Enfermedades y afecciones
Historia de un paciente: fracturas múltiples en la columna vertebral, las rodillas y los tobillos

Como soldado del Ejército de los Estados Unidos, Bradley Davis se enfrentaba constantemente a situaciones de gran estrés y gran exigencia física. Fuera del trabajo, Brad practicaba deporte y era un asiduo de la sala de musculación del gimnasio. Le gustaba pasar su tiempo libre dando paseos con su esposa Lucie y sus perros. En octubre de 2005, Brad sufrió un accidente que le cambió la vida.
Durante un ejercicio de entrenamiento militar, Brad sufrió múltiples fracturas en la columna vertebral, ambas rodillas y ambos tobillos. Fue trasladado a un centro médico militar, donde permaneció en cuidados intensivos durante cinco meses. El tratamiento inicial fue conservador; los médicos querían que las lesiones se curaran para poder evaluar el alcance de los daños.
«Aunque me fracturé las rodillas y la columna vertebral en varios puntos, los verdaderos problemas empezaron después de que se curaran», explica Brad. «Al cabo de unos años, los osteofitos de la columna, provocados por las fracturas, empezaron a irritar los nervios y a causarme un dolor intenso, entumecimiento y hormigueo en la espalda, los hombros y los brazos».
Al final, Brad tuvo que someterse a varias intervenciones quirúrgicas. En 2009, le extirparon un hueso gravemente dañado y le colocaron un espaciador para sustituir la articulación metatarsiana del pie. Además, Brad se sometió a una intervención de columna para sustituir un disco de la columna cervical, en la que se le colocaron varias placas y tornillos. En 2011, se sometió a una cirugía de revisión de columna, así como a una artroscopia de la rodilla izquierda, en la que se le extirpó la mayor parte del menisco dañado.
Brad desarrolló una osteoartritis postraumática grave en las rodillas. «Con el tiempo, llegué a tener una situación de "hueso contra hueso" en la articulación de la rodilla izquierda», se lamenta. «El roce constante de los huesos provocó inflamación en el tejido circundante y deterioró el cartílago de la articulación. Todo ello me provocaba un dolor intenso a diario con el más mínimo movimiento».
El Departamento de Asuntos de Veteranos (VA) indicó que Brad necesitaba una operación de prótesis de rodilla, pero que no cubriría la intervención hasta que cumpliera los 60 años. Con solo unos 45 años, Brad no podía permitirse esperar otros quince años para poder caminar sin dolor.
Mientras Brad buscaba tratamientos alternativos, se topó con un anuncio de Operation Walk USA, una organización médica humanitaria independiente que ofrece operaciones gratuitas de prótesis de cadera y rodilla a pacientes en Estados Unidos. El programa, dedicado a recuperar la movilidad, la dignidad y la productividad, ayuda a los ciudadanos estadounidenses que no pueden costearse la cirugía por sus propios medios y que no cumplen los requisitos para acceder a los programas de ayuda del gobierno.
Varios cirujanos ortopédicos y personal de apoyo médico de todo el país dedican su tiempo a este evento anual, que se celebra cada mes de diciembre. La Dra. Amanda Marshall, cirujana ortopédica especializada en reconstrucción en adultos del Centro de Ciencias de la Salud de la Universidad de Texas, fue una de esas cirujanas. El año pasado, ella fue quien realizó la artroplastia total de rodilla izquierda a Brad.
Brad está agradecido por haber conseguido por fin aliviar ese dolor crónico insoportable. «Operation Walk USA me permitió someterme a la operación que tanto necesitaba», afirma. Tras la artroplastia de rodilla, Brad acudió a fisioterapia entre dos y tres veces por semana durante tres meses.
«Todavía estoy en proceso de recuperación, pero ya puedo pasear a mis perros, usar la cinta de correr y la bicicleta estática, y dar largos paseos con mi mujer sin sentir ese dolor intenso que me impidió hacerlo durante tanto tiempo», afirma Brad. «Creo que pronto podré volver al trabajo, ya que estar de pie y caminar durante largos periodos de tiempo ya no me supone ningún problema».
Brad está encantado de poder volver a ir a comprar, asistir a los eventos deportivos de sus hijos y hacer ejercicio sin dolor. «Puedo volver a disfrutar de la vida». Espera que una mayor inversión en investigación ayude a otras personas que sufren traumatismos ortopédicos y osteoartritis postraumática a llevar una vida con menos dolor.
La AAOS no respalda ningún tratamiento, procedimiento, producto ni médico mencionado en este documento. Esta información se facilita con fines educativos y no pretende constituir un consejo médico. Cualquier persona que necesite asesoramiento o asistencia ortopédica específica debe consultar a su cirujano ortopédico o buscar uno en su zona a través del programa «Buscar un ortopedista» de la AAOS, disponible en este sitio web.