Enfermedades y afecciones
Lesiones comunes en el hombro
Este artículo ha sido redactado o revisado por un miembro de la Asociación Americana de Cirujanos de Hombro y Codo (ASES).
Cada año, millones de personas de todas las edades acuden al médico por problemas en el hombro, como inflamaciones, esguinces y distensiones, artritis, síndrome de pinzamiento y fracturas.
Las lesiones de hombro suelen estar provocadas por actividades deportivas que implican movimientos repetitivos y por encima de la cabeza, como la natación, el tenis, el lanzamiento de pelota y el levantamiento de pesas. También pueden producirse durante actividades domésticas cotidianas, como fregar paredes, colgar cortinas y trabajar en el jardín.
Síntomas de alerta de una lesión en el hombro
Si sientes dolor en el hombro, hazte estas preguntas:
- ¿Tengo el hombro agarrotado? ¿Puedo mover el brazo en todas las posiciones normales?
- ¿Tengo la sensación de que el hombro se me va a salir de su sitio o se me va a dislocar?
- ¿Me falta fuerza en el hombro para realizar mis actividades diarias?
Si ha respondido «sí» a alguna de estas preguntas, debería consultar a un cirujano ortopédico para que le ayude a determinar la gravedad del problema.
Lesiones comunes en el hombro
La mayoría de los problemas en el hombro afectan a los músculos, ligamentos y tendones, más que a los huesos. En ocasiones, una persona puede sufrir una fractura del húmero (el hueso del brazo) o de la cavidad glenoidea (la cavidad del hombro), lo que afecta a los huesos del hombro.
Los deportistas corren un riesgo especial de sufrir problemas en el hombro. En el caso de los deportistas, estos problemas pueden desarrollarse de forma gradual debido a rutinas de entrenamiento repetitivas e intensas que ejercen presión sobre las distintas estructuras de los tejidos blandos (ligamentos, tendones y músculos) del hombro.
Aunque puede ser normal sentir molestias o tener ligeras molestias y dolores tras una actividad extenuante (exigente) o repetitiva del hombro, algunas personas pueden subestimar (calcular mal) la gravedad de su lesión. Es importante saber distinguir entre las molestias normales y el dolor. El dolor constante, la debilidad en el brazo o la limitación del movimiento articular se convertirán en algo casi habitual para algunas personas, lo que les llevará a no buscar tratamiento. Sin embargo, ignorar el dolor y «seguir adelante» con una lesión en el hombro solo agrava la afección y puede causar más problemas.
En general, una buena regla a seguir es que cualquier molestia que no mejore tras un periodo de reposo, la aplicación de hielo y la toma de medicamentos antiinflamatorios puede ser un indicio de una lesión más grave, y un motivo para acudir a un especialista en hombro.
Los cirujanos ortopédicos clasifican los problemas de hombro en las siguientes categorías.
Inestabilidad
La articulación del hombro es una articulación esférica. Puede volverse inestable si la cabeza humeral tiende a salirse de la cavidad glenoidea debido a una «articulación floja» o a una lesión en el hombro. Esta afección se denomina inestabilidad y puede provocar la luxación de una de las articulaciones del hombro. Las personas con inestabilidad pueden sentir dolor al mover el brazo o evitar los movimientos que les den la sensación de que el hombro se va a salir de su sitio.
Pinzamiento
El síndrome de pinzamiento se debe al roce excesivo de los músculos del hombro contra las partes del omóplato denominadas acromion y coracoides.
Los problemas de pinzamiento pueden aparecer durante actividades que requieran movimientos excesivos de los brazos por encima de la cabeza. Acuda al médico de inmediato si nota inflamación en el hombro, ya que podría derivar en una lesión más grave. El roce repetitivo de los músculos contra el hueso puede provocar tendinitis, que es un tipo de inflamación, e incluso dar lugar a desgarros que podrían requerir cirugía en el futuro.
Rigidez
Los hombros que sufren una lesión pueden quedar rígidos. Este tipo de lesión puede provocar una afección denominada capsulitis adhesiva, o hombro congelado.
Si tras una lesión no se producen desgarros en las estructuras del hombro, es importante evitar periodos prolongados de inmovilización con un cabestrillo y comenzar con la fisioterapia para prevenir la aparición de un hombro congelado. Esta lesión puede resultar muy dolorosa y prolongada.
Lesiones del manguito rotador
El manguito rotador es uno de los componentes más importantes del hombro. Está formado por un grupo de músculos y tendones que mantienen unidos los huesos de la articulación del hombro. Los músculos del manguito rotador te permiten levantar el brazo y estirarlo por encima de la cabeza.
Una lesión del manguito rotador puede producirse a raíz de un traumatismo directo o por el desgaste progresivo, ya que forma parte del proceso normal de envejecimiento.
Cuando se lesiona el manguito rotador, a veces las personas no recuperan la función completa del hombro necesaria para practicar una actividad deportiva de forma adecuada. También pueden presentar dolor, pérdida de movilidad o debilidad que no mejoran con los tratamientos no quirúrgicos.
Más información: Desgarros del manguito rotador
Tratamiento de las lesiones de hombro
La detección precoz es fundamental para prevenir lesiones graves en el hombro.
Ejercicios para los hombros
Muchas lesiones pueden tratarse de forma segura sin necesidad de cirugía. A menudo, el cirujano ortopédico prescribirá una serie de ejercicios destinados a fortalecer los músculos del hombro. Se puede seguir un programa habitual de ejercicios en casa como complemento a un programa formal de fisioterapia supervisado.
Aquí tienes algunos ejercicios sencillos para los hombros que puedes hacer para fortalecer los músculos de esta zona y prevenir lesiones.
Ejercicios básicos para fortalecer los hombros
Fija una banda elástica a un pomo de puerta de tu casa. Tira suavemente de la banda elástica hacia tu cuerpo. Mantén la posición mientras cuentas hasta 5. Repite el ejercicio 5 veces con cada brazo. Hazlo dos veces al día.
Flexiones contra la pared
Ponte de pie frente a una pared, con las manos apoyadas en ella y los pies separados a la anchura de los hombros. Haz una flexión lentamente. Mantén la posición mientras cuentas hasta 5. Repite 5 veces. Hazlo dos veces al día.
Flexiones con los hombros
Siéntate erguido en una silla con reposabrazos, con los pies apoyados en el suelo. Utiliza los brazos para levantarte lentamente de la silla. Mantén la posición mientras cuentas hasta 5. Repite el ejercicio 5 veces. Hazlo dos veces al día.
Ver más ejercicios de acondicionamiento: Programa de acondicionamiento del manguito rotador y el hombro*
Otros tratamientos
Es posible que su médico le recete antiinflamatorios no esteroideos (AINE), como el ibuprofeno y el naproxeno, para aliviar el dolor y la inflamación.
Si no se observa ninguna mejoría con la medicación o la fisioterapia, es posible que su médico le recomiende una inyección de corticosteroides en una de las articulaciones del hombro para aliviar temporalmente el dolor, la inflamación y la hinchazón. Esto podría permitirle participar mejor en sus actividades diarias y seguir un programa de fisioterapia que ha demostrado ser muy eficaz para su lesión de hombro.
Solo cuando los pacientes no mejoren con estas opciones, el cirujano realizará una evaluación más detallada mediante técnicas de diagnóstico por imagen avanzadas y le informará sobre la posibilidad de someterse a una intervención quirúrgica (si usted es un buen candidato para la cirugía).
La intervención quirúrgica se personaliza en función de:
- La afección concreta
- La edad del paciente
- Los objetivos que desea alcanzar con la actividad; por ejemplo, ¿quiere volver a practicar un deporte o simplemente espera poder realizar las actividades cotidianas sin dolor ni molestias?
*Estos ejercicios deben realizarse bajo la supervisión de un médico o un fisioterapeuta. Es posible que no todos estos ejercicios sean adecuados para todos los pacientes, y el número de repeticiones y series de cada ejercicio puede variar.
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La AAOS no respalda ningún tratamiento, procedimiento, producto ni médico mencionado en este documento. Esta información se facilita con fines educativos y no pretende constituir un consejo médico. Cualquier persona que necesite asesoramiento o asistencia ortopédica específica debe consultar a su cirujano ortopédico o buscar uno en su zona a través del programa «Buscar un ortopedista» de la AAOS, disponible en este sitio web.