Enfermedades y afecciones
Lesiones de los tendones flexores
Los tendones flexores son estructuras con forma de cordón que van desde el antebrazo, pasando por la muñeca y la palma de la mano, hasta los dedos, y que permiten doblar los dedos y el pulgar para agarrar un objeto o cerrar el puño. Las lesiones en los tendones flexores pueden provocar la pérdida de la capacidad de doblar una o varias de las articulaciones de la mano.
Las lesiones de los tendones flexores suelen producirse a causa de un corte en la parte palmar de los dedos, la mano, la muñeca o el antebrazo. Los tendones flexores también pueden lesionarse cuando se tira violentamente de un dedo o del pulgar en dirección opuesta a uno mismo mientras se intenta agarrar algo, como la camiseta de un jugador rival en el deporte. Mientras que un corte abierto puede provocar una laceración del tendón, un tirón repentino y fuerte contra el tendón puede causar una rotura del mismo.
Anatomía
Los tendones son cordones resistentes que unen los músculos a los huesos. Cuando los músculos se contraen, sus tendones tiran de los puntos de unión con los huesos y provocan el movimiento de la articulación.
Los músculos que mueven los dedos y el pulgar se encuentran en el antebrazo y la mano. Unos tendones largos parten del extremo de los músculos, atraviesan pequeños túneles en la muñeca y la mano, y se insertan en los huesos pequeños (falanges) de los dedos y el pulgar. Estos túneles se denominan vainas tendinosas. Las vainas tendinosas mantienen los tendones cerca de los huesos y las articulaciones, y además lubrican los tendones para ayudarles a deslizarse con facilidad.
Descripción
Un corte o una rotura de un tendón en el antebrazo, la muñeca, la palma de la mano o a lo largo del dedo dificultará, o tal vez imposibilite, doblar una o varias articulaciones del dedo.
Al igual que una goma elástica, los tendones flexores están sometidos a tensión al unir el músculo con el hueso. Si un tendón se rompe o se corta, es probable que los extremos queden separados, lo que impide que el tendón se cure por sí solo debido a la distancia que hay entre ambos extremos.
No es raro que otras estructuras resulten lesionadas cuando se produce una laceración en un tendón flexor. Dado que los nervios y los vasos sanguíneos que irrigan los dedos se encuentran muy cerca de los tendones, una laceración también puede dañarlos. Esto puede provocar entumecimiento en uno o ambos lados del dedo. Si además se cortan los vasos sanguíneos, el dedo puede quedar sin riego sanguíneo, lo que puede provocar su amputación. Esto requiere una intervención quirúrgica inmediata.
En ocasiones, los tendones flexores pueden sufrir un corte o desgarro parcial. En caso de lesión parcial del tendón, es posible que aún se pueda doblar el dedo. Sin embargo, las lesiones parciales de los tendones pueden provocar una flexión incompleta del dedo, dolor intenso o incluso que el dedo se atasque o se bloquee al moverlo. Las lesiones parciales de los tendones pueden ser difíciles de diagnosticar.
Causas
Además de los cortes en el brazo, la muñeca, la mano o los dedos, ciertas actividades deportivas pueden provocar lesiones en los tendones flexores. Estas lesiones suelen producirse en el fútbol americano, la lucha libre y el rugby. La lesión conocida como «dedo de camiseta» es una de las más comunes entre estas lesiones deportivas. Puede producirse cuando un jugador agarra la camiseta de otro y un dedo (normalmente el anular) queda atrapado y se tira de él con gran fuerza. Esto puede provocar que el tendón se desprenda del hueso.
En actividades que requieren mucha fuerza en las manos (por ejemplo, la escalada en roca), los tendones o sus vainas también pueden sufrir distensiones o desgarros. La posición de agarre en pinza de los dedos necesaria para la escalada ejerce una gran tensión sobre las poleas de la vaina tendinosa y puede provocar una rotura de la misma. Cuando esto ocurre, puede limitar la flexión del dedo y causar dolor al moverlo.
Ciertas afecciones médicas (comola artritis reumatoide, por ejemplo) debilitan los tendones flexores y aumentan el riesgo de que se desgarren o se rompan. Esto puede ocurrir sin previo aviso ni lesión: es posible que la persona simplemente se dé cuenta de que ya no puede doblar el dedo, sin recordar cómo ha sucedido.
Síntomas
Los síntomas más comunes de una lesión en los tendones flexores son:
- Una herida abierta, como un corte, en la palma de la mano, la muñeca o el antebrazo
- La imposibilidad de doblar una o varias articulaciones del dedo
- Dolor al intentar doblar el dedo
- Sensibilidad al tocar con el dedo la parte de la palma de la mano
- Entumecimiento en la punta de los dedos
Revisión médica
Es importante acudir al médico siempre que se sufra una lesión en los dedos. Esto es especialmente importante en caso de herida abierta o corte en la piel, y cuando se sospeche que se puede tratar de una lesión en un tendón. Por lo general, se recomienda que las lesiones de los tendones flexores se traten en un plazo de 7 a 10 días tras la lesión, aunque es importante realizar una evaluación temprana.
Primeros auxilios
Si te haces un corte grave en la mano o en los dedos:
- Aplícate un vendaje compresivo en la mano con un paño limpio o una venda para frenar la hemorragia.
- Lava la herida con solución salina estéril para reducir el riesgo de infección.
- Aplica hielo o una compresa fría para ayudar a reducir la hinchazón tras la lesión.
- Levanta la mano y mantenla por encima del corazón.
- Acude al médico lo antes posible. Dependiendo de la gravedad de la lesión, podría ser conveniente acudir a un centro de urgencias o al servicio de urgencias para que te examinen la mano y descarten una lesión en los tendones, los nervios, los vasos sanguíneos o los huesos.
- Es posible que necesites una vacuna contra el tétanos o antibióticos para prevenir una infección.
Exploración física
Durante la exploración:
- El médico te pedirá que dobles y estires los dedos.
- Para comprobar la fuerza de los dedos, es posible que el médico le pida que intente doblar el dedo lesionado mientras él le sujeta los demás dedos en posición extendida.
- Para determinar si se han dañado algún nervio o vaso sanguíneo, es posible que el médico le haga pruebas en la mano para comprobar la sensibilidad y el riego sanguíneo de los dedos.
Pruebas adicionales
Es posible que tu médico te pida una radiografía para comprobar si hay alguna lesión en los huesos de la mano, la muñeca o el antebrazo.
Tratamiento
Tras examinar la mano, es posible que el médico le limpie la(s) herida(s) abierta(s) y se la(s) suture para reducir el riesgo de infección. También es posible que le coloque una férula en la mano para proteger las estructuras lesionadas.
Los tendones no pueden curarse a menos que sus extremos estén en contacto. En la mayoría de los casos, un tendón cortado o desgarrado debe ser reparado por un cirujano.
La intervención quirúrgica suele realizarse entre 7 y 10 días después de la lesión. En general, cuanto antes se realice la intervención, mejor será la recuperación.
Si la lesión está obstaculizando el flujo sanguíneo hacia la mano o el dedo, el médico programará una intervención quirúrgica inmediata. Si le preocupa que su dedo pueda necesitar atención inmediata, no coma ni beba nada, ya que esto podría retrasar la intervención. Acuda inmediatamente a un servicio de urgencias.
Procedimiento quirúrgico
Dado que los tendones se rompen de diferentes maneras —por ejemplo, en línea recta, en ángulo o desprendidos del hueso—, existen muchos métodos distintos que el cirujano puede emplear para repararlos. Sin embargo, la mayoría de los métodos de reparación, si no todos, requieren el uso de suturas especiales.
Es posible que se le mantengan los dedos y la muñeca flexionados para evitar que se ejerza tensión sobre la zona operada.
A menudo, dependiendo de la lesión que tengas, el cirujano te derivará a un terapeuta especializado en la mano durante varios días después de la operación para que comiences a realizar ejercicios postoperatorios que protejan la reparación del tendón, pero que al mismo tiempo favorezcan el movimiento o el deslizamiento de los tendones dentro de la vaina tendinosa.
Es importante que siga las instrucciones de su cirujano y de su fisioterapeuta para evitar dañar la reparación del tendón. El resultado de la reparación dependerá en gran medida de su capacidad para seguir las instrucciones de su cirujano y de su fisioterapeuta.
Recuperación tras la cirugía
Un tendón flexor tarda aproximadamente entre 3 y 4 meses en curarse antes de que la mano recupere la fuerza suficiente para poder usarla sin limitaciones. Por lo general, deberá llevar una férula protectora durante unas 6 u 8 semanas después de la operación, quitándosela únicamente para realizar los ejercicios que le hayan indicado su médico y su fisioterapeuta. Estos ejercicios le ayudarán a recuperar gradualmente el movimiento y la funcionalidad.
La rigidez tras la cirugía es habitual, pero suele responder bien al tratamiento.
En ocasiones, tras una intervención quirúrgica en los tendones flexores, el tejido cicatricial puede provocar que el tendón se adhiera a la vaina tendinosa. Si esto no mejora adecuadamente con la fisioterapia, es posible que se necesite una intervención quirúrgica adicional denominada tenólisis.
La tenólisis se realiza una vez que los extremos del tendón se han curado lo suficiente, aproximadamente entre 4 y 6 meses después de la reparación. La tenólisis ayuda a liberar los tendones para que puedan deslizarse libremente por la vaina tendinosa y mejorar el movimiento del dedo o pulgar lesionado.
El uso de la férula y la realización de los ejercicios adecuados, tal y como te haya indicado tu fisioterapeuta, son tan importantes para la recuperación como la propia intervención quirúrgica.
Tratamiento de los desgarros parciales
Los datos recientes indican que las roturas parciales de tendones podrían no requerir cirugía para obtener buenos resultados. Los mismos programas de inmovilización y ejercicios que se utilizan para los pacientes operados pueden resultar muy eficaces para los pacientes con roturas parciales, sin que sea necesaria la cirugía.
Esta opción de tratamiento no quirúrgico solo es adecuada una vez que el médico haya examinado la herida para evaluar con precisión la gravedad de la lesión.
Resultados a largo plazo
En las últimas décadas, la investigación avanzada y la experiencia en el tratamiento de las lesiones de los tendones flexores han dado lugar a una mejora en los resultados de los pacientes.
Sin embargo, las lesiones de los tendones flexores pueden resultar muy difíciles de tratar. Incluso en las mejores manos, algunos pacientes desarrollan rigidez y una función deficiente en un dedo tras sufrir una lesión y una reparación de los tendones flexores.
Por este motivo, es muy importante acudir al médico sin demora si cree que puede tener una lesión en los tendones flexores. También es fundamental seguir el tratamiento de fisioterapia y cumplir todas las instrucciones tras someterse a una reparación de los tendones flexores para obtener los mejores resultados posibles.
En general, a pesar de las dificultades que plantea, la cirugía de los tendones flexores permite recuperar bien la función y ofrece un alto grado de satisfacción a muchos pacientes.
Contribución y/o actualización a cargo de
La AAOS no respalda ningún tratamiento, procedimiento, producto ni médico mencionado en este documento. Esta información se facilita con fines educativos y no pretende constituir un consejo médico. Cualquier persona que necesite asesoramiento o asistencia ortopédica específica debe consultar a su cirujano ortopédico o buscar uno en su zona a través del programa «Buscar un ortopedista» de la AAOS, disponible en este sitio web.