrón específico de la fractura y de si hay una lesión medular. Los cirujanos de columna clasifican las fracturas vertebrales para ayudar a determinar qué tipo de tratamiento es necesario.
Las fracturas de columna suelen clasificarse en tres grupos:
- Flexión
- Extensión
- Rotación
Fracturas causadas por flexión
Fractura por compresión.En una fractura por compresión, la parte anterior (delantera) de la vértebra se comprime y se rompe, pero la parte posterior (trasera) de la vértebra no.
Este tipo de fractura:
- Suele ser estable, lo que significa que la columna vertebral sigue siendo capaz de soportar el peso del cuerpo sin que los huesos se desplacen ni se muevan
- Rara vez se asocia a problemas neurológicos
- Es frecuente en pacientes con osteoporosis
Fractura por estallido. Enuna fractura por estallido, se rompen tanto la parte anterior como la posterior de la vértebra. Las fracturas por estallido pueden producirse al caer de pie tras una caída desde una altura considerable.
Este tipo de fractura:
- En ocasiones puede provocar una compresión nerviosa
- A veces es estable y otras veces inestable (la columna vertebral no es capaz de soportar el peso del cuerpo sin que los huesos se desplacen o se muevan)
- Puede ser necesaria una intervención quirúrgica, dependiendo de la estabilidad de la columna vertebral y de si hay alguna lesión nerviosa
Fracturas causadas por extensión
Fractura por flexión/distracción (de Chance).En una fractura por flexión/distracción, la vértebra se separa (distracción). Este tipo de fractura puede producirse en una colisión frontal de vehículos cuando la parte superior del cuerpo se lanza hacia delante mientras que la pelvis queda inmovilizada por el cinturón de seguridad abdominal.
Estas fracturas:
- Suelen ser inestables y no pueden soportar el peso de la persona
- A menudo requieren cirugía
Fracturas causadas por rotación
Fractura de la apófisis transversa.Las fracturas de la apófisis transversa se producen como consecuencia de una rotación o de una flexión lateral extrema (hacia los lados).
Este tipo de fractura:
- No suele afectar a la estabilidad
- Por lo tanto, no requiere cirugía
Fractura-luxación vertebral.La fractura-luxación vertebral afecta al hueso y/o a los tejidos blandos, y consiste en el desplazamiento de una vértebra respecto a otra adyacente (cercana).
Estas lesiones:
- Son inestables
- A menudo provocan una compresión grave de la médula espinal
- Requiere cirugía
Síntomas
- Una fractura de la columna torácica o lumbar provoca un dolor de espalda de moderado a intenso que se agrava con el movimiento.
- Si la médula espinal o los nervios se ven afectados durante la fractura, el paciente puede sufrir disfunciones intestinales o vesicales, además de entumecimiento, hormigueo o debilidad en los brazos o las piernas.
- Si la fractura se debe a un traumatismo de alta energía, el paciente también puede sufrir una lesión cerebral y perder el conocimiento, o «desmayarse». Si se informa de que el paciente ha perdido el conocimiento durante la lesión o sigue inconsciente, a menudo se supone que hay una lesión medular. También puede haber otras lesiones que sean más dolorosas que el dolor causado por las fracturas de la columna vertebral. En estos casos, hay que suponer que el paciente tiene una fractura de la columna vertebral, especialmente tras un evento de alta energía, como una colisión de vehículos de motor.
Revisión médica
Estabilización de urgencia
Los pacientes con fracturas de la columna torácica y lumbar causadas por un traumatismo requieren una evaluación y un tratamiento de urgencia. Sin embargo, puede resultar difícil determinar la gravedad de sus lesiones en la primera evaluación.
En el lugar del accidente:
- Los socorristas del servicio de emergencias médicas comprobarán en primer lugar los signos vitales del paciente, incluyendo el estado de conciencia, la capacidad respiratoria y la frecuencia cardíaca.
- Una vez estabilizados los signos vitales, los equipos de rescate evaluarán las hemorragias evidentes y las lesiones que provoquen deformaciones en las extremidades.
- Antes de trasladar al paciente, el equipo de emergencias médicas lo inmovilizará con un collarín cervical y una tabla espinal.
A continuación, se traslada al paciente al hospital para que le realicen pruebas más exhaustivas en el servicio de urgencias.
Exploración física
- El médico de urgencias llevará a cabo una evaluación exhaustiva, comenzando por un examen físico completo del paciente. Esto incluirá una inspección de la cabeza, el tórax, el abdomen, la pelvis, las extremidades y la columna vertebral. El médico evaluará el estado neurológico del paciente. Esto incluye pruebas de:
- La capacidad del paciente para mover, sentir y percibir la posición de todas las extremidades.
- Los reflejos del paciente, para ayudar a determinar si se ha producido una lesión en la médula espinal o en algún nervio concreto.
- El médico también puede evaluar el tono de los músculos anales y determinar si el paciente es capaz de vaciar la vejiga sin ayuda. Los problemas en el funcionamiento del intestino y la vejiga pueden indicar una lesión medular más grave.
Pruebas
Pruebas de imagen. Tras la exploración física, es necesario realizar una evaluación radiológica. Dependiendo de la gravedad de las lesiones, esta puede incluir radiografías, tomografías computarizadas (TC) y resonancias magnéticas (RM) de diversas zonas, entre ellas la columna torácica y lumbar.
Tratamiento
El tratamiento de una fractura de la columna torácica o lumbar dependerá de:
- Otras lesiones y su tratamiento
- El patrón de fractura
- Si hay alguna lesión neurológica
Una vez que el equipo de traumatología haya estabilizado todas las demás lesiones que pongan en peligro la vida, el médico evaluará el tipo de fractura vertebral y decidirá si es necesaria una intervención quirúrgica en la columna vertebral.
Fracturas causadas por flexión
Tratamiento no quirúrgico. La mayoría de las lesiones por flexión —incluidas las fracturas por estallido estables y las fracturas por compresión— pueden tratarse sin cirugía y, en ocasiones, el uso de una ortesis puede resultar beneficioso. Al aumentar gradualmente la actividad física y realizar ejercicios de rehabilitación, la mayoría de los pacientes evitan problemas posteriores a la lesión.
Tratamiento quirúrgico. Por lo general, se requiere cirugía en el caso de fracturas por estallido inestables que presenten:
- Conminución importante (múltiples fragmentos óseos)
- Pérdida grave de la altura del cuerpo vertebral
- Deformidad grave, que suele presentarse en forma de flexión hacia delante o angulación en la zona de la lesión
- Flexión excesiva hacia delante o angulación en la zona de la lesión. Según Healthline, una fractura angulada «se produce cuando un hueso se rompe, se desalinea y se inclina formando un ángulo».
- Lesión nerviosa grave provocada por partes del cuerpo vertebral o del disco que comprimen la médula espinal
- Lesión de los ligamentos que provoca inestabilidad en la columna vertebral
Estas fracturas deben tratarse quirúrgicamente para:
- Retirar del canal espinal cualquier objeto que pueda estar ejerciendo presión sobre la médula espinal, como hueso o tejido blando
- Estabilizar la fractura
La intervención para descomprimir la columna vertebral (aliviar la presión sobre la médula espinal) se denomina laminectomía.
En una laminectomía, el médico extirpa el arco óseo que forma la parte posterior del canal espinal (lámina), junto con cualquier hueso u otras estructuras que estén ejerciendo presión sobre la médula espinal. De este modo, se crea más espacio para la médula espinal.
Para realizar la laminectomía, el médico accederá a la columna vertebral mediante una incisión en el costado o en la espalda. Ambos métodos permiten extirpar de forma segura las estructuras que comprimen la médula espinal, evitando al mismo tiempo lesiones adicionales.
Tras la laminectomía, su médico estabilizará la fractura reconstruyendo el hueso dañado o colocando tornillos por encima y por debajo de la fractura.
Fracturas causadas por extensión
El tratamiento de las lesiones por distensión dependerá de diversos aspectos de la lesión, entre ellos:
- ¿Qué parte de la columna vertebral está dañada?
- ¿Qué alcance han tenido los daños causados por la fractura?
Tratamiento no quirúrgico. Las fracturas por extensión que afectan únicamente al cuerpo vertebral suelen poder tratarse sin cirugía. Estas fracturas deben someterse a un seguimiento estrecho mientras el paciente lleva un corsé ortopédico o un yeso durante unas 12 semanas.
Tratamiento quirúrgico. Por lo general, la cirugía es necesaria si hay una lesión en los ligamentos posteriores (de la parte posterior) de la columna vertebral. Otro motivo por el que puede ser necesaria la cirugía es si la fractura afecta a varias vértebras.
Fracturas causadas por rotación
Tratamiento no quirúrgico. Las fracturas de las apófisis transversas suelen tratarse aumentando gradualmente la movilidad, con o sin uso de un corsé, en función del nivel de comodidad del paciente.
Tratamiento quirúrgico. Las fracturas-luxaciones de la columna torácica y lumbar son causadas por traumatismos de gran intensidad. Pueden ser lesiones extremadamente inestables que a menudo provocan daños graves en la médula espinal o en los nervios. Estas lesiones requieren una intervención quirúrgica para estabilizar la columna. Determinar el momento ideal para la intervención quirúrgica suele ser complicado. En ocasiones, la cirugía se retrasa debido a otras lesiones graves que ponen en peligro la vida.
Procedimiento quirúrgico
Los objetivos finales de la cirugía son:
- Lograr una reducción adecuada (colocar los huesos en su posición correcta)
- Estabilizar la fractura
- Aliviar la presión sobre la médula espinal y los nervios
- Deja margen para movimientos tempranos
Dependiendo del tipo de fractura, el médico puede realizar la intervención mediante una incisión en la piel por vía anterior (delante), lateral (a un lado) o posterior (por detrás). En ocasiones, el médico utilizará una combinación de las tres localizaciones de incisión.
Existen muchos tipos de instrumentos especializados que se utilizan en la cirugía de columna. Entre ellos se encuentran los tornillos metálicos, las barras y las jaulas, que se utilizan para estabilizar la columna.
Complicaciones
Entre las complicaciones asociadas a las fracturas de la columna torácica y lumbar se incluyen:
- Coágulos de sangre en la pelvis y las piernas: pueden formarse por permanecer en cama durante largos periodos de tiempo o por no mover las piernas. Más información: Trombosis venosa profunda
- Embolia pulmonar: coágulo sanguíneo que llega a los pulmones y bloquea el flujo sanguíneo. Una embolia pulmonar es una urgencia médica.
- Neumonía (infección pulmonar)
- Úlceras que se producen por permanecer acostado en la misma posición durante demasiado tiempo, también conocidas como úlceras por presión.
También existen complicaciones específicas asociadas a la cirugía de columna. Entre ellas se incluyen:
- Hemorragia
- Infección
- Fugas de líquido cefalorraquídeo
- Fallo de un instrumento
- Huesos que no se curan, también conocidos como pseudoartrosis
- Complicaciones de las heridas
Su médico le informará sobre estos riesgos, y su equipo médico tomará medidas específicas para evitar posibles complicaciones antes, durante y después de la intervención quirúrgica.
Resultados
Independientemente de si el tratamiento es quirúrgico o no quirúrgico, habrá un periodo de rehabilitación una vez que la fractura se haya curado.
Los objetivos de la rehabilitación incluyen:
- Aliviar el dolor
- Recuperación de la movilidad
- Lograr que el paciente recupere, en la medida de lo posible, el estado en el que se encontraba antes de la lesión
Es posible que tu médico te recomiende fisioterapia mientras estés ingresado en el hospital o cuando te vayas a casa, para ayudarte a alcanzar estos objetivos.
Si tu fractura se debió a la osteoporosis, corres un mayor riesgo de sufrir nuevas fracturas. Tu médico te recomendará tratamientos para contrarrestar la pérdida de densidad ósea durante el tratamiento y la recuperación, o bien te derivará a otro especialista en el tratamiento de la osteoporosis.
En algunos casos, pueden surgir problemas que retrasen o compliquen la rehabilitación y la recuperación. Entre estos problemas se incluyen:
- Reducción inadecuada de la fractura (es decir, las vértebras no están en su posición correcta)
- Lesión neurológica (parálisis)
- Deformidad de la columna vertebral que empeora con el tiempo
Las fracturas de la columna torácica y lumbar pueden ser muy dolorosas, y no es raro que el dolor de espalda persista durante varios meses. El proceso de recuperación tras una fractura de columna es lento, pero muchas personas logran recuperarse satisfactoriamente.
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La AAOS no respalda ningún tratamiento, procedimiento, producto ni médico mencionado en este documento. Esta información se facilita con fines educativos y no pretende constituir un consejo médico. Cualquier persona que necesite asesoramiento o asistencia ortopédica específica debe consultar a su cirujano ortopédico o buscar uno en su zona a través del programa «Buscar un ortopedista» de la AAOS, disponible en este sitio web.