Enfermedades y afecciones
Piernas arqueadas (genu varum, enfermedad de Blount)
Las piernas arqueadas en los niños pequeños son muy comunes y, en la mayoría de los casos, forman parte del desarrollo normal.
Cuando un niño con las piernas arqueadas se pone de pie con los pies juntos, se aprecia un espacio notable entre la parte inferior de las piernas y las rodillas. Esto puede deberse a que una de las piernas, o ambas, se curvan hacia fuera. Al caminar, este aspecto arqueado suele acentuarse.
En la mayoría de los casos, las piernas arqueadas se van enderezando de forma natural a medida que el niño crece. Si las piernas arqueadas no han desaparecido a los 3 años, puede haber una causa subyacente, como la enfermedad de Blount infantil o el raquitismo.
Los adolescentes (por lo general, de entre 11 y 21 años) pueden presentar en ocasiones piernas arqueadas. Esto puede deberse a la enfermedad de Blount en la adolescencia. En muchos de estos casos, el niño tiene un sobrepeso considerable.
Causa
Genu varum fisiológico
En la mayoría de los niños menores de 2 años, las piernas arqueadas son simplemente una variación normal en el aspecto de las piernas. Los médicos se refieren a este tipo de arqueamiento como «genu varum fisiológico».
En los niños con genu varum fisiológico, la curvatura comienza a mejorar lentamente alrededor de los 18 meses de edad y continúa a medida que el niño crece. Entre los 3 y los 4 años, la curvatura se ha corregido y las piernas suelen presentar un aspecto normal.
Enfermedad de Blount
La enfermedad de Blount es una afección que puede aparecer en niños pequeños y adolescentes. Se debe a una anomalía en la placa de crecimiento situada en la parte superior de la tibia (hueso de la espinilla). Las placas de crecimiento se encuentran en los extremos de los huesos largos de los niños. Contribuyen a determinar la longitud y la forma del hueso en la edad adulta.
En un niño menor de 2 años, puede resultar imposible distinguir la enfermedad de Blount infantil del genu varum fisiológico. Sin embargo, a los 3 años, la curvatura se agrava en un paciente con enfermedad de Blount y, a menudo, se aprecia un problema evidente en la radiografía.
Rahitismo
El raquitismo es una enfermedad ósea que afecta a los niños y provoca piernas arqueadas y otras deformidades óseas. Los niños con raquitismo no ingieren suficiente calcio, fósforo ni vitamina D, nutrientes todos ellos importantes para el crecimiento sano de los huesos.
El raquitismo nutricional es poco frecuente en los países desarrollados, ya que muchos alimentos, incluidos los productos lácteos, están enriquecidos con vitamina D.
- Cuando se da el raquitismo nutricional, suele afectar a niños que se alimentan exclusivamente de leche materna.
- El raquitismo también puede deberse a una anomalía genética que impide la absorción adecuada de la vitamina D. Esta forma de raquitismo puede ser hereditaria.
Síntomas
Las piernas arqueadas se notan más cuando el niño está de pie y camina.
- El síntoma más común de las piernas arqueadas es una forma de caminar poco natural.
- Los niños pequeños con piernas arqueadas suelen tener una coordinación normal y no presentan retrasos en el aprendizaje de la marcha. Sin embargo, el grado de arqueamiento puede ser considerable y resultar bastante preocupante para los padres y familiares.
- La rotación interna de los pies (pies hacia dentro) también es habitual en los niños pequeños y suele ir acompañada de piernas arqueadas.
- Las piernas arqueadas no suelen causar dolor en los niños pequeños.
- Durante la adolescencia, las piernas arqueadas persistentes pueden provocar molestias en las caderas, las rodillas y/o los tobillos debido a la tensión anómala que las piernas arqueadas ejercen sobre estas articulaciones. Además, a los padres les suele preocupar que el niño tropiece con demasiada frecuencia, sobre todo si también presenta pies hacia dentro.
Revisión médica
El médico de su hijo comenzará la evaluación con un examen físico completo.
- Si su hijo tiene menos de 2 años, goza de buena salud y presenta una curvatura simétrica (el mismo grado de curvatura en ambas piernas), lo más probable es que el médico le recomiende mantenerlo en observación y realizar un seguimiento antes de que cumpla los 3 años. En algunos casos, el médico puede recomendar una radiografía de la parte inferior de las piernas. Una radiografía de las piernas de su hijo en posición de pie puede revelar la enfermedad de Blount o el raquitismo.
- Si su hijo tiene más de dos años y medio en la primera visita al médico y presenta una curvatura simétrica de las piernas, lo más probable es que el médico le recomiende una radiografía. A esta edad, es mayor la probabilidad de que su hijo padezca la enfermedad de Blount infantil o raquitismo. Si la radiografía muestra signos de raquitismo, el médico le pedirá análisis de sangre para confirmar la presencia de este trastorno.
Tratamiento
Evolución natural de la enfermedad
El genu varum fisiológico casi siempre se corrige de forma espontánea —de manera natural— a medida que el niño crece. Esta corrección suele producirse antes de los 3 años.
Si no se trata la enfermedad de Blount infantil o el raquitismo, la curvatura de las piernas empeora progresivamente durante la infancia tardía y la adolescencia. Con el tiempo, estos niños sufren molestias en las piernas (especialmente en las rodillas) debido a las tensiones anormales que se producen en las articulaciones. Los adolescentes con enfermedad de Blount son los más propensos a sufrir dolor como consecuencia de la curvatura de las piernas.
Tratamiento no quirúrgico
Genu varum fisiológico. Aunque el genu varum fisiológico no requiere tratamiento activo, es posible que el médico de su hijo quiera examinarlo periódicamente para asegurarse de que la curvatura desaparece.
Enfermedad de Blount. El tratamiento puede incluir el uso de un aparato ortopédico, cirugía o ambos. Los niños pequeños pueden beneficiarse del uso de un aparato ortopédico, pero este no resulta eficaz en adolescentes con enfermedad de Blount.
Rahitismo. Si su hijo padece rahitismo, es probable que el médico le derive a un especialista en metabolismo para que le prescriba un tratamiento farmacológico, además del seguimiento ortopédico habitual. Los efectos del rahitismo suelen poder controlarse con medicación.
Tratamiento quirúrgico
Genu varum fisiológico. En contadas ocasiones, el genu varum fisiológico en un niño pequeño no desaparece por completo y, durante la adolescencia, la curvatura puede generar inquietudes estéticas tanto en el niño como en la familia. Si la deformidad es lo suficientemente grave, es posible que su hijo necesite una intervención quirúrgica denominada «crecimiento guiado» para corregir la curvatura restante.
Enfermedad de Blount. Si la curvatura sigue avanzando (empeorando) en un niño con enfermedad de Blount infantil a pesar del uso de un corsé ortopédico, será necesario operarlo antes de que cumpla los 4 años. La cirugía puede detener el empeoramiento y evitar daños permanentes en la zona de crecimiento de la tibia.
Los niños mayores con piernas arqueadas debido a la enfermedad de Blount en la adolescencia necesitan una intervención quirúrgica para corregir el problema.
Rahitismo. También puede ser necesaria la cirugía en el caso de los niños con rahitismo cuyas deformidades persistan a pesar de un tratamiento farmacológico adecuado.
Intervenciones quirúrgicas. Existen diferentes intervenciones para corregir las piernas arqueadas, que se dividen en dos tipos principales.
- Crecimiento guiado. Este es el tipo de cirugía más habitual que se realiza para tratar esta afección. Mediante una pequeña placa metálica o una grapa, se detiene temporalmente el crecimiento en la parte superior de la tibia de la pierna sana. Esto permite que la pierna afectada se ponga al mismo nivel, enderezándose con el crecimiento natural del niño. Una vez que mejora la alineación, se retira la placa o la grapa y se reanuda el crecimiento.
- Osteotomía tibial. En esta intervención, se corta la tibia justo por debajo de la rodilla y se le da una nueva forma para corregir la alineación. El hueso se mantiene en su sitio mientras se cura mediante una placa interna y tornillos, o bien mediante un armazón externo que se coloca en la parte exterior de la pierna. Más información: Osteotomía de rodilla
Tras la intervención quirúrgica, en algunos casos se puede colocar una escayola para proteger el hueso mientras se cura. Es posible que su hijo necesite muletas durante unas semanas, y el médico puede recomendarle ejercicios de fisioterapia para recuperar la fuerza y la movilidad. El médico le informará sobre el tiempo necesario para la recuperación completa y cuándo podrá su hijo volver a sus actividades habituales.
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