Tratamiento
Radiculopatía cervical: opciones de tratamiento quirúrgico
Este artículo ofrece información sobre la cirugía para la radiculopatía cervical. Para obtener información más general: Radiculopatía cervical (nervio pinzado).
Si los síntomas de la radiculopatía cervical persisten o empeoran a pesar del tratamiento no quirúrgico, es posible que el médico le recomiende una intervención quirúrgica.
El objetivo principal de la cirugía es aliviar los síntomas mediante la descompresión, es decir, el alivio de la presión, de los nervios comprimidos del cuello. Otros objetivos de la cirugía son:
- Alivio del dolor de cuello
- Mantener la estabilidad de la columna vertebral
- Mejorar la alineación de la columna vertebral
- Mantener la amplitud de movimiento del cuello
En la mayoría de los casos, la cirugía para tratar la radiculopatía cervical consiste en extirpar fragmentos de hueso, tejido blando (como una hernia discal) o ambos. Esto alivia la presión al crear más espacio para que los nervios salgan del canal espinal.
Procedimientos quirúrgicos
Existen tres intervenciones quirúrgicas que se realizan habitualmente para tratar la radiculopatía cervical. Son las siguientes:
- Discectomía cervical anterior con fusión (ACDF)
- Sustitución de disco artificial o artroplastia (ADR)
- Laminoforaminotomía cervical posterior
El procedimiento que te recomiende tu médico dependerá de varios factores; el más importante es el tipo y la ubicación del problema. Otros factores son:
- Tu preferencia en cuanto al procedimiento
- La preferencia y la experiencia de tu médico
- Tu estado de salud general y tu historial médico (incluido si te has sometido a alguna operación de cuello anteriormente)
Discectomía y fusión cervical anterior (ACDF)
La ACDF es la intervención más habitual para tratar la radiculopatía cervical. La intervención consiste en extirpar el disco problemático o los osteofitos y, a continuación, estabilizar la columna mediante una fusión vertebral.
Los objetivos de la ACDF son:
- Recuperar la alineación de la columna vertebral
- Mantener el espacio disponible para que las raíces nerviosas salgan de la columna vertebral
- Limitar el movimiento en el segmento degenerado o desgastado de la columna vertebral
Procedimiento. Unabordaje «anterior» significa que el médico accederá al cuello desde la parte delantera. La intervención se realizará a través de una incisión de entre 2,5 y 10 cm a lo largo del pliegue del cuello. La ubicación exacta y la longitud de la incisión pueden variar en función de su caso concreto.
Durante la intervención:
- El médico le extirpará el disco problemático y, si es necesario, cualquier osteofito adicional.
- El médico colocará un injerto óseo o un espaciador en el espacio donde se encontraba el disco deteriorado. De este modo, se restablece la altura original del espacio discal (la altura que tenía antes de que el disco se desgastara). Al restablecer el espacio discal, se crea más espacio para que los nervios salgan de la columna vertebral, lo que favorece la descompresión.
Fusión vertebral. Una vez quese haya despejado el espacio discal, el médico realizará una fusión vertebral para estabilizar la columna.
- La fusión vertebral es, en esencia, un proceso de «soldadura». La idea básica consiste en unir las vértebras para que se fusionen en un único hueso sólido. La fusión vertebral elimina el movimiento entre las vértebras degeneradas (desgastadas) y reduce en cierta medida la flexibilidad de la columna. La teoría es que, si los segmentos dolorosos de la columna no se mueven, no deberían causar dolor.
- En la mayoría de las fusiones vertebrales se utiliza algún tipo de injerto óseo para facilitar la unión de las vértebras. Los pequeños fragmentos de hueso se colocan en el espacio que queda tras la extirpación del disco. En ocasiones, se utilizan fragmentos de hueso más grandes y sólidos para proporcionar un soporte estructural inmediato a las vértebras. A continuación encontrará más información sobre los injertos óseos.
- En algunos casos, el médico puede implantar una caja metálica entre las dos vértebras contiguas. Aunque las cajas están fabricadas en metal, también contienen material de injerto óseo para permitir que se produzca una fusión vertebral entre las dos vértebras.
- Una vez colocado el injerto óseo o insertada la caja, el médico utilizará tornillos y placas metálicas para acelerar la fusión y estabilizar aún más la columna vertebral.
Fuentes de injerto óseo. Elinjerto óseo procederá de:
- Tu propio hueso (autoinjerto).
- Un donante (aloinjerto)
Si se utiliza un autoinjerto, el hueso suele extraerse de la zona de la cadera. La extracción del injerto óseo de la cadera requiere una incisión adicional durante la intervención quirúrgica. Esto alarga la duración de la intervención y puede suponer un punto adicional de dolor postoperatorio tras la operación.
Si solo se necesita una pequeña cantidad de hueso, es posible que tu médico pueda utilizar los espolones óseos extraídos de tu cuello como autoinjerto. Básicamente, se trata de reciclar el hueso: se traslada de una zona en la que ya no es necesario a la zona que el cirujano desea fusionar. Tu médico te explicará las ventajas y desventajas de utilizar un autoinjerto frente a un aloinjerto, así como de un injerto óseo tradicional frente a una caja de fusión.
Más información: Injertos óseos en la cirugía de columna
Sustitución de disco artificial cervical (ADR)
Esta intervención consiste en extirpar el disco degenerado (desgastado) y sustituirlo por implantes artificiales, al igual que se hace en la artroplastia de cadera o rodilla. El objetivo de la sustitución del disco cervical es permitir que el segmento vertebral conserve cierta flexibilidad y mantenga un movimiento más normal.
Al igual que en la ACDF, el médico utilizará un abordaje «anterior» para la intervención, realizando una incisión a lo largo del pliegue del cuello. La ubicación exacta y la longitud de la incisión pueden variar en función de tu caso concreto.
Durante la intervención quirúrgica, el médico le extirpará el disco problemático y, a continuación, le colocará un implante de disco artificial en el espacio intervertebral. El implante:
- Está fabricado íntegramente en metal o en una combinación de metal y plástico
- Está diseñado para mantener la movilidad entre las vértebras tras la extirpación del disco degenerado
- También puede ayudar a recuperar la altura entre las vértebras y a ensanchar el espacio por el que las raíces nerviosas salen del canal espinal
Aunque ya no se considera una tecnología nueva, el desarrollo del reemplazo de disco es más reciente que el de la fusión espinal. Hasta la fecha, los resultados a corto plazo de la cirugía de reemplazo de disco son prometedores y comparables a los de la cirugía de fusión. Los resultados a largo plazo siguen siendo objeto de investigación.
La sustitución de disco podría ser una opción para usted, dependiendo del tipo y la ubicación del problema. Es importante que consulte con su médico cuál es la mejor intervención quirúrgica para su caso.
Laminoforaminotomía cervical posterior
«Posterior» se refiere a la parte trasera del cuerpo.
Durante una laminoplastia y foraminotomía cervical posterior:
- El médico realizará una incisión de entre 2,5 y 5 cm a lo largo de la línea media de la parte posterior del cuello. La ubicación exacta y el tamaño de la incisión pueden variar en función de su estado.
- El médico utiliza instrumentos para reducir el grosor de la lámina, el arco óseo que forma la parte posterior del canal espinal. Al extirparla, el médico consigue un mejor acceso al nervio dañado.
- A continuación, el médico extirpa el hueso, los osteofitos y los tejidos que están comprimiendo la raíz nerviosa. Si la compresión se debe a una hernia discal, el médico también extirpará la parte del disco que está comprimiendo el nervio.
A diferencia de la ACDF, la laminoplastia y foraminotomía cervical posterior no siempre requiere una fusión espinal para estabilizar la columna. Por este motivo, es posible que conserves la movilidad del cuello y que tu recuperación sea más rápida.
La intervención se puede realizar:
- Se trata de una cirugía abierta, en la que el médico realiza una única incisión más grande para acceder a la columna vertebral.
- Mediante un método mínimamente invasivo, en el que el médico realiza varias incisiones pequeñas.
Su médico le explicará si la laminoforaminotomía cervical posterior es una opción adecuada para usted y, en caso afirmativo, cómo se llevará a cabo la intervención.
Complicaciones
Al igual que con cualquier intervención quirúrgica, la cirugía de la columna cervical conlleva ciertos riesgos. Las posibles complicaciones pueden estar relacionadas con:
- El enfoque utilizado
- El injerto óseo
- Sanación
- Cambios a largo plazo
Antes de la intervención, su médico le explicará cada uno de los riesgos y tomará medidas específicas para ayudar a evitar posibles complicaciones.
Riesgos generales
Entre los posibles riesgos y complicaciones de cualquier intervención quirúrgica en la columna cervical se incluyen:
- Infección
- Hemorragia
- Lesión nerviosa
- Lesión medular
- Reacción a la anestesia
- La necesidad de someterse a una nueva intervención quirúrgica en el futuro
- No se logran aliviar los síntomas
- Desgarro de la membrana que recubre los nervios (desgarro dural)
- Problemas médicos que ponen en peligro la vida, como un infarto, complicaciones pulmonares o un ictus
Riesgos de la discectomía y fusión cervical anterior y del reemplazo de disco artificial
El uso de un abordaje anterior en la cirugía de columna conlleva riesgos y complicaciones potenciales adicionales. Entre ellos se incluyen:
- Placas, tornillos o implantes mal colocados, rotos o aflojados
- Dolor o dificultad para tragar
- Cambios en la voz
- Dificultad para respirar
- Lesión en el esófago
- Dolor en la zona de donde se extrajo el hueso — si se utiliza un autoinjerto
- Falta de unión en la artrodesis vertebral (en la ACDF)
Recuperación
Tras la intervención quirúrgica, muchos pacientes permanecen ingresados en el hospital una noche, aunque algunos pueden volver a casa el mismo día. La duración de la estancia hospitalaria dependerá de:
- El tipo de cirugía a la que se ha sometido
- ¿Cuántos niveles de disco se vieron afectados?
- Tu salud en general
La mayoría de los pacientes pueden caminar y comer al día siguiente de la intervención. Es normal tener dificultades para tragar alimentos sólidos durante unas semanas o presentar cierta ronquera tras una cirugía de la columna cervical anterior.
Es posible que al principio tengas que llevar un collarín cervical blando o rígido. El tiempo que debas llevarlo dependerá del tipo de cirugía a la que te hayas sometido.
Tras una artrodesis vertebral, el hueso puede tardar entre 6 y 12 meses en consolidarse. Por este motivo, su médico le indicará una serie de restricciones específicas durante un tiempo después de la intervención. Inmediatamente después de la operación, es posible que su médico le recomiende realizar únicamente actividades ligeras, como caminar. A medida que recupere fuerzas, podrá ir aumentando poco a poco su nivel de actividad.
Fisioterapia
Por lo general, entre las 4 y las 6 semanas, puedes empezar poco a poco a realizar ejercicios de movilidad articular y de fortalecimiento. Es posible que tu médico te prescriba fisioterapia durante el periodo de recuperación para ayudarte a recuperar la funcionalidad completa.
Reincorporación al trabajo
La mayoría de las personas pueden volver al trabajo de oficina entre unos días y unas semanas después de la intervención. Es posible que puedan retomar todas sus actividades al cabo de 3 o 4 meses, dependiendo de la intervención. En algunos casos, la recuperación puede llevar más tiempo.
Resultados
La mayoría de los pacientes obtienen resultados favorables tras la cirugía de radiculopatía cervical. En la mayoría de los casos, experimentan un alivio del dolor y de otros síntomas, y pueden retomar con éxito sus actividades cotidianas tras un periodo de recuperación.
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La AAOS no respalda ningún tratamiento, procedimiento, producto ni médico mencionado en este documento. Esta información se facilita con fines educativos y no pretende constituir un consejo médico. Cualquier persona que necesite asesoramiento o asistencia ortopédica específica debe consultar a su cirujano ortopédico o buscar uno en su zona a través del programa «Buscar un ortopedista» de la AAOS, disponible en este sitio web.