Enfermedades y afecciones
Condromatosis sinovial
La condromatosis sinovial (también denominada osteocondromatosis sinovial) es una enfermedad poco frecuente y benigna (no cancerosa) que afecta a la membrana sinovial, la fina capa de tejido que recubre las articulaciones. La condromatosis sinovial puede aparecer en cualquier articulación del cuerpo, pero es más frecuente en la rodilla.
Aunque no se trata de una enfermedad cancerosa, puede dañar gravemente la articulación afectada y, con el tiempo, provocar osteoartritis. Es importante tratarla a tiempo para aliviar los síntomas dolorosos y evitar que la articulación sufra más daños.
Anatomía
Una articulación es el punto en el que se unen los extremos de dos o más huesos, como la articulación de la rodilla, la del hombro o la del tobillo.
Las articulaciones sanas están recubiertas de cartílago articular,una sustancia resbaladiza que ayuda a que los huesos se deslicen suavemente unos sobre otros durante el movimiento.
Unas bandas gruesas de tejido rodean la articulación, formando una cápsula que la mantiene unida. La superficie interna de la cápsula articular está recubierta por una membrana delgada llamada sinovial. La sinovial produce un líquido que lubrica la articulación.
Descripción
En la condromatosis sinovial, la membrana sinovial crece de forma anómala y forma nódulos de cartílago. En ocasiones, estos nódulos pueden desprenderse de la membrana sinovial y quedar sueltos dentro de la articulación.
El tamaño de los fragmentos de cartílago sueltos dentro de la articulación puede variar, desde unos pocos milímetros (del tamaño de una pastilla pequeña) hasta unos pocos centímetros (del tamaño de una canica).
El líquido sinovial nutre los cuerpos sueltos, que pueden crecer, calcificarse (endurecerse) u osificarse (convertirse en hueso). Cuando esto ocurre, pueden desplazarse libremente por el espacio articular.
Al desplazarse, los fragmentos sueltos pueden dañar el cartílago articular liso que recubre la articulación, provocando osteoartritis. En la osteoartritis, el cartílago dañado se desgasta y se deshilacha. El movimiento de los huesos a lo largo de esta superficie articular expuesta resulta doloroso.
En los casos graves de condromatosis sinovial, los cuerpos sueltos pueden crecer hasta ocupar todo el espacio articular o penetrar en los tejidos adyacentes.
La condromatosis sinovial se presenta con mayor frecuencia en la rodilla, seguida de la cadera, el codo y el hombro. En la mayoría de los casos, solo se ve afectada una articulación del cuerpo.
Esta afección se da con mayor frecuencia en pacientes de entre 30 y 50 años. Los hombres la padecen con el doble de frecuencia que las mujeres.
Causa
Se desconoce la causa de la condromatosis sinovial. La enfermedad aparece de forma espontánea. No es hereditaria.
Síntomas
Los síntomas más comunes de la condromatosis sinovial son similares a los de la osteoartritis. Entre ellos se incluyen:
- Dolor articular
- Hinchazón de las articulaciones
- Movilidad limitada de la articulación afectada
Otros signos y síntomas pueden incluir:
- Líquido en la articulación
- Ternura
- Un crujido, chirrido o chasquido al moverse (crepitación)
En ocasiones, los nódulos se pueden palpar en las articulaciones que están cerca de la piel, como las de la rodilla, el tobillo y el codo.
Revisión médica
Es importante buscar tratamiento para la condromatosis sinovial lo antes posible, con el fin de aliviar los síntomas dolorosos y prevenir el avance de la osteoartritis en la articulación.
Exploración física
Tu médico te preguntará por tu estado de salud general y tu historial médico, y te preguntará por tus síntomas. A continuación, examinará minuciosamente la articulación afectada para detectar:
- Hinchazón
- Ternura
- Movilidad limitada
- Ruidos de crujido o chirrido al moverse, lo que indica una fricción entre los huesos
Pruebas
Tu médico te pedirá pruebas de imagen para ayudar a diagnosticar la condromatosis sinovial. Estas pruebas también le ayudarán a diferenciar la condromatosis sinovial de la osteoartritis.
Radiografías. Las radiografías proporcionan imágenes de estructuras densas, como los huesos. Los cuerpos extraños de mayor tamaño suelen estar calcificados u osificados y pueden apreciarse en la radiografía. Es posible que los cuerpos extraños más pequeños y aquellos que no están calcificados u osificados no se vean.
Otras pruebas de imagen. Si los cuerpos sueltos no se aprecian en la radiografía, es posible que el médico solicite una resonancia magnética (RM) o una tomografía computarizada (TC) para evaluar mejor la articulación. Por lo general, los cuerpos sueltos se pueden observar tanto en la RM como en la TC.
Además de mostrar los cuerpos sueltos, las pruebas de imagen también pueden ayudar a tu médico a determinar si tienes algún otro problema, como líquido en la articulación o signos de osteoartritis (estrechamiento del espacio articular y osteofitos).
Tratamiento
Tratamiento no quirúrgico
Observación. Dependiendo de los síntomas que presente, la simple observación puede ser, en ocasiones, una opción terapéutica. Su médico valorará cuidadosamente una serie de factores para determinar si la observación es adecuada en su caso.
Durante este tiempo, su médico realizará un seguimiento exhaustivo de la articulación afectada para comprobar la evolución de la artrosis.
Tratamiento quirúrgico
El tratamiento de la condromatosis sinovial suele consistir en una intervención quirúrgica para extraer los fragmentos de cartílago sueltos. En algunos casos, durante la intervención también se extirpa parcial o totalmente la membrana sinovial (sinovectomía).
La intervención quirúrgica puede realizarse mediante una técnica abierta o una técnica artroscópica. La técnica que utilice su médico dependerá de varios factores, entre ellos:
- El número de cuerpos libres
- El tamaño de los cuerpos libres
- El estado de la membrana sinovial
En una intervención abierta tradicional, el médico suele realizar una o dos incisiones grandes.
En una intervención artroscópica, el médico realizará incisiones más pequeñas y utilizará instrumentos quirúrgicos en miniatura para extraer los cuerpos sueltos.
Los resultados finales de las intervenciones tanto abiertas como artroscópicas pueden ser los mismos. Su médico le explicará cuál es la técnica quirúrgica más adecuada para su caso.
Recuperación tras la cirugía
El tiempo que tardes en retomar tus actividades cotidianas variará en función del tipo de intervención a la que te sometas y de la articulación afectada. Tu médico te dará instrucciones específicas para guiarte en tu rehabilitación.
La condromatosis sinovial puede reaparecer en hasta un 20 % de los pacientes. Durante un tiempo después de la intervención quirúrgica, su médico le programará visitas de seguimiento periódicas para comprobar si se produce alguna recidiva.
Tu médico también controlará la articulación para detectar cualquier avance de la osteoartritis. El grado de daño que la condromatosis sinovial ya haya causado en la articulación influirá en tus probabilidades de desarrollar osteoartritis.
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