Enfermedades y afecciones
Distensiones musculares en el muslo
Una distensión muscular (desgarro o tirón muscular) es una lesión frecuente, sobre todo entre las personas que practican deporte.
El muslo cuenta con tres grupos de músculos fuertes:
- Los músculos isquiotibiales de la parte posterior del muslo
- Los músculos cuádriceps de la parte anterior del muslo
- Los músculos aductores de la parte interna del muslo
Los cuádriceps y los isquiotibiales trabajan conjuntamente para estirar (extender) y doblar (flexionar) la pierna. Los músculos aductores acercan las piernas entre sí.
Los grupos musculares de los isquiotibiales y los cuádriceps son especialmente propensos a sufrir distensiones musculares, ya que se extienden tanto por la articulación de la cadera como por la de la rodilla. Además, se utilizan en actividades de alta velocidad, como las pruebas de atletismo (carrera, vallas, salto de longitud), el fútbol americano, el baloncesto y el fútbol.
Las distensiones musculares suelen producirse cuando un músculo se estira más allá de su límite, lo que provoca un desgarro de las fibras musculares. Esta lesión suele producirse cerca del punto en el que el músculo se une al tejido conectivo fibroso y resistente del tendón. Un golpe directo en el músculo también puede provocar una lesión similar. Las distensiones musculares en el muslo pueden ser bastante dolorosas.
Una vez que se produce una distensión muscular, el músculo queda expuesto a sufrir una nueva lesión. Es importante dejar que el músculo se recupere adecuadamente y seguir las recomendaciones preventivas de tu médico.
Síntomas
- Una persona que sufre una distensión muscular en el muslo suele describir una sensación de chasquido o de que algo se rompe en el momento en que se produce el desgarro.
- El dolor es repentino y puede ser intenso.
- La zona alrededor de la lesión puede estar sensible al tacto y presentar hematomas visibles si también se han roto los vasos sanguíneos.
- La hinchazón y las zonas de equimosis («moratones») suelen extenderse por debajo del muslo hasta la pantorrilla y el tobillo. Esto puede llegar a producirse incluso uno o dos días después de la lesión.
Revisión médica
- Tu médico te preguntará por la lesión y te examinará el muslo para comprobar si hay sensibilidad o hematomas.
- Es posible que le pidan que doble o estire la rodilla y/o la cadera para que el médico pueda confirmar el diagnóstico.
- Es posible que sea necesario realizar una radiografía si existe la posibilidad de una fractura u otra lesión ósea.
- Es posible que su médico le pida también una resonancia magnética (RM) para evaluar con mayor detalle los músculos y tendones de la pierna.
Las distensiones musculares se clasifican según su gravedad. Una distensión de grado 1 es leve y suele curarse con bastante rapidez, mientras que una distensión de grado 3 es un desgarro grave del músculo que puede tardar meses en curarse.
Tratamiento
La mayoría de las distensiones musculares se pueden tratar con el protocolo RICE. RICE son las siglas de:
- Descansa. Tómate un descanso de la actividad que te ha provocado la lesión. Es posible que tu médico te recomiende usar muletas para evitar apoyar el peso sobre la pierna.
- Hielo.Aplica compresas frías durante 20 minutos cada vez, varias veces al día. No apliques el hielo directamente sobre la piel.
- Compresión. Para evitar que aumente la hinchazón, envuelve ligeramente la zona lesionada con una venda suave o una venda elástica.
- Elevación. Para reducir la hinchazón al mínimo, mantén la pierna elevada por encima del nivel del corazón.
Es posible que su médico le recomiende un antiinflamatorio no esteroideo (AINE), como el ibuprofeno, para aliviar el dolor.
A medida que el dolor y la hinchazón vayan remitiendo, la fisioterapia te ayudará a mejorar la movilidad y la fuerza.
El músculo debe haber recuperado toda su fuerza y no presentar dolor antes de volver a practicar deporte. Esto ayudará a prevenir lesiones adicionales.
Prevención
Factores de riesgo
Hay varios factores que pueden aumentar el riesgo de sufrir distensiones musculares, entre ellos:
- Tensión muscular. Los músculos tensos son propensos a sufrir distensiones. Los deportistas deben seguir un programa de ejercicios de estiramiento diarios durante todo el año.
- Desequilibrio muscular. Dado que los cuádriceps y los isquiotibiales trabajan en conjunto, si uno es más fuerte que el otro, el músculo más débil puede sufrir una distensión.
- Falta de forma física. Si tus músculos están débiles, tienen menos capacidad para soportar el esfuerzo del ejercicio y son más propensos a sufrir lesiones.
- Fatiga muscular. La fatiga reduce la capacidad de los músculos para absorber la energía, lo que los hace más propensos a sufrir lesiones.
Precauciones
Puedes tomar las siguientes precauciones para ayudar a prevenir las distensiones musculares:
- Mantén tus músculos en forma con un programa de ejercicio regular. Puedes consultar a tu médico sobre programas de ejercicio adecuados para personas de tu edad y nivel de actividad.
- Calienta antes de cualquier sesión de ejercicio o actividad deportiva, incluidos los entrenamientos. Un buen calentamiento prepara el cuerpo para una actividad más intensa. Favorece la circulación sanguínea, eleva la temperatura muscular y aumenta la frecuencia respiratoria. El calentamiento le da tiempo al cuerpo para adaptarse a las exigencias del ejercicio y puede ayudar a aumentar la amplitud de movimiento y reducir la rigidez.
- Tómate tu tiempo para relajarte después de hacer ejercicio. Estírate de forma lenta y gradual, manteniendo cada estiramiento para que el músculo tenga tiempo de responder y alargarse. En esta página web encontrarás ejemplos de ejercicios de estiramiento específicos para cada actividad, o bien puedes pedir ayuda a tu médico o entrenador para diseñar una rutina.
- Si sufres una lesión, tómate el tiempo necesario para que el músculo se recupere antes de volver a practicar deporte. Espera hasta que tu fuerza muscular y tu flexibilidad vuelvan a los niveles previos a la lesión. Esto puede llevar entre 10 días y 3 semanas en el caso de una distensión leve, y hasta 6 meses en el caso de una distensión grave, como una distensión de los isquiotibiales.
Ten en cuenta otras lesiones similares
Aunque las distensiones musculares pueden producirse en la unión entre el músculo y el tendón o en la parte media del músculo, es importante asegurarse de que no se ha sufrido una lesión grave o completa del tendón en el punto donde se une al hueso.
Una rotura de isquiotibiales —cuando el isquiotibial se desprende de la tuberosidad isquiática, o «hueso del asiento», que forma parte del isquion en la pelvis— puede parecerse a una distensión de isquiotibiales, con un patrón de hematomas similar. Pero, a diferencia de una distensión, una rotura puede ser una lesión en la que el tiempo es un factor crucial y que puede beneficiarse de una reanudación quirúrgica.
Si te lesionas el tendón de la corva y el dolor se localiza más cerca del isquion (la parte inferior de la pelvis), es posible que debas someterte a una evaluación para descartar un desgarro de los tendones de la corva a nivel de la tuberosidad isquiática.
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La AAOS no respalda ningún tratamiento, procedimiento, producto ni médico mencionado en este documento. Esta información se facilita con fines educativos y no pretende constituir un consejo médico. Cualquier persona que necesite asesoramiento o asistencia ortopédica específica debe consultar a su cirujano ortopédico o buscar uno en su zona a través del programa «Buscar un ortopedista» de la AAOS, disponible en este sitio web.