Nuestros conocimientos en ortopedia. Tu mejor salud.

de la Academia Americana de Cirujanos Ortopédicos

Enfermedades y afecciones

Tratamiento

Recuperación

Mantenerse sano

Imprimir

Correo electrónico

Dolor de cuello

El cuello tiene una gran movilidad y soporta el peso de la cabeza. Sin embargo, al estar menos protegido que el resto de la columna vertebral, el cuello puede ser vulnerable a lesiones y trastornos que provocan dolor y limitan el movimiento.

Para muchas personas, el dolor de cuello es, afortunadamente, una molestia pasajera que desaparece con el tiempo. Otras, en cambio, necesitan un diagnóstico médico y tratamiento para aliviar sus síntomas.

Anatomía

Anatomía normal del cuello

Anatomía normal del cuello.

La columna vertebral está formada por 24 huesos, llamados vértebras, que se apilan unos sobre otros. Las siete vértebras pequeñas que comienzan en la base del cráneo y forman el cuello constituyen la columna cervical. Las vértebras óseas, junto con los ligamentos (que son similares a unas gomas elásticas gruesas) y los músculos, proporcionan estabilidad a la columna vertebral. Los músculos permiten el soporte y el movimiento.

La médula espinal se extiende desde la base del cráneo hasta la parte baja de la espalda y discurre por el canal espinal (el espacio hueco que hay en el centro de cada vértebra). Las raíces nerviosas se ramifican desde la médula espinal a través de los orificios de las vértebras (los forámenes) y transmiten señales entre el cerebro y los músculos.

Entre las vértebras hay discos intervertebrales flexibles. Actúan como amortiguadores cuando caminas o corres.

Causa

El dolor de cuello puede deberse a problemas en los tejidos blandos —los músculos, los ligamentos y los nervios— o en los huesos y los discos de la columna vertebral. Las causas más comunes del dolor de cuello son:

En contadas ocasiones, una infección o un tumor pueden provocar dolor de cuello. En algunas personas, los problemas de cuello pueden ser la causa del dolor en la parte superior de la espalda, los hombros o los brazos.

Degeneración discal cervical (espondilosis/artritis)

Los discos cervicales actúan como amortiguadores entre los huesos del cuello.

La degeneración de los discos cervicales suele aparecer en personas de 40 años o más. A medida que los discos de la columna vertebral envejecen, pierden altura y comienzan a abultarse. También pierden contenido hídrico, se resecan y se debilitan. Este problema provoca el hundimiento o colapso de los espacios discales y la pérdida de altura de los mismos. Con el tiempo, el disco pierde su capacidad de amortiguación.

Cuando el anillo exterior del disco se debilita, este puede abultarse y ejercer presión sobre la médula espinal o las raíces nerviosas. Esto se conoce como hernia discal cervical. La hernia discal cervical puede provocar dolor, entumecimiento, hormigueo y debilidad en los brazos y las piernas.

La espondilosis cervical es muy frecuente. Afecta a más del 85 % de las personas mayores de 60 años. 

Lesión

Dado que el cuello es muy flexible y soporta el peso de la cabeza, es extremadamente vulnerable a las lesiones. Los accidentes de tráfico o de buceo, los deportes de contacto y las caídas pueden provocar lesiones en el cuello.

Una colisión por alcance entre automóviles puede provocar una hiperextensión —un movimiento del cuello hacia atrás más allá de los límites normales— o una hiperflexión —un movimiento del cuello hacia delante más allá de los límites normales—. A esto se le suele llamar «latigazo cervical». El uso habitual del cinturón de seguridad en los vehículos de motor puede ayudar a prevenir o minimizar las lesiones cervicales. 

¿Cuándo debes acudir al médico?

Si se produce un dolor intenso de cuello tras una lesión (accidente de tráfico, accidente de buceo o caída), un profesional cualificado, como un paramédico, debe inmovilizar al paciente para evitar el riesgo de lesiones adicionales y una posible parálisis. Es fundamental acudir al médico de inmediato; el tiempo es el factor más importante para prevenir lesiones tras un traumatismo.

También debes acudir inmediatamente al médico cuando una lesión te provoque dolor en el cuello que se irradie hacia los brazos y las piernas.

Si sientes un dolor que se irradia o entumecimiento en los brazos o las piernas que te provoca debilidad, debes acudir a un profesional médico, aunque no tengas un dolor de cuello intenso. Las dificultades con las habilidades motoras finas, como cambios en la letra, problemas para abrocharse los botones o el hecho de que se te caigan las llaves o las tazas, pueden ser un signo sutil de problemas graves en la columna vertebral.

Sea cual sea la causa, debes acudir al médico cuando el dolor de cuello:

  • Continuo (duele todo el tiempo) y persistente (no desaparece con el paso del tiempo)
  • Grave
  • Acompañado de dolor o entumecimiento que se irradia (se extiende) hacia los brazos o las piernas
  • Acompañado de dolores de cabeza, entumecimiento, hormigueo o debilidad

Contribución y/o actualización a cargo de

Dra. Catherine Renee Olinger, miembro de la FAAOS

Revisado por pares por

Dra. Julie E. Adams, miembro de la FAAOS

La AAOS no respalda ningún tratamiento, procedimiento, producto ni médico mencionado en este documento. Esta información se facilita con fines educativos y no pretende constituir un consejo médico. Cualquier persona que necesite asesoramiento o asistencia ortopédica específica debe consultar a su cirujano ortopédico o buscar uno en su zona a través del programa «Buscar un ortopedista» de la AAOS, disponible en este sitio web.