Enfermedades y afecciones
Fractura tras una artroplastia total de cadera
Una fractura periprotésica es una fractura ósea que se produce alrededor o cerca de un implante ortopédico. Este artículo se centra en las fracturas periprotésicas tras una artroplastia total de cadera. Obtenga más información sobrelas fracturas tras una artroplastia total de rodilla.
Aunque puede producirse una fractura durante una intervención de prótesis de cadera, la mayoría de las fracturas periprotésicas se producen:
- Unas semanas después de la intervención
- Años después de una artroplastia total de cadera satisfactoria
Afortunadamente, estas fracturas son poco frecuentes. Se trata de una complicación grave que suele requerir intervención quirúrgica, y el tratamiento suele ser complicado, ya que los pacientes suelen ser de edad avanzada y pueden presentar pérdida de densidad ósea u otras afecciones médicas.
Descripción
La mayoría de las fracturas periprotésicas se producen alrededor del vástago del componente metálico implantado en el fémur. Las fracturas de la cavidad de la cadera (acetábulo) son menos frecuentes.
La gravedad de la fractura (lo grave que es) depende de dos factores principales:
- La calidad y la resistencia del hueso que rodea el implante
- La intensidad de la fuerza que provocó la lesión
Causa
Las fracturas periprotésicas de fémur suelen ser consecuencia de una caída. Estas fracturas también pueden deberse a una fuerza de mayor intensidad, como un golpe directo en el costado de la cadera o un accidente de tráfico.
Hay varios factores que pueden aumentar el riesgo de sufrir una fractura periprotésica de cadera, tales como:
- Tener más factores de riesgo de sufrir una caída, como debilidad muscular, problemas de visión o falta de equilibrio.
- Padecer una enfermedad que debilita los huesos, como la osteoporosis.
- Un vástago femoral aflojado. Se trata de un factor de riesgo importante. Este aflojamiento suele producirse a lo largo de un periodo prolongado y, en la mayoría de los casos, se debe a la actividad cotidiana. También puede deberse a un adelgazamiento del hueso denominado osteólisis, o a una infección de la prótesis de artroplastia total de cadera.
Síntomas
Los síntomas más comunes de la fractura periprotésica de cadera son:
- Dolor en la cadera o el muslo
- Hinchazón y hematomas alrededor de la cadera o el muslo
- No puede apoyar el peso sobre la pierna lesionada
- La pierna lesionada parece más corta o deformada
Revisión médica
Dado que este tipo de lesiones suelen ser muy dolorosas, es muy probable que una persona con una fractura periprotésica de cadera acuda directamente al servicio de urgencias.
En el servicio de urgencias, tanto un médico de urgencias como un cirujano ortopédico participarán en tu atención. Examinarán minuciosamente la cadera afectada. Se evaluará la parte inferior de la pierna para comprobar que la circulación sanguínea es buena, así como para asegurarse de que los nervios principales que rodean la articulación de la cadera (el nervio ciático y el nervio femoral) funcionan correctamente.
Pruebas
Pruebas de imagen. Las radiografías de la pelvis, la cadera y el fémur permitirán al médico evaluar la complejidad del patrón de fractura. Estas imágenes pueden mostrar el estado del hueso, el número de fragmentos óseos y el grado de desplazamiento (espacios entre los fragmentos).
En algunos casos, el médico también le pedirá que se haga una tomografía computarizada (TC). Las tomografías computarizadas proporcionan imágenes tridimensionales de las estructuras óseas.
Pruebas de laboratorio. Es probable que te ingresen en el hospital. Los análisis de sangre y otras pruebas de laboratorio pueden proporcionar a tu médico información importante sobre tu estado de salud general y ayudarle a prepararte para la intervención quirúrgica.
Estabilización de lesiones
No podrá apoyar el peso sobre la pierna lesionada. Es posible que su médico le coloque un pequeño dispositivo de tracción en el pie para ayudarle a mantener la pierna recta y evitar que se agrave la lesión.
Tratamiento
La mayoría de los casos de fracturas periprotésicas de cadera requieren cirugía.
Para determinar cuál es el tratamiento más adecuado para usted, su médico tendrá en cuenta varios factores, entre ellos:
- El tipo y la localización de la fractura
- La calidad del hueso restante
- Si el implante del fémur está suelto
- Tu estado de salud general
Los pacientes que necesitan someterse a una intervención quirúrgica pueden permanecer ingresados en el hospital hasta varios días antes de que se realice la operación. Esto se debe, a menudo, a que los pacientes con fracturas periprotésicas deben ser estabilizados médicamente. Esta «autorización» por parte de un equipo de médicos reduce los riesgos inherentes a la intervención.
Los enfoques generales para el tratamiento de las fracturas periprotésicas de cadera incluyen:
- Reducción abierta y fijación interna
- Revisión de la artroplastia total de cadera con sustitución de algunos o todos los implantes
- Una combinación de ambos
Reducción abierta y fijación interna
Si el implante sigue bien fijado al fémur, es posible que el médico le recomiende una fijación interna para tratar la fractura.
Durante esta intervención, primero se recolocan (se reducen) los fragmentos óseos en su alineación normal y, a continuación, se fijan entre sí mediante tornillos o cables especiales, o bien colocando placas metálicas en la superficie externa del hueso.
En algunos casos, también se recurre a un injerto óseo para facilitar la consolidación de la fractura. El injerto óseo consiste en trasplantar tejido óseo para reforzar las zonas del hueso que se han debilitado. El aloinjerto óseo (hueso procedente de un donante fallecido que ha sido esterilizado y conservado) es el más utilizado en el tratamiento de las fracturas periprotésicas de cadera.
Revisión de una artroplastia total de cadera
En algunos casos de fractura periprotésica de cadera, el vástago del implante está aflojado. En estas situaciones, es necesario extraer el implante original del hueso y sustituirlo por uno nuevo. A este procedimiento se le denomina «revisión».
La cirugía de revisión puede requerir componentes especiales. Por lo general, el nuevo implante tendrá un vástago más largo. En algunos casos, se puede utilizar hueso adicional procedente de un cadáver (un aloinjerto) para reforzar (aumentar o sustituir) el hueso débil o ausente.
Tu intervención quirúrgica
Una vez que sea ingresado en el hospital, se le practicará la intervención quirúrgica tan pronto como sea médicamente seguro.
Anestesia
Tras el ingreso, un miembro del equipo de anestesia le realizará una evaluación. La intervención quirúrgica para tratar una fractura periprotésica de cadera se suele realizar bajo anestesia general (se le dormirá). Usted, su anestesista y su cirujano decidirán de común acuerdo el tipo de anestesia que se utilizará.
Procedimiento
La cirugía para tratar una fractura en torno a una prótesis total de cadera puede resultar complicada. Factores como la mala calidad ósea, la conminución de la fractura (múltiples fragmentos óseos) y, en algunos casos, la presencia de cemento óseo, aumentan la complejidad del caso. No es raro que estas intervenciones duren más de tres horas.
Tras la intervención quirúrgica, se le trasladará a la sala de recuperación, donde permanecerá varias horas mientras se supervisa su recuperación de la anestesia. Una vez que se despierte, se le llevará a su habitación del hospital.
Recuperación
Lo más probable es que permanezca ingresado en el hospital durante unos días después de la operación.
Después de la operación, es probable que te administren antibióticos por vía intravenosa (IV) durante un tiempo para ayudar a prevenir infecciones. Además, tu cirujano te recetará un anticoagulante para reducir el riesgo de que se forme un coágulo de sangre en la pierna (trombosis venosa profunda).
Tratamiento del dolor
Después de la operación, sentirá algo de dolor. Es algo normal en el proceso de recuperación. Su médico y el personal de enfermería se encargarán de aliviarle el dolor, lo que le ayudará a recuperarse más rápido de la operación.
A menudo se recetan medicamentos para aliviar el dolor a corto plazo tras una intervención quirúrgica. Existen muchos tipos de medicamentos disponibles para ayudar a controlar el dolor, entre ellos los antiinflamatorios no esteroideos (AINE), los opioides y los anestésicos locales. Es posible que su médico utilice una combinación de estos medicamentos para mejorar el alivio del dolor y reducir la necesidad de recurrir a los opioides.
Tenga en cuenta que, aunque los opioides ayudan a aliviar el dolor después de una intervención quirúrgica, son narcóticos y pueden crear adicción. La dependencia de los opioides y las sobredosis se han convertido en problemas graves de salud pública en los Estados Unidos. Es importante que utilice los opioides únicamente según las indicaciones de su médico y que deje de tomarlos tan pronto como el dolor comience a mejorar. Consulte a su médico si el dolor no ha empezado a mejorar a los pocos días de la intervención.
Rehabilitación
En la mayoría de los casos, la fisioterapia comienza poco después de la operación. Tu cirujano determinará cuánto peso puedes apoyar sobre la pierna que se está recuperando. Un fisioterapeuta te enseñará cómo apoyar parcialmente el peso sobre la pierna y cómo utilizar un andador de forma segura.
Es posible que también necesite llevar una ortesis de cadera durante varias semanas después de la operación para proteger aún más la cadera mientras se cura la fractura. Tanto el fisioterapeuta como el terapeuta ocupacional pueden trabajar con usted para mejorar su movilidad y ayudarle a seguir de forma segura las precauciones para la cadera.
El proceso de recuperar la fuerza y la capacidad para caminar puede llevar varios meses. Tras la hospitalización inicial, es posible que pase varias semanas en un centro de cuidados especializados o en un centro de rehabilitación para mejorar su fuerza y su estado de salud general.
Posibles complicaciones de la cirugía
Las complicaciones tras una intervención quirúrgica por fracturas periprotésicas pueden ser graves. Entre las complicaciones más frecuentes se encuentran:
- Infección
- Coágulos sanguíneos
- Luxación
- Desigualdad en la longitud de las extremidades
- Mala consolidación de la fractura
- Fractura recurrente
- Falta de integración ósea del nuevo tallo implantado en el fémur
- Lesión de un nervio o de un vaso sanguíneo
Cirugía adicional
En algunos casos, es necesario realizar una nueva intervención para tratar la complicación. Es importante que hable con su cirujano ortopédico sobre los riesgos y beneficios de la intervención antes de someterse a ella.
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La AAOS no respalda ningún tratamiento, procedimiento, producto ni médico mencionado en este documento. Esta información se facilita con fines educativos y no pretende constituir un consejo médico. Cualquier persona que necesite asesoramiento o asistencia ortopédica específica debe consultar a su cirujano ortopédico o buscar uno en su zona a través del programa «Buscar un ortopedista» de la AAOS, disponible en este sitio web.