Mantenerse sano
Seguridad con la mochila
Las mochilas son una forma popular y práctica para que los niños y adolescentes transporten sus libros y material escolar. Están diseñadas para distribuir el peso de la carga entre algunos de los músculos más fuertes del cuerpo. Si se utilizan correctamente, las mochilas son una buena forma de llevar todo lo necesario para la jornada escolar.
Consejos para el uso adecuado de las mochilas
Las mochilas demasiado pesadas o que se llevan de forma incorrecta pueden causar problemas a los niños y adolescentes. El uso inadecuado de las mochilas puede provocar lesiones en los músculos y las articulaciones. Esto puede dar lugar a dolores de espalda, cuello y hombros.
La escoliosis es una curvatura lateral de la columna vertebral que se desarrolla en aproximadamente el 5 % de los niños durante la adolescencia. Las mochilas pesadas no provocan escoliosis.
Las siguientes recomendaciones pueden ayudar a tu familia a utilizar las mochilas de forma segura.
Cómo elegir la mochila adecuada
A la hora de elegir una mochila, busca una que se adapte al tamaño de tu hijo. Además, fíjate en algunas de las siguientes características:
- Dos tirantes anchos y acolchados
- Espalda acolchada
- Cinturón lumbar si se va a transportar carga pesada
- Mochila ligera
- Mochila con ruedas si tienes pensado llevar cargas pesadas
Prevención de lesiones
Para evitar lesiones al usar una mochila, haz lo siguiente:
- Utiliza siempre ambas correas para los hombros cuando lleves la mochila. El uso correcto de ambas correas, anchas y bien acolchadas, ayudará a distribuir el peso de la mochila por toda la espalda.
- Aprieta las correas para mantener la carga más cerca de la espalda.
- Coloca el contenido de tal manera que los objetos más pesados queden en la parte inferior y hacia el centro de la mochila.
- Lleva poco equipaje y quita cosas si la mochila pesa demasiado. Lleva solo lo imprescindible para el día:
- Si es posible, deja los libros que no necesites en casa o en el colegio.
- Si llevas una botella de agua, elige una más pequeña, que no pese tanto cuando esté llena.
- Si traes material deportivo al colegio, guárdalo en una bolsa aparte que puedas dejar en la taquilla durante la jornada escolar.
- Para levantar una mochila, flexiona las rodillas.
- Te recomendamos que utilices un bolso cruzado como una buena alternativa para llevar libros y material escolar.
Consejos para padres
Los padres pueden contribuir a garantizar la seguridad de sus hijos tomando las siguientes medidas:
- Anima a tu hijo o hija adolescente a que te cuente si siente dolor de espalda, cuello u hombros mientras lleva la mochila o después de hacerlo. Estos síntomas pueden indicar que la mochila no se ajusta bien o que lleva demasiado peso.
- Observa cómo tu hijo se pone y se quita la mochila para ver si le cuesta trabajo. Si la mochila parece demasiado pesada, pídele que saque algunos libros y los lleve en los brazos para aliviar la carga en la espalda. Comprueba también cómo está repartido el peso en la mochila y coloca los objetos más pesados en la parte inferior y hacia el centro.
- No ignore ningún dolor de espalda que sufra un niño o un adolescente.
- Habla con el colegio para ver si se puede aligerar la carga. Únete a otros padres para impulsar cambios.
- Anima a tu hijo a que, cuando le dé tiempo a lo largo del día, se pase por su taquilla para dejar o cambiar los libros más pesados.
- Si su hijo tiene dolor de espalda que no mejora, considere la posibilidad de concertar una cita con su pediatra.
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La AAOS no respalda ningún tratamiento, procedimiento, producto ni médico mencionado en este documento. Esta información se facilita con fines educativos y no pretende constituir un consejo médico. Cualquier persona que necesite asesoramiento o asistencia ortopédica específica debe consultar a su cirujano ortopédico o buscar uno en su zona a través del programa «Buscar un ortopedista» de la AAOS, disponible en este sitio web.