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Artroscopia

La artroscopia es una intervención quirúrgica que utilizan los cirujanos ortopédicos para visualizar y tratar problemas en el interior de una articulación.

La palabra «artroscopia» proviene de dos términos griegos: «arthro» (articulación) y «skopein» (mirar). El término significa literalmente «mirar dentro de la articulación».

En la cirugía artroscópica, el cirujano ortopédico realiza una pequeña incisión en la piel del paciente y, a continuación, introduce instrumentos del tamaño de un lápiz que contienen una pequeña lente y un sistema de iluminación para ampliar e iluminar las estructuras del interior de la articulación. La luz se transmite a través de fibra óptica hasta el extremo del artroscopio que se introduce en la articulación.

Al acoplar el artroscopio a una cámara en miniatura, el cirujano puede ver el interior de la articulación a través de esta incisión tan pequeña, en lugar de la incisión más grande que se requiere en la cirugía abierta.

artroscopio

Un artroscopio es un tubo pequeño y delgado que se introduce en el cuerpo. El artroscopio lleva incorporada una cámara y una fuente de luz.

Foto cortesía del Dr. Stuart J. Fischer, miembro de la FAAOS

La cámara acoplada al artroscopio muestra la imagen de la articulación en un monitor de vídeo, lo que permite al cirujano examinar, por ejemplo, toda la rodilla. De este modo, el cirujano puede ver el cartílago, los ligamentos y la zona situada debajo de la rótula. El cirujano puede determinar la gravedad o el tipo de lesión y, a continuación, reparar o corregir el problema, si es necesario.

Cirugía artroscópica

En esta fotografía de una intervención artroscópica, el cirujano observa el interior de la rodilla del paciente en un monitor de vídeo.

Foto cortesía del Dr. Stuart J. Fischer, miembro de la FAAOS

¿En qué casos se recurre a la artroscopia?

Los huesos, el cartílago, los ligamentos, los músculos y los tendones pueden sufrir daños a causa de enfermedades y lesiones. Para diagnosticar tu afección, el médico te hará un historial médico completo, te realizará un examen físico y te prescribirá pruebas de imagen, normalmente radiografías. En algunos casos, también puede ser necesario realizar una prueba de imagen adicional, como una resonancia magnética (RM) o una tomografía computarizada (TC).  Una vez establecido el diagnóstico, el médico determinará cuál es la opción de tratamiento más adecuada para su afección.

Condiciones

Entre las afecciones que suelen tratarse con procedimientos artroscópicos se incluyen:

  • Inflamación.Por ejemplo, la sinovitis es una afección que provoca la inflamación de los tejidos que rodean las articulaciones de la rodilla, el hombro, el codo, la muñeca y el tobillo.
  • Lesiones agudas o crónicas, entre los que se incluyen:
    • Roturas de los tendones del manguito rotador
    • Síndrome de pinzamiento del hombro
    • Luxación recurrente del hombro
    • Roturas de menisco (cartílago) en la rodilla
    • Condromalacia (desgaste o lesión del cartílago de la rodilla)
    • Roturas del ligamento cruzado anterior (LCA) con inestabilidad de la rodilla
    • Síndrome del túnel carpiano en la muñeca
    • Cuerpos sueltos de hueso y/o cartílago, especialmente en la rodilla, el hombro, el codo, el tobillo o la muñeca

Algunos problemas relacionados con la artritis también pueden tratarse mediante artroscopia.

Procedimientos

Las intervenciones que se indican a continuación se realizan mediante artroscopia o mediante una combinación de cirugía artroscópica y abierta:

  • Reparación del manguito rotador
  • Reparación o resección de una rotura de cartílago (menisco) en la rodilla o el hombro
  • Reconstrucción del ligamento cruzado anterior (LCA) de la rodilla
  • Extirpación de la membrana sinovial de la rodilla, el hombro, el codo, la muñeca o el tobillo
  • Liberación del túnel carpiano en la muñeca
  • Reparación de ligamentos rotos
  • Extirpación de fragmentos sueltos de hueso o cartílago en la rodilla, el hombro, el codo, la muñeca o el tobillo

Aunque el interior de casi todas las articulaciones puede observarse con un artroscopio, hay seis articulaciones que se examinan con mayor frecuencia mediante este instrumento. Se trata de la rodilla, el hombro, el codo, el tobillo, la cadera y la muñeca. A medida que se produzcan avances en la tecnología de fibra óptica y los cirujanos ortopédicos desarrollen nuevas técnicas, es posible que en el futuro se traten con mayor frecuencia otras articulaciones.

Vista artroscópica de la articulación del hombro

Las partes de la articulación del hombro vistas a través de un artroscopio: el manguito rotador (MR), la cabeza del húmero (CH) y el tendón del bíceps (TB).

Imagen cortesía del Dr. Stuart J. Fischer, miembro de la FAAOS

¿Cómo se realiza una artroscopia?

La cirugía artroscópica, aunque supone una recuperación mucho más fácil que la cirugía abierta, sigue requiriendo el uso de anestesia y de un equipo especial en el quirófano de un hospital o en una sala de cirugía ambulatoria. Se le administrará anestesia general, raquídea o local, dependiendo de la articulación afectada o del problema que se sospeche.

Se realizará una pequeña incisión (del tamaño aproximado de un ojal) para introducir el artroscopio. Es posible que se realicen otras incisiones para visualizar otras partes de la articulación o introducir otros instrumentos.


La cirugía correctiva se lleva a cabo con instrumentos especialmente diseñados que se introducen en la articulación a través de incisiones auxiliares. En un principio, la artroscopia era simplemente una herramienta diagnóstica que se utilizaba para planificar la cirugía abierta convencional. Sin embargo, gracias al desarrollo de mejores instrumentos y técnicas quirúrgicas, hoy en día es posible tratar numerosas afecciones mediante técnicas artroscópicas.

Tras la cirugía artroscópica, las pequeñas incisiones se cubrirán con un apósito. Se le trasladará del quirófano a la sala de recuperación. Muchos pacientes apenas necesitan analgésicos, o ninguno.

Resección de un menisco desgarrado

El cirujano introduce unas tijeras en miniatura para recortar un menisco desgarrado.

Antes de recibir el alta, se le darán instrucciones sobre cómo cuidar las incisiones, qué actividades debe evitar y qué ejercicios debe realizar para facilitar su recuperación. Durante la visita de seguimiento, el cirujano revisará las incisiones, le retirará los puntos, si los hay, y le explicará su programa de rehabilitación.

La extensión de la intervención quirúrgica necesaria y el tiempo de recuperación dependerán de la complejidad de su problema. En ocasiones, durante la artroscopia, el cirujano puede descubrir que la lesión o la enfermedad no pueden tratarse adecuadamente solo con artroscopia. Es posible que se realice una cirugía abierta más extensa mientras aún se encuentra bajo anestesia, o en una fecha posterior, una vez que haya comentado los resultados con su cirujano.

¿Cuáles son las posibles complicaciones?

Aunque son poco frecuentes, en ocasiones pueden producirse complicaciones durante o después de una artroscopia. Las complicaciones más habituales son las infecciones, la formación de coágulos en las venas (también conocida como trombosis venosa profunda o TVP), la hinchazón o el sangrado excesivos, el daño a los vasos sanguíneos o los nervios y la rotura de los instrumentos; sin embargo, estas complicaciones se producen en menos del 1 % de todas las intervenciones artroscópicas.

¿Cuáles son las ventajas?

Aunque la cirugía artroscópica ha suscitado un gran interés público debido a que se utiliza a menudo para tratar a deportistas de renombre, es una herramienta de gran valor para todos los pacientes ortopédicos y, por lo general, resulta menos agresiva para el paciente que la cirugía abierta. La mayoría de los pacientes se someten a la cirugía artroscópica de forma ambulatoria y regresan a casa pocas horas después de la intervención.

¿Cómo es la recuperación tras una artroscopia?

Las pequeñas heridas de punción tardan varios días en curarse. Por lo general, el vendaje quirúrgico se puede retirar a la mañana siguiente de la intervención y se pueden colocar tiritas adhesivas para cubrir las pequeñas incisiones en proceso de cicatrización.

Aunque las incisiones son pequeñas y el dolor en la articulación sometida a artroscopia es mínimo, la articulación tarda varias semanas en recuperarse por completo. Es posible que se le recomiende un programa específico de actividades y rehabilitación para acelerar su recuperación y proteger la función articular en el futuro.


No es raro que los pacientes vuelvan al trabajo o a la escuela, o retomen sus actividades cotidianas, en el plazo de unos días. Los deportistas y otras personas que gozan de buena forma física pueden, en algunos casos, reanudar sus actividades deportivas en unas pocas semanas. Sin embargo, hay que recordar que las personas que se someten a una artroscopia pueden presentar diagnósticos y afecciones preexistentes muy diversos, por lo que la cirugía artroscópica de cada paciente es única para esa persona. El tiempo de recuperación reflejará esa particularidad.

También hay información sobre este tema disponible en un folleto en formato PDF de OrthoInfo Basics.

Para más información:

Folletos sobre conceptos básicos

Contribución y/o actualización a cargo de

Dra. Mary K. Mulcahey, FAAOSRick Wilkerson, doctor en osteopatía, miembro de la FAAOS

Revisado por pares por

Dr. Stuart J. Fischer, miembro de la FAAOSColin F. Moseley, doctor en medicina

La AAOS no respalda ningún tratamiento, procedimiento, producto ni médico mencionado en este documento. Esta información se facilita con fines educativos y no pretende constituir un consejo médico. Cualquier persona que necesite asesoramiento o asistencia ortopédica específica debe consultar a su cirujano ortopédico o buscar uno en su zona a través del programa «Buscar un ortopedista» de la AAOS, disponible en este sitio web.