Enfermedades y afecciones
Lesiones y amputaciones en los dedos
Las lesiones en las yemas de los dedos suelen producirse en accidentes domésticos, laborales o durante el juego. Estas lesiones pueden incluir:
- Un recorte drástico
- Una lesión por aplastamiento
- Una fuerza de desgarro
- Una combinación de estos tipos de lesiones
Las amputaciones de la punta de los dedos pueden ser:
- Parcial: algunas estructuras siguen unidas
- Total: se extirpa toda la yema del dedo
El tratamiento varía en función de la gravedad y la localización de la lesión, así como del estado de salud del paciente.
Una lesión o una amputación puede dañar cualquier parte de la yema del dedo, incluyendo:
- Piel y tejidos blandos
- Hueso de la yema del dedo (falange distal)
- Uña y lecho ungueal subyacente
Las puntas de los dedos más largos suelen lesionarse con mayor frecuencia, ya que son las últimas en ponerse a salvo.
Las yemas de los dedos están repletas de nervios y son extremadamente sensibles. Sin un tratamiento rápido y adecuado, una lesión en la yema de un dedo puede provocar problemas en la función de la mano e incluso dar lugar a una deformidad o discapacidad permanente. Para garantizar el mejor resultado posible, es importante que un médico te examine el dedo o el pulgar poco después de la lesión.
Primeros auxilios
Si te has lesionado un dedo, haz lo siguiente mientras te preparas para ir a urgencias o a la consulta del médico:
- Limpia la herida con agua limpia o solución salina, si es posible, y cúbrela con un apósito estéril que ejerza una ligera compresión para minimizar el sangrado y proteger el dedo lesionado.
- Mantén la mano lesionada elevada, por encima del nivel del corazón, para reducir la hinchazón.
- Inmovilice la mano y la muñeca afectadas con una férula corta.
Si te has cortado completamente la yema del dedo, haz lo siguiente:
- Limpia con cuidado la parte amputada con agua o, si es posible, con una solución salina estéril.
- Cúbrelo con una gasa humedecida.
- Mételo en una bolsa hermética, asegurándote de que no tenga ningún desgarro por el que pueda entrar agua.
- Coloca la bolsa sobre hielo en un recipiente hermético o en otra bolsa impermeable.
- No dejes que la parte amputada entre en contacto directo con el hielo. Podrías causarle más daños.
- Acuda inmediatamente al servicio de urgencias, preferiblemente a un hospital que cuente con especialistas en manos disponibles de inmediato.
Lleve consigo la parte amputada a urgencias y cuídela con mucho cuidado hasta que el médico pueda examinarle.
Revisión médica
Historial médico
Tu médico hablará contigo sobre tu historial médico y las circunstancias de tu lesión. Querrá saber:
- Si padeces alguna enfermedad, como la diabetes
- Tanto si fumas como si no
- ¿Toma algún medicamento?
- Tanto si ha sufrido alguna lesión previa en la mano afectada
Para ayudarte a planificar tu tratamiento, tu médico te hará varias preguntas. Entre ellas pueden figurar:
- ¿Cómo y cuándo se produjo tu lesión?
- ¿El dedo lesionado está en tu mano dominante?
- ¿A qué te dedicas?
- ¿Qué actividades de ocio practicas?
- ¿ Fumas o consumes productos del tabaco?
- ¿Ha tenido alguna vez problemas en las manos causados por la osteoartritis o la artritis reumatoide, la diabetes o cualquier otra afección médica?
- ¿Tienes al día la vacuna contra el tétanos?
Exploración física y atención inmediata
Es posible que el médico le administre una inyección anestésica (bloqueo digital) para ayudarle a aliviar el dolor en el dedo lesionado. A continuación, le irrigará o limpiará la herida con una solución salina para verla con mayor claridad y reducir el riesgo de infección.
Tu médico te examinará el dedo con atención para detectar:
- Hueso al descubierto
- Tejido ausente
- Lesión de la uña y del lecho ungueal
A continuación, su médico limpiará a fondo la herida, eliminando el tejido necrosado y los restos de suciedad. Este procedimiento, denominado «desbridamiento», reducirá el riesgo de infección.
Si tu médico sospecha que tienes alguna fractura, es posible que te pida que te hagas radiografías. Algunas lesiones en la yema de los dedos pueden provocar sangrado debajo de la uña, una afección denominada hematoma subungueal. Si este es el caso de tu lesión, es posible que el médico te perfore la uña para aliviar la presión. También podría extirparte la uña si el lecho ungueal subyacente necesita reparación.
Es posible que tu médico te recete un antibiótico o te ponga una vacuna contra el tétanos para prevenir infecciones.
Tratamiento
El objetivo del tratamiento es conseguir que la yema del dedo no presente dolor, esté cubierta de piel sana y funcione con normalidad. Su médico intentará conservar la longitud y el aspecto de su dedo.
El tratamiento de una lesión o amputación en la yema de un dedo depende del ángulo del corte y de la gravedad de la lesión. Para determinar cuál es el mejor tratamiento para su lesión, su médico tendrá en cuenta su estado de salud general y su estilo de vida, así como sus preferencias.
Lesión sin exposición ósea
Lesión leve en el tejido. Si la herida en la yema del dedo es pequeña y no es lo suficientemente profunda como para dejar al descubierto el hueso, es posible que se cure por sí sola.
- Es posible que su médico le coloque un apósito protector sobre la herida y le indique que se cambie el vendaje con regularidad.
- Es posible que te recomienden llevar una férula para proteger la zona mientras se cura.
- Es posible que su médico le recomiende que, al cabo de uno o dos días, se sumerja el dedo a diario en una solución de agua tibia con jabón o en una solución salina con peróxido o betadine.
- Pasados dos días, puede empezar a hacer ejercicios de movilidad en los dedos para evitar la rigidez.
- La recuperación completa suele tardar entre 2 y 4 semanas, aunque la rigidez y la hipersensibilidad (sensibilidad extrema) pueden persistir durante más tiempo, dependiendo de la gravedad de la lesión.
Lesión tisular extensa. Si la herida en la yema del dedo es grande y está abierta, es posible que no quede suficiente piel para que cicatrice y cubra la zona abierta.
En algunos casos, la herida puede dejarse abierta para que cicatrice poco a poco por sí sola.
En ocasiones, puede ser necesaria una intervención quirúrgica para garantizar la cicatrización. Las intervenciones quirúrgicas que se utilizan para tratar lesiones tisulares más extensas pueden incluir:
- Injerto de piel. En esta intervención, se extrae un trozo de piel (injerto cutáneo) de la parte exterior de la mano, el antebrazo u otra zona del cuerpo y se utiliza para cubrir la lesión. Tanto la herida como la zona donante se cierran con puntos de sutura durante la intervención.
- Cirugía reconstructiva con colgajo. Dado que un injerto de piel no cuenta con riego sanguíneo propio, es posible que no resulte suficiente para algunas lesiones tisulares de mayor extensión. Si este es el caso, su médico podría extraer un colgajo de piel de espesor total (la piel, junto con la grasa y los vasos sanguíneos subyacentes) de una zona sana de la mano lesionada y utilizarlo para cubrir la herida. Este procedimiento se describe con mayor detalle en la sección siguiente.
Lesión con hueso al descubierto
En el caso de lesiones en las que queda al descubierto el hueso, es posible que no haya suficiente tejido alrededor de la herida para suturarla. A veces, es necesario acortar el hueso para poder suturar la herida. Acortar ligeramente el hueso no suele afectar a la capacidad de utilizar la mano.
Cirugía reconstructiva con colgajo. Puede ser necesario cubrir la herida con piel nueva, así como con la grasa y los vasos sanguíneos que se encuentran debajo de la piel. A esto se le denomina cirugía reconstructiva con colgajo.
El colgajo de piel y tejido blando suele extraerse de una zona sana de la misma mano. Las zonas donantes más habituales son el propio dedo lesionado, un dedo no lesionado y la palma de la mano. Se puede utilizar un injerto de piel para cubrir la zona donante y facilitar su cicatrización.
En algunos casos, el colgajo no se extrae por completo de la zona donante. El colgajo se sutura sobre la herida, pero permanece unido a la zona donante (véase la ilustración siguiente). Esto se hace para garantizar un buen riego sanguíneo al colgajo mientras cicatriza sobre la herida. Normalmente, el colgajo tarda unas semanas en cicatrizar sobre la herida y establecer un riego sanguíneo desde su nueva ubicación. Cuando esto ocurra, el colgajo se separará de la zona donante.
Es posible que el médico le coloque un vendaje grueso para proteger la zona mientras se cura. También es posible que le coloque una férula para sujetarle la mano. La mayoría de los dedos que no estén lesionados quedarán libres.
Reimplantación. Si la lesión le ha seccionado una gran parte de la yema del dedo, es posible que su cirujano evalúe las ventajas y los inconvenientes de reimplantar la parte amputada. A este procedimiento se le denomina reimplantación.
La reimplantación es una intervención quirúrgica compleja en la que se reparan los vasos sanguíneos para permitir tanto la entrada como la salida de sangre hacia la parte amputada. Una reimplantación puede requerir un tiempo de recuperación considerable para el paciente. Dependiendo del tipo de amputación y del estado de salud del paciente, es posible que la reimplantación no siempre sea posible o adecuada.
Amputaciones de dedos en niños pequeños
Los médicos tratan las amputaciones de la yema de los dedos de forma algo diferente en los niños menores de 6 años. Tras limpiar y preparar minuciosamente la yema amputada, el cirujano puede reimplantarla en el dedo. La yema puede seguir creciendo con relativa normalidad, incluso si se ha quedado al descubierto el hueso. Esto es especialmente posible en niños menores de 2 años.
El médico de su hijo tendrá en cuenta muchos factores a la hora de decidir si reimplantar la yema del dedo amputada, entre ellos:
- La edad y el estado de salud general de su hijo
- El estado de la parte amputada
- Cómo se produjo la lesión.
Complicaciones
En muchos casos, la cirugía puede recuperar en gran medida la sensibilidad y la función de una lesión en la yema de un dedo. Sin embargo, existen posibles complicaciones asociadas tanto a la lesión en sí como a la cirugía de las lesiones en las yemas de los dedos. Su médico le explicará cada uno de los riesgos y tomará medidas específicas para ayudar a evitar posibles complicaciones.
Entre los posibles riesgos y complicaciones se incluyen:
- Infección
- Mala cicatrización de las heridas
- Entumecimiento o hipersensibilidad persistentes
- Rigidez
- Crecimiento anormal de las uñas
- Pérdida de viabilidad (funcionalidad) en la parte amputada
- Neuroma, o dolor que se produce mientras el nervio se recupera tras una lesión
- Reacción adversa a la anestesia
Resultados
La recuperación total de una lesión en la yema de un dedo puede tardar varios meses. Una vez que la lesión haya cicatrizado, es posible que el dolor —de leve a intenso— y la sensibilidad al frío persistan hasta un año o que sean incluso permanentes.
Tu médico o un terapeuta de la mano pueden recomendarte ejercicios específicos para mejorar la amplitud de movimiento y fortalecer la mano y los dedos. También pueden sugerirte otras terapias para favorecer la recuperación y la funcionalidad. Estas terapias pueden incluir:
- Calor y masaje
- Desensibilización de las yemas de los dedos
- Estimulación eléctrica de los nervios de la mano
- Férulas
- Vendas de compresión especiales para controlar la hinchazón
- Actividades para mejorar las habilidades motoras finas, como pellizcar y agarrar
La mayoría de los pacientes con lesiones en las yemas de los dedos obtienen buenos resultados. Incluso los pacientes con pérdida parcial de los dedos suelen recuperar bastante bien su funcionalidad tras un periodo de recuperación y adaptación.
Contribución y/o actualización a cargo de
La AAOS no respalda ningún tratamiento, procedimiento, producto ni médico mencionado en este documento. Esta información se facilita con fines educativos y no pretende constituir un consejo médico. Cualquier persona que necesite asesoramiento o asistencia ortopédica específica debe consultar a su cirujano ortopédico o buscar uno en su zona a través del programa «Buscar un ortopedista» de la AAOS, disponible en este sitio web.