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Juanetes

Un juanete es una protuberancia ósea dolorosa que se forma en la parte interior del pie, a la altura de la articulación del dedo gordo. Los juanetes están relacionados con el hallux valgus, una afección progresiva en la que, con el tiempo, el dedo gordo se desvía hacia los dedos más pequeños y hacia el exterior del pie.

El dolor causado por los juanetes se produce en la protuberancia ósea debido a la irritación provocada por el calzado. En los demás dedos del pie, el dolor se debe al hacinamiento y a los cambios en las fuerzas mecánicas que actúan sobre la parte anterior del pie.

Los juanetes suelen aparecer de forma gradual.

  • La presión sobre la articulación del dedo gordo hace que este se incline hacia el segundo dedo.
  • Con el paso del tiempo, la posición normal del hueso, los tendones y los ligamentos cambia, lo que da lugar a la deformidad del juanete.
  • A menudo, esta deformidad sigue empeorando y puede provocar dolor al llevar zapatos o al caminar.

Los juanetes son más frecuentes en las mujeres que en los hombres, y suelen aparecer más a menudo en la edad adulta que en la infancia.

En la mayoría de los casos, el dolor del juanete se alivia llevando calzado más ancho, con suficiente espacio para los dedos, y aplicando otros tratamientos sencillos para reducir la presión sobre el dedo gordo del pie. Si el dolor persiste a pesar del tratamiento no quirúrgico, se recurre a la cirugía para corregir el juanete y la deformidad del hallux valgus.

Foto de juanetes en ambos pies

A veces, los juanetes aparecen en ambos pies.

Anatomía del pie

El dedo gordo del pie está formado por dos articulaciones. La más grande de las dos es la articulación metatarsofalángica (MTP), donde el primer hueso largo del pie (metatarso) se une con el primer hueso del dedo (falange). Los juanetes se forman en la articulación MTP.

Anatomía normal del pie

Los huesos del pie y la articulación metatarsofalángica (MTP).

Descripción

Un juanete se forma cuando los huesos que componen la articulación metatarsofalángica se desalinean:

  • El metatarso largo se desplaza hacia la parte interior del pie
  • Los huesos de la falange del dedo gordo del pie se inclinan hacia el segundo dedo.
  • La articulación metatarsofalángica (MTP) aumenta de tamaño y sobresale del interior del antepié.
Inflamación de la articulación metatarsofalángica

La articulación MTP se hincha y se inflama.

La articulación agrandada suele estar inflamada debido tanto a una mecánica anómala como a una irritación directa. La palabra «juanete» proviene del término griego que significa «nabo», y la protuberancia en la parte interior del pie suele presentar un aspecto enrojecido e hinchado, como un nabo.

Evolución del juanete

Los juanetes empiezan siendo pequeños, pero suelen empeorar con el tiempo. Dado que la articulación metatarsofalángica se flexiona con cada paso, cuanto más grande se vuelve el juanete, más doloroso y difícil puede resultar caminar.

Un juanete avanzado altera el aspecto del pie.

  • En los juanetes graves, el dedo gordo del pie puede desviarse completamente hacia abajo o hacia arriba, por debajo o por encima del segundo dedo.
  • La presión ejercida por el dedo gordo del pie puede hacer que el segundo dedo se desvíe de su alineación, lo que provoca que entre en contacto con el tercer dedo. Esto puede dar lugar a deformidades en forma de dedo en martillo en los dedos más pequeños.
  • También pueden aparecer callos en los puntos donde los dedos de los pies rozan entre sí, lo que provoca más molestias y dificultades para caminar.
Juanete grande

Los juanetes suelen empeorar con el tiempo. A medida que el dedo gordo se inclina hacia el segundo dedo, puede cruzarse por encima de él y provocar problemas adicionales.

Problemas en los pies relacionados con los juanetes

En algunos casos, el agrandamiento de la articulación metatarsofalángica puede provocar bursitis, una afección dolorosa en la que se inflama la bolsa llena de líquido (bursa) que amortigua el hueso cerca de la articulación. También puede provocar dolor crónico y artritis si el cartílago articular liso que recubre la articulación se daña debido a que esta no se desliza con suavidad.

Juanete en adolescentes

Además del juanete común, existen otros tipos de juanetes. Como su nombre indica, los juanetes que aparecen en personas jóvenes se denominan juanetes adolescentes. Estos juanetes son más frecuentes en chicas de entre 10 y 15 años.

Aunque un juanete en un adulto suele limitar el movimiento de la articulación metatarsofalángica, una persona joven con juanete normalmente puede mover el dedo gordo del pie hacia arriba y hacia abajo. No obstante, un juanete en un adolescente puede seguir siendo doloroso y dificultar el uso de calzado.

Juanete pequeño

Un «juanete de sastre» o «juanete de la costura» aparece en la parte exterior del pie, cerca de la base del dedo meñique. Aunque se encuentra en una zona diferente del pie, el juanete de sastre es muy similar a un juanete. Es posible que se desarrolle una bursitis dolorosa y que aparezca un callo duro sobre la protuberancia.

Juanete pequeño

Un juanete que se forma en la articulación principal del dedo meñique del pie se denomina «juanete menor».

Causas de los juanetes

Los juanetes pueden deberse a:

  • Llevar calzado que no se ajusta bien, sobre todo zapatos con una puntera estrecha y puntiaguda que obliga a los dedos a adoptar una postura antinatural. Más información: Zapatos ajustados y problemas en los pies
  • Heredidad: algunas personas heredan unos pies que, por su forma y estructura, son más propensos a desarrollar juanetes. De hecho, hasta el 70 % de las personas que desarrollan juanetes tienen antecedentes familiares. Esto sugiere que la genética influye en gran medida en la aparición de juanetes. Esto es especialmente cierto en el caso de los juanetes en adolescentes, que se desarrollan a una edad temprana.
  • Padecer una enfermedad inflamatoria, como la artritis reumatoide, o una enfermedad neuromuscular, como la enfermedad de Charcot-Marie-Tooth o la poliomielitis.

Síntomas de los juanetes

Además del bulto visible en la parte interior del pie, los síntomas de un juanete pueden incluir:

  • Dolor y sensibilidad
  • Enrojecimiento e inflamación
  • Callos en la planta del pie
  • Un callo o una dureza en la protuberancia
  • Rigidez y limitación del movimiento en el dedo gordo del pie, lo que puede provocar dificultades para caminar

Cómo diagnosticar un juanete

Exploración física

Tu médico te preguntará por tu historial médico, tu estado de salud general y tus síntomas. Además, te realizará un examen minucioso del pie. Aunque es probable que tu médico pueda diagnosticar el juanete basándose en tus síntomas y en el aspecto del dedo del pie, también te pedirá una radiografía.

Radiografías

Las radiografías proporcionan imágenes de los huesos. Una radiografía permitirá a su médico:

  • Comprueba la alineación de los dedos de los pies y fíjate si hay alguna lesión en la articulación metatarsofalángica. La alineación de los huesos del pie cambia cuando estás de pie o sentado. Tu médico te hará una radiografía mientras estás de pie para ver con mayor claridad la desalineación de los huesos del pie. 
  • Averigüe si el juanete va acompañado de artritis.
  • Determina la gravedad del juanete y cuál es la mejor forma de corregirlo.
Radiografía de un juanete
Las radiografías del pie le permitirán al médico comprobar el grado de desalineación de los huesos.
Tomado de Wagner E, Ortiz C: «Osteotomía oblicua proximal deslizante en cuña cerrada para el hallux valgus de ángulo amplio». Orthopaedic Knowledge Online Journal: vol. 12, n.º 4, 1 de abril de 2014; consultado el 4 de diciembre de 2015.

Tratamiento no quirúrgico para los juanetes

En la mayoría de los casos, los juanetes pueden tratarse sin cirugía. Los juanetes que no causan dolor pueden mantenerse en observación sin necesidad de ningún tratamiento. Aunque el tratamiento no quirúrgico no puede revertir el juanete, sí puede ayudar a reducir el dolor y evitar que empeore.

Cambios en el calzado

A menudo, el dolor causado por un juanete se puede aliviar utilizando calzado que se ajuste bien, con una puntera ancha o abierta que no apriete los dedos de los pies. En el caso de algunos zapatos, se puede utilizar un ensanchador para ampliar las zonas que ejercen presión sobre los dedos.

Tu médico puede informarte sobre cómo elegir el calzado adecuado y qué tipo de zapatos son los más recomendables para ti. (Consulta «Consejos para elegir el calzado adecuado» más abajo)

Relleno

Las plantillas protectoras de silicona, que se colocan dentro del zapato, pueden ayudar a amortiguar la zona dolorida sobre el juanete. Puedes comprarlas en una farmacia o en una parafarmacia, o encontrarlas en Internet.

Asegúrate de probar las almohadillas durante un breve periodo de tiempo primero. El tamaño de la almohadilla puede aumentar la presión sobre la protuberancia, lo que podría agravar el dolor en lugar de aliviarlo.

Ortesis y otros dispositivos

Para aliviar la presión sobre el juanete, es posible que tu médico te recomiende:

  • Plantillas de venta libre o hechas a medida (ortopédicas).
  • Separadores de dedos, que se colocan entre los dedos de los pies.
  • En algunos casos, el uso de una férula por la noche que mantiene el dedo gordo del pie en una posición más recta puede ayudar a aliviar el dolor. Sin embargo, no se ha demostrado que las férulas o aparatos ortopédicos corrijan los juanetes de forma permanente.

Medicamentos

Los antiinflamatorios no esteroideos (AINE), como el ibuprofeno y el naproxeno, pueden ayudar a aliviar el dolor y reducir la inflamación. Se pueden recetar otros medicamentos para tratar el dolor y la inflamación en pacientes cuyos juanetes estén provocados por la artritis.

Consejos para elegir el calzado adecuado

Si tienes juanetes, es importante que el calzado te quede bien. En general:

  • Elige zapatos con empeines anchos, punteras amplias, suelas blandas y buena estabilidad.
  • Evita los zapatos que sean demasiado cortos, ajustados o muy puntiagudos, así como los que tengan tacones de más de unos cinco centímetros. Los zapatos de tacón alto ejercen más presión sobre la parte delantera del pie y aumentan el riesgo de sufrir problemas o lesiones en los pies.
  • Si sientes dolor al mover la articulación metatarsofalángica, te vendrá bien un calzado con una suela ligeramente curvada.

Los siguientes consejos te ayudarán a elegir un calzado que te quede bien:

  • No elijas los zapatos por la talla que figura en el interior. Las tallas varían según la marca y el modelo. Evalúa el calzado por cómo te queda en el pie.
  • Elige un calzado que se adapte lo mejor posible a la forma de tu pie.
  • Hazte medir los pies con regularidad. El tamaño de los pies cambia con la edad.
  • Mide ambos pies. En la mayoría de las personas, un pie es más grande que el otro. Elige el calzado según el pie más grande.
  • Pruébate los zapatos al final del día, cuando los pies están más hinchados.
  • Durante la prueba, ponte de pie y comprueba que haya suficiente espacio (entre 9 y 12 mm) para el dedo más largo del pie en la punta del zapato.
  • Asegúrate de que la parte anterior del pie encaje bien en la zona más ancha (el hueco para la planta del pie) de la zapatilla.
  • No compres zapatos que te queden demasiado ajustados pensando que con el tiempo se ensancharán y te quedarán bien.
  • El talón debe quedar cómodo dentro del zapato, sin resbalar apenas.
  • Pruébate el calzado antes de comprarlo para asegurarte de que te queda bien y te resulta cómodo. Si es posible, camina sobre diferentes superficies para comprobar que el calzado resulta igual de cómodo sobre un suelo duro que sobre moqueta.
Punta del calzado inadecuada y adecuada

(Izquierda) Evita los zapatos estrechos y puntiagudos que aprietan los dedos de los pies. (Derecha) En su lugar, busca zapatos con una puntera amplia.

Cuándo plantearse una operación de juanetes

Es posible que su médico le recomiende una intervención quirúrgica para tratar un juanete o un juanete menor si, tras un tiempo, sigue sintiendo dolor y tiene dificultades para caminar a pesar de haber probado a cambiar de calzado y otros tratamientos no quirúrgicos.

El objetivo de la cirugía del juanete es aliviar el dolor mediante la realineación del hueso, los ligamentos, los tendones y los nervios, de modo que el dedo gordo del pie recupere su posición correcta. Solo se debe considerar la cirugía en caso de que el juanete sea doloroso.

Existen muchas opciones quirúrgicas para corregir los juanetes en adultos. Hay dos enfoques principales para la corrección quirúrgica de los juanetes:

  • La cirugía abierta del juanete es el método tradicional. El cirujano realiza una incisión sobre el juanete y extirpa la protuberancia ósea agrandada. A continuación, el cirujano recoloca los huesos mediante un procedimiento denominado osteotomía. A menudo se utilizan tornillos o pequeñas placas para mantener los huesos en su posición correcta mientras se curan.
  • Las técnicas quirúrgicas mínimamente invasivas (MIS) están ganando popularidad entre los cirujanos para el tratamiento de los juanetes. En una intervención mínimamente invasiva, el cirujano realiza incisiones más pequeñas y utiliza instrumentos especializados. Al igual que en una intervención abierta, el cirujano suele extirpar la protuberancia ósea y realizar una osteotomía para realinear los huesos. A continuación, se fija el dedo gordo del pie con uno o dos tornillos para asegurar la reparación durante la recuperación. Dependiendo de la técnica, pueden utilizarse diferentes tipos de fijación.

Las técnicas mínimamente invasivas pueden provocar menos hinchazón inicial y una recuperación más rápida en las primeras fases, aunque los resultados a largo plazo son similares a los de las técnicas abiertas tradicionales. La cirugía mínimamente invasiva no es adecuada para todos los casos de juanetes. Su cirujano le recomendará la técnica y el tipo de cirugía de juanetes más adecuados para usted, basándose en los resultados de las radiografías y la exploración física.

La cirugía de juanetes suele realizarse como una intervención ambulatoria, sin necesidad de hospitalización, pero es habitual que la recuperación sea larga. 

No se recomienda la cirugía para extirpar un juanete en adolescentes, a menos que este provoque un dolor intenso que no mejore con un cambio de calzado o el uso de plantillas ortopédicas. 

Si un adolescente se somete a una operación de juanete, sobre todo antes de alcanzar la madurez esquelética, hay muchas posibilidades de que el juanete vuelva a aparecer. Por lo tanto, la intervención quirúrgica suele posponerse hasta que el crecimiento esté casi completado, con el fin de reducir el riesgo de que el juanete reaparezca.

Más información sobre la cirugía de los juanetes:Cirugía de juanetes

Contribución y/o actualización a cargo de

Amiel Clarke, licenciadoArianna Gianakos, Doctora en Osteopatía

Revisado por pares por

Dra. Mary K. Mulcahey, miembro de la FAAOS

La AAOS no respalda ningún tratamiento, procedimiento, producto ni médico mencionado en este documento. Esta información se facilita con fines educativos y no pretende constituir un consejo médico. Cualquier persona que necesite asesoramiento o asistencia ortopédica específica debe consultar a su cirujano ortopédico o buscar uno en su zona a través del programa «Buscar un ortopedista» de la AAOS, disponible en este sitio web.