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Inestabilidad recurrente y crónica del codo

Este artículo ha sido redactado o revisado por un miembro de la Asociación Americana de Cirujanos de Hombro y Codo (ASES).

La inestabilidad del codo es una sensación de holgura en la articulación del codo que puede provocar que esta se atasque, haga ruido o se salga de su sitio al realizar determinados movimientos con el brazo. Suele producirse como consecuencia de una lesión, normalmente unaluxación de codo.

  • Una luxación es una lesión en la que la articulación se sale de su sitio. Este tipo de lesión puede dañar el hueso y los ligamentos que rodean la articulación del codo.
  • El término «subluxación» se refiere a una luxación parcial, lo que significa que la articulación se sale parcialmente de su sitio, pero luego vuelve a colocarse en su sitio.
  • Cuando el codo está flojo y se tiene la sensación repetida de que se va a dislocar, se habla de inestabilidad recurrente o crónica del codo.

Anatomía

El codo está formado por:

  • El húmero (hueso del brazo)
  • El radio y el cúbito (los dos huesos del antebrazo)

En la parte interna y externa del codo, unos ligamentos resistentes (ligamentos colaterales) mantienen unida la articulación del codo y actúan para prevenir las luxaciones y subluxaciones. Los dos ligamentos más importantes son:

  • El ligamento colateral lateral (externo)
  • El ligamento colateral medial (interno)

Los músculos que cruzan la articulación del codo también contribuyen a la estabilidad de la articulación.

Anatomía del codo
(Izquierda) Los huesos del codo y el antebrazo, con la palma de la mano mirando hacia delante. (Derecha) Los ligamentos del codo.
Reproducido con permiso de J. Bernstein (ed.): *Medicina musculoesquelética*. Rosemont, IL: Academia Americana de Cirujanos Ortopédicos, 2003.

Descripción

Existen tres tipos habituales de inestabilidad recurrente del codo:

  • Inestabilidad rotatoria posterolateral. El codo se desliza hacia dentro y hacia fuera de la articulación debido a una lesión del complejo del ligamento colateral lateral. Este es el tipo más frecuente de inestabilidad recurrente del codo. Este tipo de inestabilidad también puede ir acompañado de fracturas.
  • Inestabilidad en valgo. El codo presenta inestabilidad debido a una lesión del ligamento colateral medial.
  • Inestabilidad rotatoria posteromedial de Varus. El codo se sale y vuelve a entrar en la articulación debido a una lesión del complejo del ligamento colateral lateral, además de una fractura de la porción coronoidea del cúbito, situada en la parte interna del codo.
fractura y luxación de codo

Una fractura del proceso coronoide y una luxación pueden provocar inestabilidad en el codo, lo que requiere una intervención quirúrgica.

Causa

Existen diferentes causas para cada uno de los distintos patrones de inestabilidad recurrente del codo:

  • La inestabilidad rotacional posterolateral suele estar provocada por un traumatismo, como una caída sobre la mano extendida. También puede desarrollarse como consecuencia de una intervención quirúrgica previa o de una deformidad del codo de larga duración.
  • La inestabilidad en valgo suele estar provocada por un estrés repetitivo, como el que sufren los deportistas que realizan movimientos por encima de la cabeza (como los lanzadores de béisbol). Al igual que otras formas de inestabilidad recurrente del codo, también puede ser consecuencia de un traumatismo.
  • La inestabilidad rotatoria posteromedial de Varus suele estar provocada por un episodio traumático, como una caída.

Síntomas

  • La inestabilidad recurrente del codo puede provocar dolor, bloqueos, tirones o chasquidos en el codo.
  • También es posible que tengas la sensación de que el codo está a punto de salirse de su sitio. Esta sensación suele producirse al levantarse de una silla, especialmente en los casos de inestabilidad rotacional posterolateral.
  • Cuando se produce una lesión en el ligamento colateral medial, los deportistas que practican deportes de lanzamiento pueden sentir dolor en la parte interna del codo al lanzar, o notar una disminución de la velocidad de lanzamiento y del control del balón.

Revisión médica

Historial médico y exploración física

Tras hablar sobre tus síntomas y tu historial médico, el médico te examinará el codo. Para ello:

  • Comprueba si el codo te duele al tocarlo en alguna zona
  • Comprueba si hay alguna deformidad
  • ¿Ha movido el brazo en varias direcciones diferentes para comprobar si hay inestabilidad o si nota algún chasquido o sensación de deslizamiento?
  • Pon a prueba la fuerza de tus brazos
  • Asegúrate de que no haya lesiones en los nervios

Muchos casos de inestabilidad del codo pueden diagnosticarse basándose únicamente en la historia clínica y los resultados de la exploración física.

prueba de inestabilidad del codo
En muchos casos, los pacientes sienten inestabilidad al levantarse desde la posición sentada.
Reproducido con permiso de Ricchetti ET, Ramsey ML, Getz CL: «Examen físico de la articulación del codo». Orthopaedic Knowledge Online Journal, 2010. Consultado en mayo de 2013.

Pruebas de diagnóstico por imagen

Radiografías. Aunque las radiografías no permiten visualizar los tejidos blandos, como los ligamentos, pueden resultar útiles para detectar fracturas, luxaciones o cambios sutiles en la alineación del codo.

Ecografía. Una ecografía utiliza ondas sonoras para obtener imágenes de la anatomía. Esta prueba dinámica permite detectar desgarros en ligamentos, músculos o tendones. Se puede utilizar para generar imágenes en paralelo del codo lesionado y del codo sano, de modo que el médico pueda compararlas e identificar cualquier diferencia.


Resonancia magnética (RM). Una resonancia magnética ofrece mejores imágenes de los tejidos blandos que una radiografía y puede mostrar desgarros en los ligamentos, los músculos o los tendones. Las resonancias magnéticas no siempre son necesarias para diagnosticar la inestabilidad del codo. Sin embargo, pueden resultar útiles para confirmar el diagnóstico, especialmente en deportistas que practican deportes de lanzamiento, en los que existe preocupación por el ligamento colateral medial. En ocasiones, la RM se realiza como una artrografía, lo que significa que el radiólogo inyectará un medio de contraste en el codo antes de la exploración para ayudar a detectar desgarros muy pequeños.

Tratamiento

  • En caso de inestabilidad en valgo. El tratamiento no quirúrgico resulta eficaz para controlar los síntomas en la mayoría de los pacientes con inestabilidad en valgo. Sin embargo, un deportista de alto rendimiento que practique deportes de lanzamiento y sufra una rotura completa del ligamento colateral medial puede necesitar cirugía para recuperar la funcionalidad completa.
  • En el caso de la inestabilidad rotacional posterolateral. Algunos casos de inestabilidad rotacional posterolateral pueden mejorar con un tratamiento no quirúrgico, pero puede ser necesaria la cirugía si existe una tensión crónica del ligamento colateral lateral o si hay fracturas asociadas importantes.
  • En caso de inestabilidad posteromedial. Las personas con inestabilidad posteromedial en varo casi siempre necesitan cirugía para reparar la fractura ósea y la lesión ligamentaria. Sin cirugía, esta lesión puede provocar inestabilidad continuada y artritis precoz de la articulación del codo.

Tratamiento no quirúrgico

El tratamiento no quirúrgico incluye:

  • Fisioterapia. Los ejercicios específicos para fortalecer los músculos que rodean la articulación del codo pueden aliviar los síntomas.
  • Modificación de la actividad. Los síntomas también pueden aliviarse limitando las actividades que provocan dolor o sensación de inestabilidad.
  • Férula. Una férula puede ayudar a limitar los movimientos dolorosos y a estabilizar el codo.
  • Medicamentos antiinflamatorios no esteroideos (AINE).Los medicamentos antiinflamatorios como la aspirina, el ibuprofeno y el naproxeno pueden resultar útiles para aliviar el dolor durante la fase inicial de la lesión.

Tratamiento quirúrgico

Las personas con inestabilidad crónica del codo pueden necesitar un tratamiento quirúrgico para recuperar el uso completo del brazo y el codo.

  • Reconstrucción de ligamentos. La mayoría de las roturas de ligamentos no pueden repararse directamente ni suturarse (coserse) para volver a unirlas. Para tratar quirúrgicamente la lesión y recuperar la fuerza y la estabilidad del codo, es posible que el médico tenga que reconstruir el ligamento. Durante la intervención, el médico sustituye el ligamento desgarrado por un injerto de tejido, que actúa como un nuevo ligamento. En la mayoría de los casos, el ligamento se puede reconstruir utilizando uno de los tendones del propio paciente (autoinjerto), normalmente de la muñeca o de la zona de la rodilla. Sin embargo, en ocasiones el médico utilizará un aloinjerto (injerto de cadáver).
  • Reparación del ligamento. En algunos casos, cuando la lesión del ligamento es relativamente reciente o los tejidos blandos circundantes están sanos, el cirujano puede recomendar reparar el ligamento mediante suturas. La reparación del ligamento también puede combinarse con una sutura adicional resistente y gruesa, que actúa a modo de cinturón o tirante para proporcionar un mayor soporte mientras el ligamento se cura.
reconstrucción de los ligamentos del codo
El ligamento colateral lateral lesionado se sustituye por un injerto de tendón. La cápsula articular que rodea el codo se plica (se tensa) y se vuelve a fijar al hueso.
Reproducido y adaptado con permiso de Yadao MA, Savoie FH, Field LD: «Inestabilidad rotatoria posterolateral del codo». Instructional Course Lectures 2004; 53:607-614.
  • Fijación de fracturas. Los pacientes con codo inestable y fracturas importantes asociadas requieren tratamiento para reparar tanto la fractura del hueso coronoide como la rotura del ligamento. Durante la intervención, los fragmentos óseos fracturados se recolocan en su alineación normal y, a continuación, se fijan con tornillos especiales y, en ocasiones, con una placa metálica. Si hay fracturas de la cabeza del radio, estas pueden tratarse con técnicas de fijación similares o bien pueden sustituirse los fragmentos fracturados.
Fijación con placa y tornillos de una fractura de codo
Esta radiografía, tomada desde la parte frontal de un codo enderezado, muestra una fractura del coronoide fijada con una placa metálica y tornillos.
Reproducido con permiso de Steinmann SP: Fractura del proceso coronoide. J Am Acad Orthop Surg 2008; 16: 519-529.

Recuperación

Durante la primera semana tras la operación, lo más probable es que lleve una férula para proteger el codo mientras empieza a curarse.

La rehabilitación suele comenzar en la segunda semana tras la intervención quirúrgica. La férula se sustituirá por una ortesis que, en ocasiones, limita la flexión o extensión del codo, pero que permite comenzar a realizar ejercicios para mejorar la amplitud de movimiento, al tiempo que protege la fijación quirúrgica.


Si se compromete con la rehabilitación, es posible que recupere la amplitud completa de movimiento entre 6 y 10 semanas después de la operación. Dado que tanto el tipo de inestabilidad como la combinación de estructuras lesionadas en el codo pueden variar, su cirujano adaptará el protocolo de rehabilitación específicamente a sus necesidades.  

Los fisioterapeutas o terapeutas ocupacionales suelen prescribir ejercicios de fortalecimiento tres meses después de la intervención, y la mayoría de los pacientes recuperan su actividad habitual entre seis y doce meses después de la cirugía.


Los atletas que practican deportes de lanzamiento pueden necesitar hasta un año de rehabilitación antes de volver a la competición.

Perspectivas de futuro

La inestabilidad recurrente del codo es un concepto relativamente nuevo. Las investigaciones futuras permitirán comprender mejor la interacción entre los músculos, los ligamentos y los huesos. Constantemente se desarrollan nuevas técnicas para la reconstrucción de los ligamentos. La investigación dará lugar a mejores métodos para diagnosticar, tratar y recuperarse de estas lesiones complejas.

Contribución y/o actualización a cargo de

Dr. Robert Alexander Creighton, miembro de la FAAOSDr. William R. Aibinder, miembro de la FAAOS

Revisado por pares por

Dr. Thomas Ward Throckmorton, miembro de la FAAOS

La AAOS no respalda ningún tratamiento, procedimiento, producto ni médico mencionado en este documento. Esta información se facilita con fines educativos y no pretende constituir un consejo médico. Cualquier persona que necesite asesoramiento o asistencia ortopédica específica debe consultar a su cirujano ortopédico o buscar uno en su zona a través del programa «Buscar un ortopedista» de la AAOS, disponible en este sitio web.