Enfermedades y afecciones
Rotura del tendón rotuliano
Los tendones son cordones resistentes de tejido fibroso que unen los músculos a los huesos. El tendón rotuliano colabora con los músculos de la parte delantera del muslo para estirar la pierna.
Los desgarros leves del tendón pueden dificultar el caminar y la realización de otras actividades cotidianas. Un desgarro grave del tendón rotuliano es una lesión incapacitante. Por lo general, requiere una intervención quirúrgica y fisioterapia posterior para recuperar la función completa de la rodilla.
Anatomía
- El tendón rotuliano une la parte inferior de la rótula a la parte superior de la tibia. Cuando una estructura conecta un hueso con otro, se trata en realidad de un ligamento, por lo que al tendón rotuliano se le denomina a veces ligamento rotuliano.
- La rótula está unida a los músculos del cuádriceps mediante el tendón del cuádriceps.
Los cuádriceps, el tendón del cuádriceps y el tendón rotuliano, al trabajar conjuntamente, te permiten estirar la rodilla.
Descripción
Las roturas del tendón rotuliano pueden ser parciales o completas.
- Desgarros parciales. En muchos casos, el desgarro no rompe el tendón por completo. Es como una cuerda que se ha estirado tanto que algunas de sus fibras se han deshilachado, pero la cuerda sigue intacta.
- Roturas completas.Cuando el tendón rotuliano se rompe por completo, el tendón se separa de la rótula. Sin esta unión, no es posible estirar la rodilla.
El tendón rotuliano suele romperse en el punto donde se une a la rótula, y es posible que se desprenda un fragmento de hueso junto con el tendón. Cuando la rotura se debe a una afección médica —como una tendinitis—, suele producirse en la parte central del tendón.
Causa
Lesión
Se necesita una fuerza muy grande para romper el tendón rotuliano.
- Caídas. El impacto directo en la parte delantera de la rodilla debido a una caída u otro golpe es una causa frecuente de desgarros. Este tipo de lesión suele ir acompañada de laceraciones profundas.
- Saltos. El tendón rotuliano puede romperse cuando la rodilla está flexionada y el pie apoyado en el suelo, como al aterrizar tras un salto o al saltar hacia arriba.
Debilidad tendinosa
Un tendón rotuliano debilitado tiene más probabilidades de romperse. Hay varios factores que pueden provocar el debilitamiento del tendón.
Tendinitis rotuliana. La inflamación del tendón rotuliano, conocida como tendinitis rotuliana, debilita el tendón. También puede provocar pequeños desgarros.
La tendinitis rotuliana es más frecuente en personas que practican actividades que requieren correr o saltar. Aunque es más habitual en los corredores, a menudo se la conoce como «rodilla de saltador».
Uso de esteroides. Las inyecciones de corticosteroides para tratar la tendinitis rotuliana se han relacionado con una mayor debilidad del tendón y un mayor riesgo de rotura del mismo. Por lo tanto, los médicos suelen evitar administrar estas inyecciones en el tendón rotuliano o en sus alrededores. El uso de corticosteroides orales y de esteroides anabólicos también se ha relacionado con una mayor debilidad muscular y tendinosa.
Enfermedades crónicas. El debilitamiento de los tendones también puede deberse a enfermedades que alteran el riego sanguíneo, entre ellas:
- Insuficiencia renal crónica
- Colesterol alto
- Enfermedades inflamatorias (artritis reumatoide, lupus eritematoso sistémico)
- Diabetes mellitus
- Infección
- Enfermedades metabólicas
Cirugía
Una intervención quirúrgica previa en la zona del tendón, como una artroplastia total de rodilla o una reconstrucción del ligamento cruzado anterior, podría aumentar el riesgo de sufrir una rotura.
Síntomas
Cuando se produce una rotura del tendón rotuliano, a menudo se siente una sensación de desgarro o chasquido. Normalmente, a continuación aparecen dolor e hinchazón, y es posible que no puedas estirar la rodilla. Otros síntomas son:
- Una hendidura en la parte inferior de la rótula, donde se produjo la rotura del tendón rotuliano
- Hematomas
- Ternura
- Calambres
- La rótula se desplaza hacia el muslo porque ya no está fijada a la tibia
- Dificultad para caminar debido a que la rodilla se dobla o cede
Revisión médica
Historial médico y exploración física
Tu médico te preguntará por tu estado de salud general y los síntomas que presentas. También te preguntará por tu historial médico. Estas son algunas de las preguntas que te puede hacer tu médico:
- ¿Ha sufrido alguna lesión previa en la parte delantera de la rodilla?
- ¿Tienes tendinitis rotuliana?
- ¿Padeces alguna afección médica que pueda aumentar el riesgo de sufrir una lesión en el tendón rotuliano?
- ¿Te han operado de la rodilla, por ejemplo, para una artroplastia total de rodilla o una reconstrucción del ligamento cruzado anterior?
Tras analizar tus síntomas y tu historial médico, el médico te realizará un examen exhaustivo de la rodilla. Para determinar con precisión la causa de tus síntomas, el médico comprobará tu capacidad para extender o estirar la rodilla. Aunque esta parte del examen puede resultar dolorosa, es importante que el médico determine si tienes una rotura del tendón rotuliano o una lesión diferente, para poder tratarla adecuadamente.
Pruebas de diagnóstico por imagen
Para confirmar el diagnóstico, es posible que su médico le pida algunas pruebas de imagen, como una radiografía o una resonancia magnética (RM).
Radiografías. La rótula se desplaza de su sitio cuando se produce una rotura del tendón rotuliano. Esto suele ser muy evidente en una radiografía de la rodilla tomada de perfil. Las roturas completas a menudo pueden identificarse solo con estas radiografías.
Resonancia magnética (RM). Una resonancia magnética permite obtenerimágenes de los tejidos blandos, como el tendón rotuliano. La resonancia magnética puede mostrar la extensión de la rotura del tendón y la ubicación de la misma. En ocasiones, es necesario realizar una resonancia magnética para descartar otra lesión que presente síntomas similares.
Tratamiento
Tu médico tendrá en cuenta varios aspectos a la hora de planificar tu tratamiento, entre ellos:
- El tipo y el tamaño de tu desgarro
- Tu nivel de actividad
- Tu edad
Tratamiento no quirúrgico
Los desgarros muy pequeños y parciales responden bien al tratamiento no quirúrgico. Los desgarros completos casi siempre se tratan con cirugía.
Inmovilización. Es posible que tu médico te recomiende llevar una rodillera de inmovilización o una ortesis, que se ajusta para mantener la rodilla recta y facilitar la curación. Lo más probable es que necesites muletas para evitar apoyar todo el peso sobre la pierna. Tendrás que llevar la rodillera de inmovilización o la ortesis durante un periodo de entre 3 y 6 semanas.
Fisioterapia. Una vez que el dolor y la hinchazón iniciales hayan remitido, puedes empezar con la fisioterapia. Hay ejercicios específicos que pueden ayudarte a recuperar la fuerza y la movilidad.
Mientras lleves puesta la ortesis, es posible que tu médico te recomiende ejercicios para fortalecer los cuádriceps, como las elevaciones de pierna estirada. Con el paso del tiempo, tu médico o fisioterapeuta irá aflojando la ortesis, lo que te permitirá moverte con mayor libertad y ampliar tu rango de movimiento. A medida que te recuperes, se te prescribirán más ejercicios de fortalecimiento.
Tratamiento quirúrgico
La mayoría de las personas con roturas completas del tendón rotuliano necesitan cirugía para recuperar la función de la rodilla. La reparación quirúrgica consiste en volver a unir el tendón roto a la rótula.
Las personas que necesitan cirugía obtienen mejores resultados si la intervención se realiza poco después de la lesión. Una intervención temprana puede evitar que el tendón forme cicatrices y se encoja, quedando acortado.
Ingreso hospitalario
Aunque las reparaciones de tendones suelen realizarse de forma ambulatoria, algunas personas permanecen ingresadas en el hospital al menos una noche tras la intervención. La necesidad de pasar la noche en el hospital dependerá de tus necesidades médicas.
La intervención quirúrgica puede realizarse mediante:
- Anestesia regional (espinal) que adormece la parte inferior del cuerpo
- Anestesia regional que adormece únicamente la pierna que se va a operar
- Anestesia general, que te hace dormir.
Procedimiento
- Para volver a fijar el tendón, el cirujano coloca suturas en el tendón y, a continuación, las pasa a través de los orificios perforados desde la parte inferior hasta la parte superior de la rótula.
- El cirujano atará cuidadosamente los puntos en la parte superior de la rótula para conseguir la tensión adecuada en el tendón. Esto también garantizará que la posición de la rótula se ajuste lo más posible a la de la rótula no lesionada.
Técnica alternativa
Otra opción para la reparación del tendón rotuliano es el uso de anclajes de sutura. El cirujano fija el tendón al hueso mediante pequeños implantes denominados anclajes de sutura. El uso de estos anclajes evita que el cirujano tenga que perforar la rótula.
Consideraciones
Para reforzar la reparación, algunos cirujanos utilizan alambres, suturas o cables que ayudan a mantener la rótula en su sitio mientras se cura el tendón. Si tu cirujano opta por esta técnica, es posible que haya que retirar los alambres o cables en una intervención posterior programada.
Tu cirujano te explicará si necesitas esta protección adicional antes de la intervención de reparación del tendón rotuliano. Sin embargo, en ocasiones los cirujanos toman esta decisión para proporcionar una protección adicional durante la operación, cuando observan que el tendón presenta más daño del esperado o que el desgarro es más extenso.
Si el tendón se ha acortado demasiado antes de la operación, resultará difícil volver a unirlo a la rótula. Es posible que el cirujano tenga que añadir un injerto de tejido para alargar el tendón. En algunos casos, esto implica el uso de tejido de un donante (aloinjerto).
Los tendones suelen acortarse si ha pasado más de un mes desde la lesión. Un daño grave derivado de la lesión o de una enfermedad subyacente también puede provocar que el tendón quede demasiado corto. Su cirujano le explicará este procedimiento adicional antes de la intervención.
Complicaciones
- Las complicaciones más frecuentes de la reparación del tendón rotuliano son la debilidad y la pérdida de movilidad.
- En ocasiones se producen nuevas roturas, y el tendón reparado puede desprenderse de la rótula.
- Además, es posible que la posición de la rótula cambie tras la intervención.
- Al igual que con cualquier intervención quirúrgica, otras posibles complicaciones incluyen infección, rotura de la herida, coágulos sanguíneos o complicaciones derivadas de la anestesia.
Después de la intervención, necesitarás algún tipo de tratamiento para el dolor, como hielo y medicamentos. Aproximadamente dos semanas después de la intervención, te retirarán los puntos o las grapas en la consulta de tu cirujano.
Recuperación tras la cirugía
Lo más probable es que la zona operada se inmovilice con una rodillera o, en contadas ocasiones, con un yeso que cubra toda la pierna. Es posible que se le permita apoyar el peso sobre la pierna utilizando una ortesis y muletas (o un andador), manteniendo la pierna estirada.
- Para empezar, es posible que tu cirujano te recomiende apoyar el peso «tocando el suelo con la punta del pie». Esto consiste en tocar ligeramente el suelo con la punta del pie, apoyando solo el peso de la pierna.
- Entre 2 y 4 semanas, la pierna suele poder soportar aproximadamente el 50 % del peso corporal.
- Al cabo de entre 4 y 6 semanas, la pierna debería poder soportar todo el peso corporal. En algunos casos, es posible apoyar todo el peso con la pierna completamente extendida antes, pero esto depende del tipo de rotura, de la reparación y de las recomendaciones del cirujano.
- Con el tiempo, tu médico o fisioterapeuta te quitará la férula. Esto te permitirá moverte con mayor libertad y ampliar tu rango de movimiento. A continuación, se incorporarán ejercicios de fortalecimiento a tu plan de rehabilitación.
En algunos casos, el médico le prescribirá un protocolo de movilidad inmediata (plan de tratamiento). Se trata de un enfoque más agresivo y no es adecuado para todos los pacientes. La mayoría de los cirujanos protegen la movilidad en las primeras etapas tras la intervención.
Tu médico y tu fisioterapeuta elaborarán un plan de rehabilitación a tu medida. La duración de la terapia y los ejercicios que te prescriba el equipo médico dependerán de:
- El tipo de desgarro que tienes
- Tu intervención quirúrgica
- Tu estado de salud
- Tus necesidades
La recuperación completa tarda unos seis meses. Muchos pacientes indican que necesitaron doce meses para alcanzar todos sus objetivos.
Resultados
La mayoría de las personas pueden volver a sus trabajos y actividades habituales tras recuperarse de una rotura del tendón rotuliano. Muchas personas refieren rigidez en la pierna afectada, pero la mayoría recupera una amplitud de movimiento casi igual a la de la pierna sana.
Si eres deportista, tu cirujano te realizará una evaluación exhaustiva antes de darte el visto bueno para volver a practicar tu deporte. Comparará la fuerza de tus piernas mediante algunas pruebas funcionales de la rodilla (como saltar a la pata coja).
El objetivo es que la pierna lesionada recupere al menos entre el 85 % y el 90 % de la fuerza de la pierna sana. Además de la fuerza de la pierna, tu cirujano evaluará:
- La resistencia de tus piernas
- Tu saldo
- ¿Tienes alguna hinchazón?
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La AAOS no respalda ningún tratamiento, procedimiento, producto ni médico mencionado en este documento. Esta información se facilita con fines educativos y no pretende constituir un consejo médico. Cualquier persona que necesite asesoramiento o asistencia ortopédica específica debe consultar a su cirujano ortopédico o buscar uno en su zona a través del programa «Buscar un ortopedista» de la AAOS, disponible en este sitio web.