Enfermedades y afecciones
Osteoblastoma
El osteoblastoma es un tumor óseo benigno (no canceroso). Se trata de un tumor poco frecuente que suele aparecer en los huesos de la columna vertebral, así como en las piernas, las manos y los pies.
El osteoblastoma afecta con mayor frecuencia a adolescentes y adultos jóvenes. Estos tumores suelen aparecer entre los 10 y los 30 años, y son dos veces más frecuentes en los hombres que en las mujeres.
Dado que los osteoblastomas destruyen el hueso sano y pueden alcanzar un gran tamaño, el tratamiento siempre consiste en una intervención quirúrgica para extirpar el tumor.
Descripción
El osteoblastoma es un tumor de crecimiento lento que disuelve el hueso normal y sano y genera un nuevo tipo de tejido óseo anormal denominado osteoide. Este tejido óseo osteoide se acumula alrededor del hueso normal. Dado que el hueso osteoide es más débil que el hueso normal, la zona que rodea al tumor se vuelve más vulnerable a las fracturas. Un hueso debilitado por un osteoblastoma puede romperse con solo una lesión leve.
En su tamaño máximo, los osteoblastomas suelen tener más de 2 cm (1 pulgada) de diámetro.
Aunque el osteoblastoma se considera un tumor benigno, es localmente agresivo. Esto significa que, por lo general:
- Destruye el hueso sano
- Provoca fracturas patológicas (roturas óseas causadas por una enfermedad y no por una lesión)
- Vuelve a crecer tras el tratamiento quirúrgico
Causa
Se desconoce la causa del osteoblastoma.
Síntomas
Dado que los osteoblastomas crecen lentamente, los pacientes suelen presentar síntomas durante unos dos años antes de que se detecte el tumor.
- Los síntomas más comunes del osteoblastoma incluyen un dolor sordo y sordo que se agrava con el tiempo. Tomar antiinflamatorios no esteroideos (AINE), como el ibuprofeno, puede ayudar a aliviar el dolor. El dolor nocturno no es habitual.
- Si el tumor se encuentra en una extremidad (brazo o pierna), el paciente puede presentar hinchazón, debilidad o cojera.
- Si el tumor se encuentra en la columna vertebral, el paciente puede sufrir dolor de espalda, dolor de cuello o dolor neuropático, así como síntomas neurológicos en los brazos o las piernas, como entumecimiento, debilidad o dolor. El osteoblastoma de la columna vertebral también puede provocar espasmos musculares, lo que puede dar lugar a una escoliosis, es decir, una curvatura lateral de la columna vertebral. Afortunadamente, esta curvatura suele desaparecer una vez que se ha tratado el osteoblastoma.
Revisión médica
Historial médico y exploración física
La exploración médica abarca muchos aspectos. Antes de realizar la exploración física, el médico hablará contigo sobre tu estado de salud general y tus síntomas, con el fin de obtener una descripción detallada del problema.
Durante la exploración física, el médico comprobará si hay sensibilidad al palpar el hueso y evaluará la amplitud de movimiento de la zona dolorida.
Pruebas
Tu médico te pedirá pruebas de imagen y análisis de tejido para diagnosticar el osteoblastoma.
Radiografías. Las radiografías proporcionan imágenes de estructuras densas, como los huesos. Los resultados de las radiografías ayudarán a tu médico a determinar si es necesario realizar más pruebas de imagen.
Otras pruebas de imagen. Es posible que su médico le pida también tomografías computarizadas (TC), resonancias magnéticas (RM) o gammagrafías óseas para ayudar a definir mejor el tumor. Estas pruebas pueden ofrecer más detalles, especialmente de los tejidos blandos. También pueden proporcionar imágenes transversales.
Una tomografía computarizada o una resonancia magnética le permitirán a tu médico determinar con mayor precisión dónde se encuentra el tumor y cuáles son sus características específicas.
Biopsia. A menudo es necesaria una biopsia para confirmar el diagnóstico de osteoblastoma. En una biopsia, el médico extrae una muestra de tejido del tumor y la examina al microscopio. Es posible que el médico le administre anestesia local para adormecer la zona y extraiga una muestra con una aguja. Las biopsias también pueden realizarse en el quirófano mediante una pequeña intervención quirúrgica.
Osteoblastoma y osteoma osteoide
El osteoblastoma está estrechamente relacionado con otro tumor óseo benigno: el osteoma osteoide. Ambos tumores forman tejido óseo osteoide anómalo y ambos se dan con mayor frecuencia en personas jóvenes, especialmente en hombres.
Estas son las diferencias principales entre los dos tipos de tumores:
- Los osteoblastomas suelen medir más de 2 cm (1 pulgada). Los osteomas osteoides son más pequeños que los osteoblastomas y no crecen.
- El dolor causado por el osteoma osteoide suele empeorar por la noche, pero puede aliviarse con AINE, como el ibuprofeno. Los osteoblastomas no suelen provocar dolor nocturno, y el dolor no responde tan bien a los AINE.
- El osteoblastoma requiere una intervención quirúrgica para extirpar el tumor en crecimiento. El osteoma osteoide no requiere cirugía si el dolor asociado puede controlarse con un tratamiento con AINE.
Tratamiento
El tratamiento del osteoblastoma requiere una intervención quirúrgica. Por lo general, la intervención consiste en extirpar el tumor (curetaje) y rellenar el hueco con material de injerto óseo.
Legrado y injerto óseo
En esta intervención, se extirpa el tumor del hueso mediante raspado.
- En algunos casos, el hueco se rellena con un injerto óseo, es decir, hueso extraído de un donante (aloinjerto) o de otro hueso del propio cuerpo (autoinjerto).
- Es posible que su médico utilice también un sustituto óseo o cemento óseo para rellenar el hueco.
- En ocasiones, es posible que el cirujano tenga que reforzar el hueso con placas y tornillos
Tumores de la columna vertebral
El tratamiento de los tumores en los brazos y las piernas suele ser sencillo; sin embargo, puede resultar más complicado cuando el tumor se encuentra en la columna vertebral.
Una vez extirpado el tumor de la columna vertebral, puede ser necesaria una fusión espinal para reforzar la zona. La fusión espinal es, en esencia, un proceso de «soldadura». La idea básica consiste en realinear y fusionar los huesos vertebrales debilitados para que se unan y formen un único hueso sólido.
Resección en bloque
En algunos casos, la mejor opción quirúrgica consiste en extirpar el tumor por completo y reconstruir el hueso. Esto es más habitual en los siguientes casos:
- Un tumor grande y destructivo
- Casos con múltiples recidivas (es decir, el tumor ha vuelto a aparecer tras su extirpación en más de una ocasión)
Ablaión
Si el osteoblastoma no se puede extirpar de forma segura mediante cirugía, es posible que el cirujano considere:
- Crioterapia (congelación del tumor)
- Ablación por radiofrecuencia (destruir el tumor mediante calor)
Radioterapia y quimioterapia
Estas opciones terapéuticas no se recomiendan para el osteoblastoma, salvo en casos excepcionales. Por ejemplo, si el tumor se encuentra en la columna vertebral y el cirujano no puede extirparlo por completo de forma segura, a veces se recomienda la radioterapia.
Recuperación
El tiempo que tardará en retomar sus actividades cotidianas dependerá de la ubicación del tumor y del tipo de intervención a la que se haya sometido para extirparlo. Su médico le dará instrucciones específicas para guiarle en su recuperación.
El osteoblastoma reaparece en aproximadamente entre el 15 % y el 25 % de los pacientes. La probabilidad de que el tumor reaparezca depende de hasta qué punto se pueda extirpar por completo sin causar daños a las estructuras sanas.
Si el tumor reapareciera, se podría tratar con los mismos métodos. Su médico le explicará todas las opciones.
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La AAOS no respalda ningún tratamiento, procedimiento, producto ni médico mencionado en este documento. Esta información se facilita con fines educativos y no pretende constituir un consejo médico. Cualquier persona que necesite asesoramiento o asistencia ortopédica específica debe consultar a su cirujano ortopédico o buscar uno en su zona a través del programa «Buscar un ortopedista» de la AAOS, disponible en este sitio web.