Enfermedades y afecciones
Luxación del codo
Este artículo ha sido redactado o revisado por un miembro de la Asociación Americana de Cirujanos de Hombro y Codo (ASES).
Cuando las superficies articulares de los tres huesos del codo se separan, se produce una luxación del codo.
Las luxaciones de codo pueden ser completas o parciales, y suelen producirse tras un traumatismo, como una caída, un accidente de tráfico u otro tipo de accidente.
- En una luxación completa, las superficies articulares quedan totalmente separadas.
- En una luxación parcial, las superficies articulares solo se separan parcialmente. Una luxación parcial también se denomina subluxación.
Anatomía
La articulación del codo está formada por tres huesos.
- El húmero es el hueso de la parte superior del brazo.
- Dos huesos del antebrazo, el radio y el cúbito, forman la parte inferior del codo.
Cada uno de estos huesos tiene una forma muy característica.
Los ligamentos unidos a los huesos mantienen unida la articulación del codo y garantizan la correcta alineación de los huesos.
El codo es a la vez una articulación en bisagra y una articulación esférica. A medida que los músculos se contraen y se relajan, se producen dos movimientos característicos en el codo.
- La flexión se produce gracias a una articulación en bisagra que permite que el codo se doble y se estire. A estos movimientos se les denomina flexión y extensión, respectivamente.
- La rotación se produce gracias a una articulación esférica que permite girar la mano con la palma hacia arriba y hacia abajo. Estos movimientos se denominan supinación y pronación, respectivamente.
Las lesiones y luxaciones del codo pueden afectar a cualquiera de estos movimientos.
Causa
Cada vez que se ejerce una fuerza sobre el brazo, el codo puede dislocarse.
- Las luxaciones de codo suelen producirse cuando una persona cae sobre una mano extendida. Al golpear la mano contra el suelo, la fuerza se transmite al codo. Por lo general, esta fuerza va acompañada de un movimiento de giro. Esto puede empujar y hacer girar el codo, sacándolo de su cavidad articular. Esto puede ocurrir con una simple caída.
- Las luxaciones de codo también pueden producirse en un accidente de tráfico cuando un pasajero se inclina hacia delante para prepararse para el impacto; o cuando un luchador o un jugador de fútbol americano gira el cuerpo con la mano apoyada en el suelo.
El codo se mantiene estable gracias a la acción estabilizadora conjunta de las superficies óseas, los ligamentos y los músculos. Cuando se produce una luxación de codo, cualquiera de estas estructuras, o todas ellas, pueden sufrir lesiones de diversa gravedad.
- Una luxación simple no conlleva ninguna lesión ósea grave, pero sí lesiones ligamentosas.
- Una luxación compleja presenta lesiones óseas (fracturas), además de las lesiones ligamentosas que se observan en una luxación simple.
- En las luxaciones más graves, los vasos sanguíneos y los nervios que atraviesan el codo pueden resultar lesionados. Si esto ocurre, existe el riesgo de perder el brazo, lo que significa que habría que amputarlo.
Factores de riesgo
Tienes más riesgo de sufrir una luxación de codo si:
- Has nacido con una mayor laxitud o flexibilidad en los ligamentos
- Naces con un cúbito que presenta un surco poco profundo para la articulación del codo
Síntomas
Una luxación completa del codo es extremadamente dolorosa y muy evidente. El brazo tendrá un aspecto deformado y puede presentar una torsión anómala en el codo.
Los signos de una luxación parcial (subluxación) pueden incluir:
- Dolor al mover el codo
- Hematomas en la parte interna o externa del codo, donde los ligamentos pueden haberse distendido o desgarrado
- La sensación de que el codo se sale y vuelve a entrar de su sitio de forma espontánea (de repente y sin motivo aparente)
Revisión médica
Exploración física
Durante la exploración física, su médico:
- Examine el brazo y compruebe si presenta sensibilidad, hinchazón o deformidad.
- Evalúa el estado de la piel y la circulación en el brazo, incluyendo la toma del pulso en la muñeca. Si la arteria se ha lesionado en el momento de la luxación, la mano estará fría al tacto y puede presentar un tono blanquecino o violáceo. Esto se debe a que no llega sangre caliente a la mano.
- Comprueba la inervación de la mano. Si se han dañado los nervios durante la luxación, es posible que parte o toda la mano esté entumecida y no se pueda mover.
Pruebas de diagnóstico por imagen
Es necesario realizar una radiografía para determinar si hay alguna lesión ósea. Las radiografías también pueden ayudar a determinar la dirección de la luxación.
- Las radiografías son la mejor forma de confirmar que el codo está dislocado.
- Si resulta difícil distinguir los detalles óseos en una radiografía, el médico puede solicitar una tomografía computarizada (TC).
- Si es importante evaluar los ligamentos, una resonancia magnética (RM) puede resultar útil; sin embargo, rara vez es necesario realizar una RM en el momento de la luxación.
Una vez que la radiografía haya confirmado la luxación, el médico reducirá el codo. Si es necesario realizar una tomografía computarizada o una resonancia magnética, estas pruebas suelen realizarse después de haber recolocado el codo luxado.
Tratamiento
Una luxación de codo debe considerarse una lesión de urgencia.
- El objetivo del tratamiento inmediato de una luxación de codo es devolver el codo a su alineación normal.
- El objetivo a largo plazo es recuperar la funcionalidad del brazo.
Tratamiento no quirúrgico
Por lo general, la alineación normal del codo se puede restablecer en el servicio de urgencias del hospital. Antes de realizar esta intervención, normalmente se administran al paciente sedantes y analgésicos.
La acción de restablecer la alineación del codo se denomina maniobra de reducción. Se realiza con suavidad y lentitud.
Una vez que el codo se ha colocado en la posición correcta (reducido), se coloca una férula para mantenerlo inmovilizado. Esto protege el codo y evita que se produzcan más lesiones. No se debe quitar la férula hasta la visita de seguimiento con el médico.
- Las luxaciones simples de codo se tratan manteniendo el codo inmovilizado con una férula o un cabestrillo durante 1 a 3 semanas, tras lo cual se realizan ejercicios de mobilización.
- Si el codo permanece inmovilizado durante mucho tiempo, la capacidad para moverlo completamente puede verse afectada. La terapia ocupacional o la fisioterapia pueden resultar útiles durante este periodo de recuperación para ayudarte a recuperar la amplitud de movimiento sin correr el riesgo de que se produzca una nueva luxación.
- Una vez que mejore la amplitud de movimiento del codo, el médico o el fisioterapeuta pueden incorporar un programa de fortalecimiento.
- Es posible que se realicen radiografías periódicamente durante la recuperación del codo para asegurarse de que los huesos de la articulación del codo permanezcan bien alineados.
Hay personas que nunca podrán abrir (extender) completamente el brazo, ni siquiera tras seguir una fisioterapia. Afortunadamente, el codo puede funcionar muy bien incluso sin tener una amplitud de movimiento completa.
Tratamiento quirúrgico
Si la articulación del codo no se mantiene correctamente alineada, puede ser necesaria una intervención quirúrgica. A menudo, una luxación compleja del codo requiere cirugía para restablecer la alineación ósea. Si las lesiones óseas son graves, puede resultar muy difícil realinear una luxación compleja del codo.
Después de la operación, será necesario proteger el codo. Se puede proteger con una férula o con una férula articulada en la parte exterior del brazo. Estos dispositivos evitan que el codo se disloque de nuevo.
Si la luxación del codo va acompañada de lesiones en los vasos sanguíneos o los nervios, puede ser necesaria una intervención quirúrgica adicional para reparar dichos vasos y nervios, así como las lesiones óseas y ligamentosas. A menudo es necesaria la fisioterapia para minimizar la rigidez. El objetivo de la recuperación es proteger el codo mientras se cura, al tiempo que se intenta limitar la formación de tejido cicatricial y la rigidez. Sin embargo, es de esperar cierta pérdida de amplitud de movimiento.
Si el codo sigue rígido tras la curación, puede ser necesaria una nueva intervención quirúrgica para extirpar el tejido cicatricial, el exceso de hueso y los obstáculos que impiden el movimiento. Esta intervención, que puede realizarse meses después de la lesión, puede mejorar con éxito la movilidad de los codos rígidos, aunque normalmente no hasta alcanzar un rango de movimiento normal.
Con el paso del tiempo, el riesgo de padecer artritis en la articulación del codo aumenta si:
- La alineación de los huesos no es buena
- El codo no se mueve ni gira con normalidad, o
- El codo sigue dislocándose
Investigación en el horizonte
El tratamiento de las luxaciones simples suele ser sencillo y los resultados suelen ser buenos. El tratamiento de las personas con luxaciones complejas puede resultar complicado, y los pacientes pueden sufrir algún tipo de discapacidad permanente en el codo. Los avances en el tratamiento están contribuyendo a mejorar los resultados para estas personas.
Una de las áreas que se están investigando es cuál es el mejor momento para programar la intervención quirúrgica destinada al tratamiento de una luxación compleja. En el caso de algunos pacientes con luxaciones complejas, parece que retrasar ligeramente la intervención definitiva puede mejorar los resultados, al permitir que disminuya la inflamación. La luxación debe reducirse de inmediato, pero después se puede utilizar una ortesis, una férula o un marco de fijación externa para mantener el codo en reposo durante aproximadamente una o dos semanas antes de que un cirujano especialista realice una intervención reconstructiva de mayor envergadura.
Mover el codo desde el principio parece favorecer la recuperación en ambos tipos de luxaciones. Este movimiento ayuda a reducir la formación de tejido cicatricial y puede mejorar la movilidad general del codo. Aunque el movimiento temprano puede resultar difícil en el caso de las luxaciones complejas, existen formas de facilitarlo, entre ellas:
- Métodos mejorados para la fijación de huesos y ligamentos
- Técnicas mejoradas para el tratamiento del dolor
- Técnicas terapéuticas y de rehabilitación, como las máquinas de movimiento continuo, las férulas dinámicas (dispositivos de asistencia con resorte) y las férulas estáticas progresivas, que pueden utilizarse en casos complejos para mejorar los resultados
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